Esta es una de esas historias de coches abandonados en graneros. Ya sabes, alguien encuentra un clásico que lleva años ahí, parado, comido de polvo, lleno de óxido quizás, pero lo devuelven a la vida con mucho trabajo. A eso se dedica HK-Engineering. El equipo encontró un Mercedes 300 SL Gullwing abandonado durante tres décadas en un granero de Portugal.

La compañía alemana halló el coche en el almacén de una plantación de corcho cerca de Lisboa. El coche perteneció a una familia y fue el nieto quien se puso en contacto con HK-Engineering. Ya el padre intentó restaurar el 300 SL Alas de gaviota hace años para recuperar el estado que tenía cuando era niño, pero el alto coste y el tiempo que requería detuvo el proceso poco después de iniciarlo.

2.500 kilómetros, desde Lisboa hasta Baviera

Tras la llamada del nieto, el equipo especializado en estas tareas no dudó en viajar desde la sede en Polling, pequeño municipio de Baviera, hasta Lisboa con un remolque para recoger el clásico alemán. Una vez en el granero, comprobaron que se trataba de una unidad muy singular y que era perfectamente recuperable. Cuando este Mercedes 300 SL entregó originalmente en 1955, estaba terminado en la clásica pintura plata metalizada, combinado con un interior en cuero azul marino oscuro. Fue un verdadero sueño para los historiadores del equipo, totalmente respaldado por todos los documentos originales.

PRUEBA: Mercedes-Benz 300 SL Roadster

El mayor desafío fue de naturaleza técnica. La carrocería, el chasis y numerosas piezas individuales se almacenaron por separado durante años. Para transportar el vehículo de manera segura y sin que sufriera daños, tuvieron que unir el chasis y la delicada carrocería Gullwing, tarea que no fue nada sencilla sin herramientas ni elevadores modernos, en medio de la plantación.

Improvisaron una herramienta de elevación, utilizando un alcornoque. Los mecánicos instalaron un sistema de cadenas y poleas en una de las ramas fuertes. Para asegurar que la frágil chapa metálica del coche se moviera de manera completamente uniforme y sin deformarse durante la elevación, usaron un marco de elevación especial para equilibrar la carga perfectamente.

El Mercedes 300 SL Gullwing abandonado en el granero espera para recuperar su aspecto original

Mercedes 300 SL Gullwing

Toda la carrocería se levantó del suelo y quedó completamente suspendida por un breve momento, creando una imagen que ninguno de los involucrados olvidará jamás.  Con mucho cuidado y evitando movimientos bruscos, bajaron la carrocería hasta unirla con el chasis, después de varias décadas. Todo quedó grabado en el vídeo que tienes arriba, donde puedes ver todo el proceso, a través de Classic Driver.

PRUEBA: Mercedes-Benz SLS AMG Roadster

Después de 2.500 kilómetros de viaje, el Mercedes 300 SL Gullwing se encuentra en Polling, donde HK-Engineering ya lo está restaurando. Sin embargo, el capítulo más bonito de esta historia todavía está por escribir. Será cuando el trabajo esté completado y el clásico deportivo alemán vuelva a circular, exactamente con la misma configuración que representaba cuando el abuelo de la familia lo compró hace 71 años.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.