Hoy me pongo tras el teclado para contarte mis impresiones en la prueba del Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG, la nueva berlina alemana creada para ser el reemplazo del extinto Passat CC y que ha aterrizado en el mercado cargada de buenos argumentos para mirarla con buenos ojos.

Prueba Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG

Debo reconocer que los automóviles de tres volúmenes siempre han llamado poderosamente mi atención, y por eso no puedo evitar sentir un cariño muy especial por modelos como el Civic Coupé 2016 —que nunca llegará a nuestro mercado—, artefactos tan divertidos como el Subaru WRX STI (prueba) o nuestro protagonista algo más civilizado: el Volkswagen Arteon.

Sobre el papel, la propuesta de Wolfsburgo para cubrir el hueco dejado por la variante más deportiva de su Passat parecía cumplir a la perfección con lo esperado en cualquier modelo de la marca: un interior correcto, una imagen comedidamente agresiva y una gama de motores eficiente y respetuosa con el medio ambiente. ¿Has bostezado ya? A mí me ocurrió lo mismo, hasta que pude plantar mi mirada sobre el acabado R-Line que, además de una imagen mucho más atractiva, puede montar un propulsor de gasolina de dos litros con 280 CV. Que es justo el protagonista de nuestra prueba. Sí.

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Cuando tuve ante mí el Volkswagen Arteon de esta prueba no pude más que rendirme ante la maestría con la que sus diseñadores han integrado en un solo vehículos dos conceptos relativamente antagónicos entre sí: aunque hasta hace muy poco tiempo parecía imposible conjugar la imagen de un deportivo con la practicidad de una berlina, el camino iniciado por el Mercedes CLS —aquí el modelo 2018— tiene ahora buenos pupilos para recoger el testigo, y la unidad blanca que tienes en las imágenes de este artículo es un magnífico ejemplo.

Prueba Volkswagen Arteon

Además de unas formas bien proporcionadas que saben disimular con mucho acierto los 4,86 metros que mide su carrocería, el Arteon puede presumir de una línea exageradamente magnética que ha sabido desmarcarse —dentro de los límites de lo razonable, claro está— de la tónica general que domina al resto de la gama. Aunque no lo creas, se trata de uno de los coches de pruebas con los que más cabezas he hecho girar a mi paso, y eso, teniendo en cuenta que afortunadamente no son pocos los que pasan por mis manos, es digno de elogio.

La belleza también está en el interior

Tras haberme deleitado dando unas cuantas vueltas alrededor del coche antes de comenzar la prueba del Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG, llega por fin el momento de saltar al interior de su habitáculo… para llevarme el primer chasco del test: a pesar de contar con una terminación exquisita y una carga tecnológica admirable —con su pantalla central dotada de controles gestuales—, el diseño general es tan… de la marca, que resulta incluso algo aburrido.

interior Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG

¿Significa eso que el interior del Arteon es malo? En absoluto: todos los elementos presentes tienen una disposición lógica, útil y pensada en darle al usuario todas las facilidades del mundo a la hora de exprimir al máximo su equipamiento que, además, cuenta con unos materiales de calidad notable y un ajuste excelente. Sencillamente me esperaba algo más de emoción en su equilibrio general, sobre todo teniendo en cuenta que la unidad puesta a prueba es la más prestacional de todas las disponibles en este momento.

Asientos delanteros Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSGLa primera fila de asientos ofrece un muy buen espacio para dos adultos de talla media que, en caso de haber tomado algún ‘petit-suisse’ de más durante su infancia, podrían sufrir al tener que lidiar con una altura del techo relativamente baja derivada de la línea tan coupé que tiene el nuevo modelo de Volkswagen. En la parte trasera las cosas no mejoran demasiado, aunque la amplitud disponible para las piernas de sus ocupantes resulta admirable. ¿Quieres una prueba? Con la plaza delantera configurada para mi talla —mido 1,97— todavía había hueco detrás para… mí. Sin tener que masticar mis propias rodillas en el intento.

Sin duda alguna, lo mejor del Arteon se encuentra en su maletero: además de contar con una capacidad de 563 litros —43 más que los que hallarás en la parte trasera de un Porsche Panamera Sport Turismo, del que aquí tienes la prueba, por hablar de otra berlina realmente interesante— y unas formas regulares que permiten un buen aprovechamiento del mismo, su boca de carga es enorme gracias a que cuenta con una puerta completa que también levanta la luna del coche. Sí, el Passat actual ofrece algo más de hueco, pero su angosta boca de carga hace mucho más difícil sacarle partido en la vida real.

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Prueba del Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG: hora de moverse

Aunque tengo muy claro que el cliente interesado en un Volkswagen Arteon como el de esta prueba no busca precisamente un automóvil con tacto realmente deportivo, no puedo evitar que mi instinto ‘petrolhead’ se apodere de mi cuerpo y antes de haber recorrido ni 200 metros con él ya he seleccionado el modo ‘Sport’ a través del botón colocado junto a la palanca de cambios. Con él cambia la respuesta del motor, su sonido, el tacto de la dirección e incluso el comportamiento del control de crucero adaptativo para demostrar, una vez más, que el compromiso entre prestaciones y confort que saben enjugar los productos del Grupo tienen muy pocos rivales ahí fuera.

Prueba Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG

Como te habrás podido imaginar —a pesar de contar con unas generosas llantas de 20 pulgadas—, el Arteon es una auténtica alfombra voladora a la hora de devorar kilómetros en las vías rápidas: su aislamiento acústico es notable e incluso con el modo más agresivo activado resulta muy sencillo mantener una conversación sin tener que elevar la voz circulando a ritmos relativamente alegres.

El Volkswagen Arteon es una auténtica alfombra voladora

¿Te gusta negociar curvas en carreteras algo más complejas? No te costará demasiado trabajo con la versión de la prueba, el Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG, siempre y cuando tengas en cuenta que el conjunto pesa 1.716 kg. No, eso no significa que sea una tanqueta inconducible, pero sí que a pesar del excelente trabajo que hacen elementos como la suspensión o su equipo de frenos, no se trata precisamente de un coche pensado para rivalizar con alternativas como el Toyota GT86 2017 (prueba). La marca homologa para este Arteon un consumo medio de 7,3 litros que, como suele ser habitual, resulta bastante optimista: la media que he logrado obtener tras una semana de uso haciendo todo tipo de conducciones rondado los ocho, que me parecen sobresalientes teniendo en cuenta la gran cantidad de masa a movilizar —ahorraos el chiste sobre mi suegra, por favor—.

¿Deberías correr a comprarlo?

Teniendo en cuenta que los precios del Arteon en España arrancan en los 36.660 euros del modelo base asociado al nuevo bloque TSI de 1,5 litros y 150 CV y que en nuestro caso alcanzan los 51.775 euros sin contar con el equipamiento adicional que montaba nuestra unidad, cabe decir que puede ser una gran alternativa a modelos como el BMW Serie 4 Gran Coupé o el Opel Insignia Grand Sport (prueba), siempre que tengas muy claro que éstos no te convencen.

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La opción muniquesa puede irse contigo a casa por 49.600 euros en su variante 430 de 252 CV —52.100 si la prefieres con tracción integral— y la de Rüsselsheim sólo hará un agujero en tu cuenta de 46.812 sin optas por el acabado más completo con 260 CV y tracción total. ¿Te has enamorado de la apuesta de Volkswagen? Lánzate: no te vas a arrepentir.

Prueba Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG

A destacar A mejorar
Diseño Habitabilidad
Acabados Consumo
Maletero Equipamiento de serie

Ficha técnica Volkswagen Arteon R-Line 2.0 TSI 4Motion 280 CV DSG
Motor Cilindrada 1.984 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia máxima 280 CV entre 5.100-6.500 rpm
Par máximo 350 Nm entre1700-5600 rpm
Transmisión Caja de cambios Aut. 7 velocidades (doble embrague)
Tracción Total
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.862 mm
Anchura 1.871 mm
Altura 1.450 mm
Distancia entre ejes 2.837 mm
Alimentación Tipo de alimentación Inyección mixta directa – indirecta. Turbo. Admisión Variable.
Peso Peso 1.716 kg
Prestaciones Velocidad máxima 250 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 5,6 seg
Consumos Urbano 9,2 l/100 km
Extraurbano 6,1 l/100 km
Combinado 7,3 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 164 g/km (Euro 6)
Precio Precio oficial 51.775 euros

Fotos: Álex Aguilar

1 Comentario

  1. Yo soy un poco más alto que tu ( 1.98m jaja) y también lo tengo, por fuera es igual sólo que yo llevo el diesel de 240 cv. Además de su estética lo que me convenció fue lo que tu bien mencionas, es un coupe pero exageradamente práctico¡.

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