Si hay una marca en el mundo del automóvil que se ha caracterizado por crear exitosas berlinas, esa es Peugeot; no hay duda. Sólo hay que echar un vistazo a su pasado para ver una rica gama de reconocidos modelos: 402, 504, 605, 405 o 607, entre otros muchos. La firma, consciente de la marginación por la que pasa este tipo de vehículos -los SUV se han hecho con una buena parte de sus ventas-, los ha reinventado. Un clarísimo ejemplo de ello es el coche de la prueba, el Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line.

prueba Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line

Atrás quedaron los clásicos cuatro puertas con maletero independiente. Éstos han dado paso a un nuevo concepto de berlina de cinco puertas con línea de coupé, con las ventajas, pero también los inconvenientes que ello conlleva.

luces Peugeot 508 2018 GT LineSu mayor virtud queda clara en el primer vistazo que le dedicas: su diseño. Es rompedor, más propio de un prototipo, como acreditan las múltiples e indiscretas miradas que le persiguen cuando está en movimiento. No, no es por ser una de las primeras unidades que pisa la calle; las gana por sus rasgos, tanto los frontales como los de la zaga, sin olvidar su techo descendente tipo fastback. Y es que Peugeot ha hecho un magnífico trabajo, incorporando nuevos y acertados recursos.

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El primero que llama la atención es su firma luminosa vertical; inconfundible. La del Peugeot 508 GT Line de la prueba viene de serie y está creada por luces diurnas de LED opalescentes que simulan los colmillos de un león. Fiero, como sus estilizados proyectores Full LED que se encargan de escoltar la calandra bicolor con cromados ajedrezados. El capó se ha rebajado y adopta en el extremo el logotipo 508, un acertado guiño al clásico Peugeot 504.

prueba Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line

La personalidad de la zaga también es dominante gracias a unos grupos ópticos oscurecidos, con tecnología Full LED y formas tridimensionales que consiguen diferenciarse de la competencia.

Pilotos LED Peugeot 508 2018 GT LineComo también marca distancia de sus rivales gracias al perfil coupé que adopta, a las llantas de aleación Hirone Bitono diamantada de 18″ y a la ausencia de marcos en las puertas. Detalles, todo detalles.

Y si de detalles hablamos, el interior está repleto de ellos. El diseño del habitáculo supone otra de las bazas que tiene el coche de la prueba frente a la competencia. La compañía gala ha creado una atmósfera sobresaliente. El conductor se encuentra un puesto de conducción envolvente, con una consola alta y el famoso Peugeot i-Cockpit, compuesto por un cuadro de instrumentos digital de 12,3″ totalmente configurable, una pantalla en el salpicadero y un moderno volante de pequeñas dimensiones y con tan solo dos brazos. En la profesión soy de las pocas personas que defienden su diámetro. Creo que es perfecto tanto para realizar los virajes lentos como los rápidos. Lo que me resulta más difícil de defender es su forma achatada, tanto en la parte superior como en la inferior. ¿No teníamos suficiente con una?

interior Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line

El habitáculo está compuesto en su gran mayoría por materiales gomosos y plásticos blandos. Acompañan plásticos en negro brillante, cuero con pespuntes en diferente color y molduras con una trama que imita a la fibra de carbono. En general, una destacada calidad tanto percibida como al tacto. El nuevo 508 se suma a la moda de prescindir de los botones, pero, por suerte, mantiene muchos de los esenciales. Además, los que nos son táctiles están concebidos como si de las teclas de un piano se traste. ¡Puntazo!

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Es hora de comprobar el espacio que brinda a los pasajeros de las plazas traseras. Acomodado en uno de los asientos de la segunda fila confirmo mi sospecha, como su línea descendente me hacía presagiar: el hueco para la cabeza es justo; tan solo un dedo separa mi cabeza de rozar con el techo (mido 1,78 m). Más desahogadas están mis piernas, pero algo más justos, mis hombros en el caso que viajen tres personas, algo que desaconsejo en viajes largos por la dureza del asiento central.

botones teclas piano Peugeot 508 2018

Y si hablamos del maletero, el Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line de la prueba tiene un volumen de 487 litros, lo que suponen 14 más que el de la anterior generación. Respecto a la competencia, supone una capacidad mayor que la mayoría de modelos con carrocería similar, como el Audi A5 Sportback (480 l), el  (prueba) KIA Stinger (406 l) o el BMW Serie 4 Gran Coupé (480 l), pero menos que el (prueba) Volkswagen Arteon (563 l) o las berlinas convencionales de su tamaño: Skoda Octavia (590 l), (prueba) Ford Mondeo (550 l) u Opel Insignia Grand Sport (490 l). A él se accede a través de una boca de carga baja y un amplio portón, encargado de esconder un hueco profundo, de formas regulares pero no excesivamente alto.

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Comienzo la prueba dinámica del Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line

Una vez acomodado en el asiento, desde el cual es muy fácil encontrar una buena posición de conducción, pulso el botón de encendido. Su motor BlueHDi 160 de 1.997 cc comienza a funcionar; también a sonar a lo que es: un diésel. Si en parado y a baja velocidad se aprecia bastante el ruido, a alta en el habitáculo desaparece. Este propulsor, el intermedio de la gama, mueve el coche con soltura, exteriorizando un mayor empuje en modo Sport cuando la aguja pasa de las 2.000 rpm, que es cuando entrega su par máximo: 400 Nm. No he probado el bloque de acceso, el de 130 CV, pero sí el de 180, y te puede decir que el de la prueba, el 508 2018 BlueHDi 160 es más que suficiente. Está asociado a un rápido cambio automático de convertidor de par de ocho velocidades que en modo manual -el volante cuenta con levas fijas, algo que no es de mi agrado- realiza el cambio unas 200 rpm antes que el corte. Y es en modo Eco cuando expone lo bueno de los motores de gasóleo, su consumo medio. Me he movido con una media de 5,6 l/100 km, una buena cifra dada la cilindrada, potencia y dimensiones del coche.

prueba Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line

La dirección es bastante directa y precisa y se ve alterada dependiendo de la configuración escogida: ECO, Confort, Normal o Sport. Para mi gusto, en los primeros es demasiado ligera, ofreciendo algo más de resistencia en el más deportivo. Sí, es cierto que para moverse por ciudad y al realizar maniobras de aparcamiento es perfecta, pero en una conducción más deportiva apreciaría que fuese algo más pesada.

Respecto a la suspensión, al ser pilotada (1.000 euros), también se ve alterada según el modo de conducción. En general filtra bastante bien las irregularidades de la calzada, por ello es perfecto para realizar largos viajes. En curva mantiene la carrocería sin balanceos ni cabeceos muy acusados. Lástima que los asientos no tengan un mayor agarre lateral, porque cómodos, eso sí, son un rato.

prueba nuevo Peugeot 508 2018 GT Line

Y por último me queda hablar de tecnología, otra de sus bazas. Puede equipar lo último, como es el fantástico sistema de detección de peatones con baja visibilidad (1.200 euros), el sistema de aparcamiento automático y visión 360º (1.300 euros), el de apertura del maletero sin manos (450 euros) o la recarga inalámbrica de teléfono móvil (100 euros), entre otros muchos.

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Los 35.800 euros que tienes que pagar por el coche de la prueba, el Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line, no me parece un precio ajustado para el equipamiento de serie que incluye; si sumamos el que monta nuestra unidad, puede acercarse con facilidad hasta los 42.000 euros. Eso sí, no encontrarás un coche con un diseño tanto exterior como interior tan atractivo; palabra.

prueba Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line

A destacar A mejorar
Diseño exterior e interior Precio
Respuesta del motor Espacio para la cabeza en las plazas traseras
Cambio rápido y suave Forma achatada de la parte inferior y superior del volante
Ficha técnica Peugeot 508 2018 BlueHDi 160 GT Line
Motor Cilindrada 1.997 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia Máxima 163 CV / 3.750 rpm
Par Máximo 400 Nm / 2.000 rpm
Transmisión Caja de Cambios Aut, 8 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Tipo McPherson, resorte helicoidal, barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable, resorte helicoidal, barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.750 mm
Anchura 1.859 mm
Altura 1.403 mm
Distancia entre Ejes 2.793 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable
Peso Peso 1.530 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 230 km/h
Aceleración 0-100 km/h 8,4″
Consumos Urbano 5,6 l/100 km
Extraurbano 3,9 l/100 km
Combinado 4,5 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 120 gr/km Euro 6
Precio Precio final 35.800 euros

Imágenes: Álex Aguilar.

Valoración
Diseño
10
Acabados
8
Habitabilidad
7,5
Maletero
8
Motor
9
Consumo
9
Comodidad en marcha
9
Comportamiento
8
Equipamiento
7,5
Precio
7,5
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Periodista apasionado a todo 'hierro' que tenga cuatro ruedas desde que mis padres me subieron al carrito de bebé. Creo que todo coche, grande o pequeño, caro o barato, antiguo o nuevo, tiene algo que fascina.

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