La época dorada de los ‘homologation special’ ya quedó muy atrás, pero nos ha dejado algunos modelos para la historia. Algunos son grandes conocidos, pero hoy os traemos los 11 coches homologados más extraños y especiales de todos los tiempos.
Alfa Romeo 75 1.8i Turbo Evoluzione

Nació para que el modelo pudiera competir en el Grupo A de la FIA, motivo por el que solo se fabricaron 500 unidades, todas ellas en un único color, el Rosso Alfa Pastello.
Montaba un motor 1.7 turbo de cuatro cilindros que desarrollaba 155 CV, aunque en algunas unidades se ha comprobado que superaba los 200 CV.
Como curiosidad, el 75 fue el último modelo fabricado por la marca antes de ser adquirida por Fiat.
Audi Sport Quattro

Lógicamente no estaba a la altura del radical Audi Sport Quattro S1 Grupo B, pero aún así se trataba de un coche realmente interesante para disfrutar, aunque fuera de manera descafeinada, del espíritu del mito.
El diseño del (prueba) Audi Sport Quattro es icónico, solo se fabricaron 200 unidades y bajo el capó contaba con un motor de 306 CV que movía con soltura sus apenas 1.000 kilos de peso.
Aceleraba de 0 a 100 km/h es de 5,1 segundos y tenía una velocidad máxima de 250 km/h.
Citroën BX 4TC

El Citroën BX 4TC fue creado para participar en el icónico Grupo B de rally, aunque el francés solo participó en los rallyes de Montecarlo, Suecia y Acrópolis; obteniendo como mejor puesto un sexto.
Empleaba un motor de gasolina de origen Simca-Chrysler 2.4 de cuatro cilindros en línea que desarrollaba 380 CV de potencia.
Su diseño, más deportivo que el del BX normal, contaba con algún rasgo destacado, como el hecho de que las ruedas traseras estuvieran al descubierto.
Ford Escort Cosworth

Heredero del Sierra, el (prueba) Ford Escort Cosworth tuvo mucha más popularidad que éste y, como otros tantos modelos de la lista, fue creado para competir en el Grupo A del Mundial de Rallyes en una tirada inicial de 2.500 coches.
Póster car de manual, radicalizaba la imagen del Escort estándar, sobre todo por un reconocible, inconfundible y voluminoso alerón trasero.
Su corazón era un motor YBT Cosworth de dos litros y sobrealimentado por un turbo Garrett T35 que alcanzaba los 300 CV de potencia.
Ford RS200

El Ford RS200 es otro vehículo homologado para los rallyes, de hecho, para el mítico Grupo B, concebido en 1983, pero no terminado hasta 1986, año en el que se canceló el grupo, lo que dejó el proyecto en la estacada.
Lo bueno es que se construyeron las unidades necesarias para la homologación, armadas con un motor de cuatro cilindros y 1.803 cc sobrealimentado por un turbo Garret T 04, que desarrollaba 250 CV en la versión de calle.
Dado que se canceló la categoría antes de llegar a la unidad 200, las 46 que quedaban se desmontaron para utilizarlas para repuestos.
Mercedes-Benz CLK GTR

Un icono para Mercedes: no solo fue su modelo más radical de calle construido hasta la fecha, si no que también fue el coche nuevo más caro de la historia (entro en el Libro Guinness).
Para que el de competición pudiera competir, hubo que crear 25 unidades de calle, el Mercedes CLK GTR Straßenversion, aunque finalmente se fabricaron 28 ejemplares.
Estaba basado en el CLK GTR (no en el posterior CLK LM) y montaba un V12 de 6,9 litros M297 con 612 CV de potencia.
Mitsubishi Pajero Evolution

Por cuestiones de idioma aquí lo conocemos como Montero y es un todoterreno irrompible, pero también tuvo su ‘homologation special’ de alto rendimiento, con apellido Evolution y del que se produjeron 2.500 unidades.
Era algo que dejaba claro con su agresiva estética, que ensanchaba la carrocería, contaba con paragolpes específicos y, sobre todo, lucía dos aletas, en la zaga.
El (prueba) Mitsubishi Pajero Evolution montaba un V6 atmosférico de 3.5 litros gasolina que entregaba 280 CV de potencia y 347 Nm de par máximo.
Nissan March Super Turbo

El caso más curioso de toda la lista, puesto que es un coche homologado porque se utilizó para su propia copa monomarca, la denominada como ‘March Little Dynamite Cup Race’, y también en rallyes.
Este March (que por nuestro territorio se conoció como Micra) montaba un motor de cuatro cilindros y 930cc que estaba sobrealimentado y turbo alimentado.
Nissan Skyline GT-R LM

No todos los ‘homologation special’ necesitan el mismo número de unidades producidas para conseguir su objetivo: en el caso del Nissan Skyline R33 GT-R LM de 1995 solo hizo falta un ejemplar para correr en las 24 Horas de Le Mans en 1995 y 1996.
Respecto al modelo de calle convencional, contaba con una carrocería ensanchada, así como con una dieta que le permitía marcar 1.150 kilos sobre la báscula.
El motor seguía siendo el mítico RB26DETT de seis cilindros en línea sobrealimentado con 2,6 litros, que desarrollaba una potencia de 300 CV.
Peugeot 205 T16

El (prueba) Peugeot 205 T16 Otro modelo que salió del Grupo B de rallyes, y no uno cualquiera, puesto que fue el campeón de sus dos últimas temporadas: la del 85 y el 86.
Para homologarlo hubo que construir 200 unidades para la calle, que si bien no eran tan radicales como el de competición, si tenían un aspecto distintivo, sobre todo por su “culo gordo”.
Su motor 1.8 tetracilíndrico desarrolla 200 CV y 255 Nm de par máximo, y se combina con una caja de cambios manual de 5 velocidades y con un sistema de tracción integral permanente.
Porsche 911 GT1 Straßenversion

La particularidad del Porsche 911 GT1 Straßenversion respecto a otros coches de homologación es que los cambios que se aplicaron en la versión de calle son mínimos respecto al de competición.
Empleaba un motor de gasolina refrigerado por agua de seis cilindros y 3,2 litros de cubicaje que llegaba hasta los 600 CV, gracias a los que aceleraba de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y alcanzaba una velocidad punta de 378 km/h.









