Crea expectación, llama la atención. En más de una ocasión durante la prueba del Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV me han preguntado qué tipo de coche era, o si se trataba de una versión más deportiva -un enfoque poco acertado, a mi parecer-. La cuarta generación del Ford Focus (prueba) trae consigo importantes novedades, no solo en materia de diseño, motorizaciones y equipamiento, sino también porque se adentra de lleno en un segmento emergente de variantes crossover basadas en vehículos compactos.

Para el ojo inexperto es difícil ubicar al Focus Active en el mercado. Se trata de una versión campera con toques robustos de diseño que toma como base tanto el Focus de cinco puertas como el Ford Focus Sportbreack, la versión familiar. Sus rivales más fuertes serían el SEAT León X-Perience (prueba), el Infiniti QX30 o el recién llegado KIA XCeed. Realmente no cuenta con más rivales, ya que las versiones Active de Ford son, en parte, pioneros en un segmento que irá en aumento en los próximos años.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Prueba del Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Digo que llama la atención porque el Focus Active es una versión con esteroides de un Focus estándar, al menos en cuanto a diseño. Su exterior ha recibido una serie de atributos que le permiten ganar en presencia, como la parrilla oscura en diseño de malla, los faros de LED opcionales, diferentes a los del Focus estándar; y un parachoques específico con protecciones plásticas en la sección inferior. Este revestimiento estilo todocamino se propaga sigilosamente a otras zonas de la carrocería, como los pasos de rueda, las taloneras y el parachoques trasero, también con un diseño específico. Otros detalles son los rieles sobre un techo que puede ser opcionalmente negro, al igual que las carcasas de los espejos retrovisores, una placa ‘Active’ en las aletas delanteras y llantas de aleación de 17 y 18 pulgadas (opcionales) propias de esta versión.

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También es más alto, concretamente 30 mm en el tren delantero y 34 mm en el eje posterior en comparación con otras versiones del Focus. Y el interior también recibe algunos detalles característicos, como el volante y la palanca de cambios en cuero, elementos cromados en el salpicadero y los paneles de las puertas, y algunos distintivos Active, como la tapicería exclusiva de esta versión y las alfombrillas a juego.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

El salto cualitativo es apreciable desde el primer momento en el nuevo Focus, no solo en la versión Active. Los acabados del interior han evolucionado positivamente, con mejores terminaciones y ajustes en los paneles, se han acolchado superficies que en la tercera generación eran plásticas –aunque los paneles de las puertas traseras merecen una vuelta de tuerca en este aspecto- y se ha optimizado en la insonorización del habitáculo. El piso casi plano permite que la tercera plaza central sea más utilizable, aunque el asiento presenta un mullido más blando que los asientos exteriores y resulta algo más incómodo. A su favor, el túnel de transmisión apenas levanta unos centímetros del suelo y eso permite colocar los pies si viajas en el centro o transportar objetos voluminosos en esa zona. La altura libre hasta el techo en las plazas de atrás es suficiente para una persona de más de 180 cm de altura.

Al volante del Focus Active con motor diésel

Es hora de arrancar el motor, que en este caso es una unidad diésel de cuatro cilindros, para iniciar la prueba del Ford Focus Active. En concreto, se trata del bloque 1.5 EcoBlue con 120 CV de potencia y 300 Nm de par motor, un viejo conocido tras comprobar sus prestaciones con el Ford Fiesta Vignale (prueba). Aunque está disponible también junto a una transmisión automática de ocho velocidades de tipo convertidor de par, mi unidad de pruebas equipaba el cambio manual de seis velocidades, una caja de cambios de la que te hablaré un poco después.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Inicio la prueba tras presionar el botón de arranque situado a la derecha del volante y quitar el freno de estacionamiento eléctrico. Aunque el motor tiene una cilindrada algo más contenida, me gusta la rumorosidad que transmite, incluso en frío, donde no se muestra demasiado ruidoso. Una vez a temperatura de trabajo, es algo más suave.

Hago referencia especialmente a la transmisión debido a la relación del cambio tan larga que presenta, especialmente en las marchas más cortas donde el salto en cuanto a revoluciones es muy acusado. Esta configuración busca reducir el consumo, con una sexta velocidad que a 120 km/h se sitúa por debajo de las 2.000 rpm, pero que en marchas más cortas provoca que tenga que jugar con el cambio más habitualmente de lo que debería hacerlo en un coche con motor diésel. Si la velocidad cae demasiado, por ejemplo, ante un imprevisto en autopista como un frenazo o si otro vehículo se cruza en nuestra trayectoria sin señalizarlo, supone tener que reducir una e incluso dos marchas si queremos recuperar velocidad lo suficientemente rápido.

Cinco modos de conducción

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Por suerte, este punto en contra encuentra una solución paliativa a través de los modos de conducción del nuevo Focus Active. Tengo a mi disposición cinco modos (una de las novedades en la cuarta generación del Focus) con los que configurar casi a mi gusto el comportamiento y la respuesta del vehículo.

El primero es el modo Normal, donde todo es muy equilibrado y es el que se activa por defecto nada más poner en marcha el coche. Luego tenemos un modo Eco, que vuelve el coche un poco más lento en reacciones, pero ayuda a mantener a raya los consumos, un modo recomendable para autopista principalmente. El tercero es el modo Sport, donde el Focus Active nos ofrece todo su rendimiento. El cuarto modo es denominado Resbaladizo y se aprecia una merma en las prestaciones, volviéndolo más suave en sus reacciones para permitirnos salir de cualquier atolladero en el que nos encontremos, por ejemplo, barro, arena, hielo… El último es el denominado modo Trial/Pista, el cual desconecta el control de tracción para poder hacer frente a obstáculos cuando circulemos fuera de la carretera sin que los sistemas electrónicos del vehículo sean un lastre.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Y es precisamente en los consumos donde encuentro otro punto a favor tras mi prueba con el Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV. Su consumo medio homologado es de 3,5 litros a los 100 kilómetros, con unas emisiones de CO2 homologadas de 93 gr/km. En conducción real y tras recorrer más de 1.000 kilómetros, el ordenador fijó la cifra de consumo ponderado en 5,3 litros, lo que es sin duda un buen registro para un coche que marca 1.363 kg sobre la báscula.

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De hecho, el motor diésel es una gran opción precisamente por sus consumos contenidos si vas a realizar al menos 20.000 kilómetros anuales y un uso intenso. Tiene la suficiente fuerza para mover al Focus Active y el par motor está disponible desde las 1.750 rpm. Personalmente, optaría por la caja de cambios automática de ocho velocidades que, por 1.600 euros más, te ahorrará algunos cambios de marcha innecesarios debido a la relación de cambio tan larga que presenta la caja manual.

Una puesta a punto que convence… fuera de la carretera

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Ford no solo ha elevado la carrocería del Focus y le ha añadido un nombre comercialmente atractivo, sino que también ha hecho de las suyas y ha aplicado una puesta a punto específica para la versión Active del compacto americano. Está equipado de serie con una suspensión trasera independiente de brazo corto y largo (SLA), amortiguadores, barras estabilizadoras y geometría de los bujes delanteros y traseros propiamente desarrollados.

El sistema SLA de Ford cuenta con un bastidor auxiliar aislado para un mayor desempeño frente a grandes baches en la carretera. Los cojinetes presentan diferentes características de rigidez cuando se les somete a esfuerzos en diferentes direcciones, para un mejor aislamiento ante baches más pequeños y contribuyen a reducir los niveles de ruidos y vibraciones. Aunque la respuesta es diferente en función del modo de conducción seleccionado, lo cierto es que la suspensión la he encontrado algo blanda, incluso en el modo Sport. Esto provoca cierto balanceo de la carrocería en curvas pronunciadas y cambios de apoyo más lentos en curvas enlazadas.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Esta debilidad cuando le exigimos en curva al Ford Focus Active se vuelve una fortaleza debido a los niveles de confort en carretera y viajes largos por autopista que proporciona. También es un punto a su favor –especialmente los más de 3 cm de altura extra- cuando nos adentramos en pistas de tierra o piedras. No equipa tracción a las cuatro ruedas ni neumáticos todoterreno, pero el Focus Active es ese vehículo pensado para un conductor que esporádicamente se aventura fuera de la carretera, donde no debería encontrar ningún obstáculo que no pueda superar (sin llegar a ser un todoterreno).

Ford ha diseñado la gama Active, donde ya se encuentran el Ford Fiesta Active y el Ford Ka+ Active, para un público activo, amante del deporte al aire libre y las actividades de aventura. Ofrece gran espacio interior, sin llegar a los niveles del Ford Kuga; un maletero de 375 litros ampliable hasta los 1.354 litros al abatir los asientos posteriores (entre 608 y 1.653 litros en el Ford Focus Active Sportbreack), y la posibilidad de instalar una baca sobre el techo y añadir accesorios como portabicicletas o un baúl de carga.

Ford Focus Active, un amplio equipamiento a un precio comedido

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

Entre el equipamiento opcional que presentaba el Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV de mi prueba se encuentra la rueda de repuesto convencional (75 euros), los cristales traseros tintados (100 euros), el techo y los retrovisores de color negro (250 euros), El paquete Diseño con los muy recomendables faros de LED y las llantas de 18 pulgadas (900 euros), la cámara de visión trasera (250 euros), el Head-Up Display (400 euros), el punto de carga inalámbrico (150 euros) y paquete confort con acceso y arranque sin llave (375 euros).

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Además, de serie encontramos algunos elementos muy destacables, como el sistema de información y entretenimiento SYNC 3 de Ford con pantalla táctil de 8 pulgadas, navegador, y compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto; el control de crucero adaptativo con reconocimiento de señales de tráfico, asistente de arranque en pendiente, mantenimiento de carril, sensores de aparcamiento delantero y trasero, y sistema de pre-colisión con frenada de emergencia.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

El precio de partida es de 25.300 euros y, tras añadir el equipamiento opcional y la pintura, la cifra alcanza los 28.200 euros. Gracias a los suculentos descuentos de la marca, esta cifra se reduce hasta los 22.526 euros.

En definitiva, el Ford Focus Active me parece una opción interesante para ese comprador que busca un extra en la forma tradicional del Focus. Ese extra de altura de su carrocería y su desempeño en pistas de tierra, junto a los dos modos de conducción específicos de esta versión, son las características más destacada del Focus Active. El salto cualitativo en el interior (en general en la gama Focus) muestra el gran trabajo y el empeño que está poniendo Ford en el desarrollo de un modelo que compita contra los grandes del segmento compacto. Atreverse con una variante especial para un segmento aún en fase natal, es otro factor diferenciador para el Focus, del cual la marca espera que represente hasta el 25% de las ventas del modelo en plena fiebre SUV.

Prueba Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV

A destacar A mejorar
Consumos Transmisión manual
Confort y calidad a bordo Suspensión algo blanda
Equipamiento de serie Plaza central asiento trasero
Ficha técnica Ford Focus Active 1.5 EcoBlue 120 CV
Motor Cilindrada 1.499 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia Máxima 120 CV / 3.600 rpm
Par Máximo 300 Nm / 1.750 – 2.250 rpm
Transmisión Caja de Cambios Manual, 6 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.397 mm
Anchura 1.825 mm
Altura 1.502 mm
Distancia entre Ejes 2.700 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa. Turbo. Intercooler
Peso Peso 1.363 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 192 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,8 seg
Consumos Urbano 3,9 l/100 km
Extraurbano 3,3 l/100 km
Combinado 3,5 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 93 g/km Euro 6
Precio Precio Oficial Desde 22.051 euros

Fotos: Karam el Shenawy

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