El Mercedes CLK GTR es uno de los coches más salvajes jamás fabricados por Mercedes-Benz y uno de los vehículos más raros y especiales creados por la marca. Y eso es mucho decir, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos hablando de la firma de la estrella, que cuenta en su haber con verdaderas leyendas como el (prueba) Mercedes 300 SL W198, por nombrar un ejemplo.

Pero ninguno de ellos puede hacer sombra al CLK GTR de finales del siglo pasado. Todo en este coche es extraordinario, desde su precio de venta (entró en el libro Guinness de los récords como el coche nuevo más caro comercializado hasta la fecha) hasta su historia, por no hablar de sus características técnicas o prestaciones. Y con tan solo 28 unidades fabricadas, hoy en día es un automóvil extremadamente valioso.

Del circuito a la calle

A diferencia de alguno de sus rivales, como el McLaren F1, que nació como un coche de calle y fue adaptado posteriormente como coche de competición, el Mercedes CLK GTR se gestó desde el principio como un bólido de carreras. Y su desarrollo se llevó a cabo en un tiempo récord, ya que desde que AMG recibió el encargo de crear este coche (el 5 de diciembre de 1996) hasta que rodó el primer prototipo de pruebas en el Circuito del Jarama (el 26 de marzo de 1997) pasaron a penas 111 días.

La velocidad de desarrollo fue tal que en solo 16 días desde que se hicieron cargo del proyecto AMG ya estaba poniendo a prueba el motor V12 en bancos de potencia. Y tan solo dos días más tarde (el 23 de diciembre de 1996) comenzaron a fabricar el chasis monocasco de fibra de carbono laminada y Kevlar. Todo se produjo en un espacio de tiempo extremadamente corto para lo que suele ser habitual en la industria, quizá porque no partieron de cero.

Porque pocos suelen mencionarlo, pero la existencia y el éxito del Mercedes CLK GTR se debe -al menos en parte- a uno de sus principales rivales, el McLaren F1 GTR. Porque para agilizar el proceso, Mercedes decidió adquirir una unidad del F1 GTR procedente del equipo de Labre Compétition, con número de chasis 11R. Era la base del coche que emplearon en esos primeros test en el Jarama, con motor Mercedes y una carrocería específica que acabó destrozada tras un accidente.

El 11 de mayo de 1997, el CLK GTR de competición ya logró su primer buen resultado en competición tras alzarse con el segundo puesto en el British Empire Trophy celebrado en Silverstone. Es decir, 157 días después de que AMG comenzara con el proyecto. Pero lo mejor, al menos para mí, estaba por llegar. Porque el reglamento del Campeonato GT de la FIA estipulaba que debía fabricarse una cantidad mínima de coches de calle basados en el de carreras.

Así nació el Mercedes CLK GTR Straßenversion

En concreto, debían construir al menos 25 unidades para su venta al público. La primera de ellas fue fabricada en 1997 para recibir el visto bueno de la FIA, aunque aquel ejemplar nunca salió a la venta y ha permanecido desde entonces en manos de Mercedes-Benz. Fue entre el invierno de 1998 y el verano de 1999 que la marca ensambló en las instalaciones de AMG en Affalterbach el resto de coches.

Estos Mercedes CLK GTR Straßenversion eran básicamente idénticos a los de competición, compartiendo ambos sus características fundamentales. Había diferencias, claro que sí, pero no tantas como puedes pensar. Estas se limitan principalmente a que los CLK GTR de calle tienen un habitáculo mucho más lujoso que las versiones de carreras, con cuero e incluso un sistema de climatización con aire acondicionado.

La carrocería de los CLK GTR Straßenversion se basa en la de los primeros CLK GTR de carreras y no en los posteriores CLK LM. También había variaciones a nivel mecánico, ya que mientras que el CLK GTR de competición montaba un motor V12 atmosférico GT122 de 5.986 cc con 631 CV de potencia, lubricación por cárter seco y bielas y válvulas de titanio, el de calle contaba con un V12 de 6,9 litros M297 con 612 CV de potencia. Y los CLK LM abandonaron el V12 en favor de un V8 más compacto y ligero.

En total, Mercedes construyó 28 CLK GTR Straßenversion, cantidad que incluye dos prototipos, 20 coupés y seis unidades con carrocería descapotable roadster. Todo ellos tienen el volante a la izquierda excepto dos, que fueron fabricados para el Sultán de Brunéi y contaban con el volante a la derecha.

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