¡Cómo ha cambiado la película! No, no me refiero a la saga de Fast and Furious (coches), sino al sector del automóvil. Un claro ejemplo lo tenemos en Subaru, que pasó de participar con enorme éxito en el Mundial de Rallyes a introducir electrificación en sus vehículos para hacerlos más verdes. Es lo que ahora demanda gran parte del público y, también, lo que exige Europa. Y es por esto por lo que su modelo más mítico se ha transformado en híbrido. Se trata del de esta prueba, el Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID.

Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID en una calle de Madrid

El compacto se suma a la gama e-BOXER, compuesta por el Forester ecoHYBRID y el (prueba) XV ecoHYBRID. Y como estos, se caracteriza por equipar un motor de gasolina, cómo no, bóxer (de cilindros opuestos), de 2,0 litros, 150 CV y 194 Nm; uno eléctrico de 17 CV integrado en la caja de cambios y que puede impulsar el coche por sí solo en algunos casos, y una batería de 0,57 kWh.

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La llegada de este Impreza electrificado hace que desaparezcan del portfolio las versiones que hasta ahora se vendían en el mercado español: la de gasolina con el motor (prueba) 1.6 de 114 CV y la híbrida de bifuel de gasolina y GLP. Pero que no cunda el pánico, que a pesar de presumir de 400 cc más, el consumo es un 2,53% inferior.

Y como se trata de un restlying de mitad de ciclo de vida, mantiene las dimensiones: 4.475 mm de longitud, 1.775 mm de anchura, 1.515 mm de altura y 2.670 mm de distancia entre ejes. Por ese motivo, el espacio para los pasajeros en la segunda fila sigue siendo muy holgado tanto para la cabeza como para las piernas y los hombros -si viajan dos personas-.

Por su parte, el maletero suma 340 litros, el mismo volumen que las versiones de GLP, pero 45 menos que las de gasolina. Aun así, no me parece un hueco de carga pequeño.

Lo que si varía, aunque levemente, es la parte frontal, con una nueva parrilla, paragolpes y luces antiniebla, con lo que se ha buscado darle un punto más de deportividad. También se ve alterada la trasera gracias a unos pilotos de nuevo cuño. Los grupos ópticos cambian la firma lumínica, pero no ese característico diseño en C. Se suman las llantas de 17″ en gris antracita y los siete colores de la carrocería, con dos nuevos: Magnetite Grey Metallic y Horizon Blue Pearl.

En el interior, los cambios son más comedidos: nuevo diseño de los paneles de las puertas y un panel del climatizador en acabado negro brillante. Punto. Y lo que mantiene, cosa que agradezco, son los botones físicos, los buenos ajustes y la imagen de robustez caracterísitica de la marca. También es destacable la pequeña pantalla situada encima del salpicadero, casi pegada a la luna, que por su excelente ubicación permite ver interesante información sin apartar casi la mirada de la carretera.

interior del Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID

Prueba del Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID

Y después de tanta comprobación, comienzo la prueba dinámica del primer Subaru Impreza híbrido de la Historia, el primero en cinco generaciones. Comienzo la marcha en modo eléctrico. No es algo que elija yo; lo hace el coche, que opta por la mejor configuración en cada momento -no puedo seleccionar el modo EV-.

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Según el fabricante japonés, el Impreza ecoHYBRID puede recorrer hasta 1,6 km en modo totalmente eléctrico. Es lo que le permite su batería de 118V -ojo, que no de 48V-. Lo que me ha parecido que, sobre todo en ciudad y a baja velocidad, podría tirar más del propulsor eléctrico, más aún con la batería a tope de carga.

prueba del Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID por la sierra de Madrid

En movimiento, a una velocidad no muy elevada, sí se aprecia de forma bastante clara el paso de la propulsión puramente eléctrica a la gestionada por el motor de gasolina. Esa ‘apreciación’ se ve casi difuminada por completo cuando se circula a alta velocidad -entre 80 y 120 km/h-.

De mover sus 1.590 kilogramos -el anterior 1.6 sin electrificación pesaba 1.358 kg- se encarga un motor 2.0 bóxer de gasolina e inyección directa. Éste va asociado a un cambio Lineartronic (CVT) de 7 velocidades que lleva integrado el motor eléctrico. No parece que tenga una energía brutal, independientemente del modos de conducción escogido, Intelligent y Sport, seguramente porque es atmosférico y carece de la patada del turbo, pero con sus 150 CV y sus 194 Nm de par motor acelera de 0 a 100 km/h en 10″, 2,4″ más rápido que el 1.6; ¡ahí es nada!

cuadro instrumentos Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID

Como sabrás, si lees mis pruebas, conocerás que no soy partidario de los cambios de variador continuo. Pero Subaru ha introducido en él una especie de salto de marchas que junto con la posibilidad de ponerlo en modo manual y las levas del volante -las estrena en esta generación- suma puntos.

Lo que me ha encantado es el tacto de la dirección, así como su rapidez. Hacía varias semanas que no probaba un coche de prensa que me diese tan buena sensación. También me ha gustado el freno, cosa extraña al tratarse de frenos regenerativos

También me ha llamado la atención lo bien insonorizado que está el habitáculo y el buen trabajo que realiza la suspensión, que mantiene el coche firme pero filtrando bien las irregularidades de la calzada. Según me informó el departamento de Comunicación allá por 2018, esta generación brinda un 50% menos de balanceos respecto a la anterior gracias a que su estabilizadora está fijada al chasis.

motor Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID

¿Y merece la pena este cambio electrificado cuando el coche es más potente, tiene más cilindrada y es más pesado? Sí. El coche consume 7,7 l/100 km, 0,2 litros menos. Este es el consumo medio oficial, pero durante mi recorrido he logrado bajarlo dos décimas, y eso que he probado a fondo en varias ocasiones su aceleración. Para reducirlo aún más, Subaru podría haber prescindido de la tracción integral permanente y simétrica (Symmetrical All-Wheel Drive), pero ya se sabe que es uno de sus estandartes.

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El Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID tiene un precio de partida de 31.250 euros -incluye la campaña comercial de 2.000 euros-. Solo existe un acabado, el Urban -nombre que ha sido elegido porque es el modelo más urbanita de la gama-, que incluye todo y más de lo que podrías pedir/pensar: sistema de seguridad preventiva EyeSight, siete airbags, faros full LED direccionales, llantas de aleación de 17″, climatizador bizona con ajuste por voz, asientos delanteros calefactables, sensores de luces y lluvia, sistema multimedia con pantalla de 8″, Apple CarPlay y Android Auto, cámara de visión trasera, retrovisores eléctricos y térmicos y arranque y acceso sin llave, entre otros muchos elementos.

prueba Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID

Ficha técnica Subaru Impreza 2.0i ecoHYBRID
Motor Cilindrada 1.995 cc
Cilindros 4 opuestos (bóxer)
Potencia máxima Motor de combustión: 150 CV
Motor eléctrico: 17 CV
Totales: 150 CV
Par máximo Motor de combustión: 194 Nm
Motor eléctrico: 66 Nm
Totales: 194 Nm
Alimentación Tipo Inyección directa
Transmisión Caja de Cambios Automática, variador continuo
Tracción Total permanente
Suspensión Delantera McPherson
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Discos ventilados
Dimensiones Longitud 4.475 mm
Anchura 1.775 mm
Altura 1.515 mm
Distancia entre ejes 2.670 mm
Maletero Volumen 340 litros
Peso Peso 1.590 kg
Prestaciones Velocidad máxima 192 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,0 seg
Consumo Combinado 7,7 l/100 km
Velocidad baja n.d.
Velocidad media n.d.
Velocidad alta n.d.
Velocidad muy alta n.d.
Emisiones Emisiones de CO2 174 g/km Euro 6 – Etiqueta ECO
Autonomía Autonomía eléctrica 1,6 km
Precio Precio oficial Desde 33.250 euros

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