El hecho de que un coche tenga unas prestaciones de infarto no implica que tanto a cliente como marca no les apetezca ir un paso más allá. Apretarle las tuercas a ese modelo. Fruto de esa ambición nacen las versiones más radicales de los deportivos más espectaculares. Generalmente son de serie limitada y suelen bordear las homologaciones para circular por la vía pública. Estos son buenos ejemplos:
Nissan GT-R R33 LM

Puede que el Nissan GT-R R33 LM sea el ejemplar más especial de este modelo en toda su historia. Es el mejor ejemplo de entre todas las versiones más radicales de los deportivos, pues pesa 350 kg menos que el estándar (1.150 kg en total) y al motor RB26DETT se le llevó hasta los 600 CV en algunas preparaciones.
Ferrari F512 M

El Ferrari 512 M sustituyó al 512 TR y ha sido el último modelo del Cavallino Rampante en utilizar un motor bóxer. Se trataba de un bloque atmosférico V12 de 4,9 litros de cilindrada que entregaba 440 CV a través de un cambio manual de cinco velocidades, y todo al eje trasero.
Ferrari F40 Competizione

Construido dos años después del modelo original, el Ferrari F40 Competizione tenía como objetivo competir en las 24 Horas de Le Mans. De hecho, empezó llamándose LM en vez de Competizione. Dotado con un motor V8 de 2,9 litros, podía alcanzar los 267 km/h de velocidad punta.
Ferrari FXX

Tan solo se llegaron a fabricar 30 ejemplares del Ferrari FXX, un superdeportivo basado en el Ferrari Enzo. Se trataba de una berlinetta con un bloque V12 de 6,3 litros unido a una transmisión secuencial de seis velocidades que se encargaba de pasar a las ruedas sus 800 CV. Pesaba solo 1.155 kg.
Ferrari FXX-K

El Ferrari FXX-K es otro coche de carreras de la firma italiana que se produjo en forma de edición limitada, aunque en este caso fueron 40 unidades. Utiliza el Ferrari LaFerrari como base y cuenta con un sistema de propulsión híbrido que desarrolla una potencia de 1.050 CV.
McLaren F1 GTR Longtail

En 1997 se fabricaron únicamente diez unidades del McLaren F1 GTR Longtail, una versión mucho más radical del superdeportivo británico. Lleva un motor de origen BMW, un bloque 6.0 V12 que eroga 600 CV de potencia. Sin embargo, lo mejor es su peso: tan solo 910 kg.
Mercedes-Benz CL55 AMG F1 Limited Edition

De nuevo una rara avis: el Mercedes-Benz CL55 AMG F1 Limited Edition. Hay tan solo 55 de estos vehículos en todo el mundo y fue fabricado entre los años 2000 y 2001. Y aunque su V8 de 5,5 litros entregaba 360 CV, lo más impresionante es que fue el primer coche en disponer de unos frenos cerámicos.
Mercedes CLK GTR

El Mercedes CLK GTR nació con la idea de competir en el Campeonato FIA GT de 1997 e integró algunas homologaciones para poder circular por la calle. Bajo sus entrañas tenía un motor V12 con más de 700 CV de potencia, lo que le valía para acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos.
Porsche 911 GT1

El Porsche 911 GT1 es un superdeportivo de finales de los '90 que tuvo en la versión Strassenversion su variante de calle. Fue diseñado para la competición y tenía un 3.2 de seis cilindros con 600 CV. Hace unos tres años se pagaron más de 5 millones de euros por una unidad.
Toyota GT One

La intención del Toyota GT One era correr las 24 Horas de Le Mans, algo que hizo. Conocido también como TS020, era rapidísimo gracias a que paraba la báscula en tan solo 900 kg. De lo demás se encargaba su motor V8 de 3,6 litros y 610 CV de potencia.
Nissan R390

El Nissan R390 fue otro de los 'hijos' de los '90 fruto de la GT1 de la FIA. Puede que sea el más exclusivo de las versiones más radicales de los deportivos, ya que se fabricaron dos y a día de hoy solo sobrevive uno. Su 3.5 V8 entregaba 550 CV en la variante de calle y 100 más en la de competición.
Maserati MC12 Versione Corse

De nuevo estamos ante la versión de calle de un vehículo nacido para la competición. Del Maserati MC12 Versione Corse se produjeron 13 unidades entre los años 2006 y 2007, y su propulsor 6.0 V12 desarrollaba más de 750 CV de potencia... para 1.150 kg. Alcanzaba los 326 km/h.
Lamborghini Murciélago R-GT

El Lamborghini Murciélago R-GT cuenta con un motor V12 de 6,0 litros que entrega una potencia de 590 CV. Como muchos de los de esta lista de versiones más radicales de los deportivos, fue un proyecto creado para competir y su peso total es de solo 1.100 kg.
Ferrari 288 GTO Evoluzione

El Ferrari 288 GTO Evolucione fue desarrollado con la firme intención de la marca italiana de participar en el mundial de rallyes. Creado junto a Michelotto y Pininfarina, pesa solo 940 kg, lo cual hace brillar y mucho a su 2.8 V8 biturbo de 650 CV con el que supera los 350 km/h.
Ferrari P4/5 Competizione

El hecho de que el Ferrari P4/5 Competizione haya podido bajar de los 7 minutos en Nürburgring ya dice mucho de él. Pero claro, con una aerodinámica como la suya, tecnología heredada de la Fórmula 1, 1.230 kg de peso y un motor V8 de más de 560 CV, todo es posible.
Ferrari 599XX

El Ferrari 599XX es una opción muy radical, pensada para su utilización en los circuitos. Para disfrutar como es debido incluye un propulsor 6.0 V12 con 700 CV de potencia. Destaca por su aerodinámica, que consigue un downforce de 280 kg a 200 km/h y de 630 kg a 300 km/h.
Porsche 961

El Porsche 961 es la versión de competición del Porsche 959 y su intención fue la de correr en el Grupo B, aunque participó en otras competiciones como las 24 Horas de Le Mans. Solo pesa 1.150 kg y tenía un motor que entregaba 680 CV de potencia.
Lotus Elise GT1 Turbo

Concebido con la intención de participar en los campeonatos de FIA GT y las 24 Horas de Le Mans, el Lotus Elise GT1 Turbo fue creado a finales de los años '90 y montó un propulsor V8 en en unas medidas muy contenidas. El coche de calle pesaba 1.050 kg, mientras que el de competición se quedaba en unos pírricos 950 kg.
Saleen S7R

El Saleen S7R es la variante de competición del Saleen S7, coche que fue producido por el fabricante estadounidense entre el 2000 y el 2009. Su objetivo también era luchar en el campeonato FIA GT y en las 24 Horas de Le Mans, y para ello contaba con un motor atmosférico de 600 CV.






