Cuando hablamos de clones no nos referimos a copias ilegales, sino a acuerdos comerciales en los que algunos fabricantes se benefician del desarrollo técnico y de ingeniería de otras marcas para lanzar un automóvil. En esencia, son el mismo coche, pero con logotipos diferentes y comercializados por empresas diferentes. Es probable que conozcas algunos casos, pero hoy te traemos un completo listado con coches que tienen sus ‘clones’ en el mercado.

En algunos casos, son acuerdos entre empresas que comparten una licencia de fabricación. Otros simplemente pertenecen a un mismo grupo empresarial y sus directivos deciden que pueden compartir un mismo modelo para ahorrar en costes. Y es que no es lo mismo que una sola marca asuma el inmenso coste de desarrollar un automóvil que tres marcas diferentes se repartan los gastos. ¿El resultado? Coches clonados. Vamos a descubrir algunos muy interesantes.

Mitsubishi ASX y Renault Captur

coches clones

Es uno de los más recientes en el mercado. El nuevo Mitsubishi ASX es, en esencia, un Renault Captur (prueba) de segunda mano. De hecho, incluso se fabrica en la misma Factoría de Palencia de Renault. EL ASX comparte tanto los sistemas de propulsión como el diseño exterior e interior. La única diferencia entre ambos modelos se encuentra en los logotipos, en la parrilla ligeramente rediseñada y en el portón del maletero.

Suzuki Swace y Toyota Corolla

coches clones

Suzuki pertenece a diferentes compañías, grupos de inversión e incluso bancos. Entre uno de sus principales accionistas se incluye Toyota y ambos fabricantes tienen un acuerdo firmado en 2019 para el desarrollo de la tecnología del coche autónomo. Entre los puntos a los que han llegado a ponerse de acuerdo en esta colaboración se encuentra la de compartir coches, y el Suzuki Swace (prueba) es uno de estos ejemplos. El Swace es un Toyota Corolla Touring Sports (prueba) con otros logotipos y otro nombre. Incluso está equipado con el mismo sistema de propulsión híbrido enchufable de 125 CV.

Suzuki Across y Toyota RAV4

coches clones

Lo mismo ocurre con el Suzuki Across (prueba). Este modelo es un Toyota RAV4 PHEV (prueba) de última generación cuyos únicos cambios los encontramos, además de en los logotipos, en la forma de los faros delanteros. En este caso no equipa el motor híbrido de RAV4 Hybrid, sino la versión híbrida enchufable de 306 CV y 75 kilómetros de autonomía del RAV4 Plug-in Hybrid.

Mazda2 y Toyota Yaris

coches clones

De nuevo Toyota entra en escena en esta lista de coches que tienen sus ‘clones’ en el mercado. Resulta que el fabricante japonés es propietario del 5% de las acciones de Mazda, por lo que al igual que en los dos casos anteriores, Toyota ha facilitado a éste que se beneficie de uno de sus coches. El elegido ha sido el Toyota Yaris Hybrid (prueba) de última generación, que tiene su clon en Mazda, el Mazda2 Hybrid.

Renault Sandero y Dacia Sandero

coches clones

Este ejemplo ocurre también dentro de un mismo grupo, pero no están a la venta ambos modelos en el mercado europeo. Mientras aquí conocemos al Sandero bajo la marca Dacia, en países de Latinoamérica se comercializa bajo la firma del rombo. Por eso, allí el Renault Sandero es el que encuentras en los concesionarios. Las diferencias, de nuevo, se encuentran en los logotipos, aunque la gama de motores no es común entre ambos vehículos.

Mitsubishi i-MiEV, Citroën C-Zero y Peugeot iOn

coches clones

Esta asociación es mucho más antigua, concretamente, de los últimos años de la década de 2000. Entonces, las tres marcas decidieron lanzar un mismo vehículo (bajo sus propios logotipos) que fuera eléctrico, urbano y, dentro de lo que cabe, asequible. El resultado fue el trío Mitsubishi i-MiEV, el Citroën C-Zero y el Peugeot iOn.

Peugeot Rifter, Citroën Berlingo, Opel Combo y Toyota Proace City

coches clones

En este caso, estamos ante el acuerdo de colaboración que mayor rendimiento en términos de número de modelos diferentes creados ha dado. Stellantis y Toyota se asociaron para compartir el desarrollo y la comercialización de una furgoneta ligera. El Peugeot Rifter (prueba), el Citroën Berlingo (prueba), el Opel Combo (prueba) y el Toyota Proace City, que son el mismo modelo, pero con diferentes logos, se ensamblan todos ellos en la factoría que el grupo automotriz francoitaliano tiene en Vigo.

Peugeot 108, Citroën C1 y Toyota Aygo

coches clones

Cuando Stellantis aún era el Grupo PSA se asoció con Toyota y crearon un coche urbano y asequible. Cada marca lo vendió con su denominación y propias características, pero era el mismo vehículo que se ofreció en dos generaciones diferentes. El Peugeot 108 (antes 107), el Citroën C1 y el Toyota Aygo fueron la apuesta de ambas compañías para asaltar el segmento A de coches urbanitas.

Nissan Navara, Mercedes Clase X y Renault Alaskan

coches clones

El acuerdo de colaboración entre Daimler AG y la Aliana Renault-Nissan-Mitsubishi no solo ha permitido a Mercedes acceder al famoso motor K9 diésel de Renault para su gama compacta (también a un motor de gasolina turbo), si no que también dio como resultado tres pick-up iguales, pero diferentes. Del Nissan Navara (prueba) derivaron el Mercedes Clase X (prueba) (con un enfoque más premium) y el Renault Alaskan. De hecho, el Navara y el Clase X se fabricaban en Barcelona.

Renault Kangoo, Mercedes Citan y Clase T, y Nissan Townstar

coches clones

También de este mismo acuerdo entre Daimler AG y la Alianza se han creado tres furgonetas ligeras que rivalizan con los de Stellantis y Toyota. El Renault Kangoo, el Mercedes Citan (prueba) y su versión más refinada, el Mercedes Clase T (prueba), y el Nissan Townstar son clones que se venden bajo tres marcas diferentes. Hay diferencias estéticas entre las tres furgonetas, pero comparten motores, forma de carrocería y chasis.

Toyota iQ y Aston Martin Cygnet

coches clones

Quizá la asociación más llamativa de esta lista es la que llevó a Aston Martin a crear un vehículo pequeño y urbano con la ayuda de Toyota. El Aston Martin Cygnet se lanzó al mercado en 2011 como una versión algo más refinada y exclusiva del Toyota iQ. Solo estuvo dos años a la venta y se fabricaron pocas unidades, todas ellas con el motor de gasolina de 1.3 litros y cuatro cilindros en línea. Una mecánica lejos de los V8 y V12 típicos de Aston.

Mazda MX-5 y Fiat 124 Spider

coches clones

Seguimos recopilando coches que tienen sus ‘clones’ en el mercado y llegamos al Mazda MX-5 (prueba) de cuarta generación (ND) y a su primo italiano, el Fiat 124 Spider (prueba). El Miata ya llevaba tiempo algunos meses a la venta cuando Fiat desarrolló y lanzó el 124 Spider. Se basa en su chasis y comparte el diseño del interior y del sistema multimedia. Sin embargo, el estilo de la carrocería es ligeramente diferente y el enfoque mecánico también, ya que el MX-5 es atmosférico y el 124 Spider cuenta con motores turbo. Además, hubo una versión aún más deportiva del modelo, el Abarth 124 Spider.

Volkswagen Sharam y SEAT Alhambra

coches clones

Dentro del Grupo Volkswagen es bastante común encontrar esta práctica de clonación de modelos. Cuando los monovolúmenes estaban en pleno apogeo, Volkswagen y SEAT decidieron compartir coche y ofrecer dos productos, a priori idénticos, pero con planteamientos ligeramente diferentes. Mientras el SEAT Alhambra (prueba) se presentaba como un coche más económico, el Volkswagen Sharam era un vehículo más equipado y completo. Salvo el frontal, el diseño del resto de ambos coches familiares era igual.

SEAT Mii, Skoda Citigo y Volkswagen Up!

coches clones

Seguimos dentro del grupo automotriz alemán y descubrimos a los rivales naturales del trío francés y japonés antes mencionado (108/C1/Aygo). Los SEAT Mii (prueba), Skoda Citigo y Volkswagen Up! son tres coches urbanos de precio competitivo que son idénticos tanto a nivel de diseño, como de chasis y motor. Solo variaban los logotipos. De los tres hubo una versión 100% eléctrica y solo el modelo de Volkswagen ofreció una versión más deportiva, el Up! GTI, que solo se vendió en Alemania.

Toyota GT86 y Subaru BRZ

coches clones

Toyota y Subaru llegaron a un acuerdo para crear un deportivo compacto con motor bóxer de cuatro cilindros y aspiración natural, cambio manual y propulsión trasera. El resultado fueron los famosos Toyota GT86 y Subaru BRZ. De ambos modelos se crearon segundas generaciones (el GT86 pasó a denominarse Toyota GR86 (prueba)), pero el modelo de Subaru ya no se comercializa en Europa por la normativa de emisiones.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.