El Opel Corsa-e de la prueba es la variante 100% eléctrica de la última y más reciente generación del utilitario de Opel. Es la primera vez en la historia del Opel Corsa, cuyo primer capítulo se escribió allá por 1982, que el modelo se ofrece al público equipado con un sistema de propulsión eléctrico. Y al igual que las variantes convencionales dotadas de motores diésel o gasolina, el Corsa eléctrico se fabrica en Figueruelas, Zaragoza.

Opel Mokka-e: 136 CV y 322 km de autonomía

Una planta que pude visitar en persona a finales del pasado año con motivo de la prueba del Opel Corsa 2020 con motor de gasolina. En aquella ocasión ya vi en vivo y en directo la variante eléctrica, pero no pude ponerme a los mandos. Así que como podrás imaginar, tengo muchas ganas de probar el Corsa-e por lo que supone para la marca pero también, por la importancia que tiene para la planta zaragozana.

Opel Corsa-e lateral

Este coche eléctrico comparte sus características con el Peugeot e-208 (las diferencias entre Opel Corsa-e y Peugeot e-208). Esto sucede también con las versiones normales con mecánicas de combustión y permite al Opel Corsa-e utilizar la plataforma CMP de PSA y todo el arsenal tecnológico del grupo francés. Su precio es ligeramente inferior al del mencionado Peugeot y ambos vehículos ofrecen el mismo motor eléctrico y batería o prestaciones similares.

Así es el Opel Corsa-e: diseño exterior, interior y tecnología

Opel Corsa-e tres cuartos

Estéticamente, el Opel Corsa-e de la prueba es muy parecido a las variantes con motores más tradicionales. Porque las diferencias visuales entre este y el resto se limitan básicamente al diseño de las llantas de aleación, a los logotipos identificativos o a la desaparición de la salida de escape en el eléctrico. De hecho, hasta sus dimensiones son idénticas, con una longitud de 4.060 mm, una anchura de 1.745 mm, una altura de 1.433 mm y una batalla de 2.538 mm.

En líneas generales, el lenguaje estético del Corsa-e es más dinámico que el de sus predecesores gracias a una caída de techo más pronunciada. Esta característica se ve acentuada cuando la carrocería está pintada en dos colores. La contrapartida es que debido al diseño del techo y a otras cuestiones, como el hueco que dejan las puertas traseras para entrar, el acceso a las plazas traseras no es especialmente cómodo en comparación con su antecesor.

Opel Corsa-e interior

Ya que hablo del interior, indicar que los habitáculos del Opel Corsa normal y del Corsa eléctrico también son clavados. Salvo por los detalles propios de todo coche eléctrico, como los menús específicos o el modo ‘B’ -que ofrece más retención- de la caja de cambios, todo es idéntico. Y no me refiero solo al aspecto o los acabados, también al espacio disponible para los pasajeros, que es igual en ambos. Donde sí varía ligeramente es en la capacidad del maletero, que es un poco inferior en el Corsa-e: 267 frente a 309 litros.

En lo referente a la tecnología, hay que destacar que el equipamiento de serie de cualquier Opel Corsa-e es muy extenso. Entre los elementos que incorporan de fábrica y sin sobre coste, encontramos el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, el control de crucero, el asistente de mantenimiento en carril o el de frenada automática de emergencia.

Opel Corsa-e logotipo

Además, todos vienen equipados con un cargador integrado de 7,4 kW, una eficiente bomba de calor, la capacidad de utilizar carga rápida de hasta 100 kW o el selector de modos de conducción. Cuentan con un cuadro de mandos digital, un sistema de información y entretenimiento con OpelConnect y compatibilidad con la aplicación myOpel. Con esta última y desde su teléfono móvil, el usuario puede por ejemplo programar la carga, el climatizador o conocer el estado del vehículo en tiempo real.

En función del acabado, que ahora mismo son dos, Opel Corsa-e Edition-e y Opel Corsa-e Elegance-e, esa dotación se puede ampliar con los faros matriciales Intellilux de ledes, únicos en el segmento de los utilitarios. También con el sistema multimedia Navi Pro, con pantalla de 10” y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay; o con el paquete Opel Drive Assist, que añade control de crucero adaptativo con radar o el sistema activo de mantenimiento en carril.

Motor eléctrico, batería y modos de conducción del Opel Corsa-e

Opel Corsa-e baterías y motor

Como has podido comprobar, el Corsa-e es idéntico a sus hermanos de gasolina en lo referente al diseño o a la tecnología disponible, exceptuando la referida al sistema de propulsión. Pero no todo es igual, veamos ahora cuáles son las principales diferencias y sus características técnicas y para ello empezamos hablando del peso.

Porque mientras que el Corsa de acceso a la gama arroja un peso ligeramente superior a los 1.000 kilogramos, el Opel Corsa eléctrico se va más allá de los 1.500 kg en orden de marcha. Una diferencia abismal que se debe fundamentalmente a la presencia de la batería de iones de litio con 50 kWh de capacidad y un peso de 345 kilogramos. Esta, por cierto, es ensamblada por PSA con componentes Panasonic, dispone de 216 células en 18 módulos, refrigeración líquida con agua con glicol y viene con una garantía de 8 años o 160.000 kilómetros hasta el 70% de su capacidad oficial.

Opel Corsa-e toma de carga

Lo bueno es que aunque esta batería pesa mucho -como todas-, está situada debajo del piso del habitáculo. Gracias a ello, el centro de gravedad mejora, reduciéndose en 57 mm (un 10%). Otra ventaja con respecto a los Corsas normales es la rigidez torsional de la carrocería, que se incrementa un 30% para garantizar la integridad de la batería y de los ocupantes en caso de accidente. Debido a ese aumento de peso, el Corsa-e también cuenta con modificaciones en las suspensiones, tomando por ejemplo elementos de la terminación deportiva GS Line en el tren delantero.

Independientemente del acabado escogido, todos los Opel Corsa-e están equipados con el mismo motor eléctrico. Se trata de una unidad capaz de producir una potencia máxima de hasta 100 kW (136 CV) y un par motor de 260 Nm, aunque estas cifras solo están disponibles en el modo Sport. En el modo Eco, la potencia se reduce a 60 kW (80 CV) y 180 Nm para mejorar la eficiencia. En modo normal, que es en el que homologa esos 337 km de autonomía WLTP y en el que arranca por defecto, entrega hasta 80 kW (107 CV) y 220 Nm.

Opel Corsa-e detalle interior

Los tres modos (Eco, Normal y Sport) se pueden seleccionar desde un botón ubicado debajo de la palanca de la caja de cambios, justo al lado del freno de mano de accionamiento eléctrico. Y ya que menciono la caja de cambios, decirte que como en casi todos los eléctricos, es automática y con una sola relación. En modo Sport, el Corsa-e es capaz de completar el paso de 0 a 50 km/h en 2,8 segundos y el 0 a 100 km/h en 8,1 segundos. Vamos, que no solo es el Corsa más poderoso de la gama, también es el más rápido acelerando.

La batería se puede recargar en un enchufe doméstico convencional de 1,8 kW con el cable que trae de serie. No es el caso más recomendable, más bien es para emergencias o momentos puntuales, pues pasar del 0 al 100% de carga requiere de 25 horas. Con un Wallbox de 7,4 kW, que ahora mismo viene de regalo al financiar la compra, ese tiempo se reduce a 8 horas. Y si vamos a una estación de carga rápida de 100 kW, la batería puede pasar del 0 al 80% en tan solo 30 minutos.

Prueba del Opel Corsa-e: primera experiencia al volante

Opel Corsa-e trasera

Pasemos a ver ahora cómo se ha comportado el coche y las sensaciones que he tenido al realizar la prueba del Opel Corsa eléctrico. Después de haber conducido sus hermanos más tradicionales (tanto con motor diésel como de gasolina), tenía muchas ganas de comprobar de primera mano su comportamiento, las diferencias y las ventajas, si es que las hay. Además, tengo que confesar que soy propietario de un coche eléctrico de otra marca y de un Corsa de otra generación, por lo que como podrás imaginar, esas ganas son muy reales.

Valoro positivamente que el Opel Corsa-e sea estéticamente idéntico a las variantes normales, tanto por fuera como por dentro. Quizá otros usuarios no lo perciban del mismo modo, pero la verdad es que personalmente agradezco que pase desapercibido junto a otro Corsa de los nuevos salvo por algún que otro pequeño detalle, cosa que no con todos los modelos sucede. También me gusta que solo haya una batería y un motor entre los que elegir, pues se simplifica la oferta y se facilita la elección del comprador.

Opel Corsa-e lateral movimiento

El nuevo Corsa eléctrico, como todos los de su categoría, es un vehículo extremadamente silencioso en su funcionamiento. Al habitáculo llegan principalmente sonidos aerodinámicos, de rodadura y un ligero ruido mecánico, aunque todo muy atenuado. Cuando presionas el botón de arranque, el coche se pone en marca por defecto en el modo Normal. En este caso, el conductor tiene a su disposición 107 CV y 220 Nm.

Unos datos que en la práctica se traducen en una capacidad de aceleración más que suficiente para cualquier circunstancia, sobre todo porque la entrega de par motor es instantánea. Gana velocidad con mucha facilidad y es fácil dosificar la potencia con el acelerador, cosa que no siempre sucede con los eléctricos. Al volante, incluso en modo normal, da la sensación de empujar con más energía que el Corsa más potente con motor de combustión interna.

Esto es todavía más evidente cuando eliges el modo Sport desde el pulsador ubicado en la consola central. El sistema tarda unos segundos desde que lo seleccionas hasta que se activa, pero cuando esto pasa y pisas el pedal derecho a fondo, queda claro de inmediato que este es el Corsa más prestacional de la gama. Tanto es así que incluso mejora los registros de aceleración ofrecidos por el anterior Opel Corsa GSi con motor de gasolina de 150 CV en casi un segundo en el paso de 0 a 100 km/h.

Con esto quiero dejar claro que los hasta 136 CV y 260 Nm que entrega el motor eléctrico son más que suficientes para mover con mucha solvencia los más de 1.500 kilogramos que pesa en orden de marcha. También me ha sorprendido positivamente el gasto medio que he obtenido durante la prueba del Corsa-e en la presentación nacional del modelo, que ha ascendido a 15,9 kWh/100km. Esta cifra supone una mejora del dato homologado (17 kWh/100km) incluso a pesar de no haber practicado una conducción especialmente eficiente, combinando conducción urbana, carreteras secundarias y autopista y explorando el potencial del coche en numerosas ocasiones.

Opel Corsa-e llanta

Cuando subí a bordo de la unidad de la prueba del Opel Corsa-e, el coche tenía la batería cargada un poco por debajo del 100% (desafortunadamente no indica el porcentaje exacto) y marcaba una autonomía de 250 kilómetros. Un dato muy inferior al anunciado por la marca (337 km) que se debe, creo, a que el día de la presentación fue el más caluroso de lo que llevamos de año, con temperaturas por encima de los 39 grados centígrados.

¿Por qué digo esto? Fundamentalmente porque al apagar el climatizador, el dato de autonomía se disparaba del golpe en 60 kilómetros hasta llegar a marcar 310 km, una cifra más próxima a la homologada. Sea como sea, tras completar el recorrido marcado por Opel, el ordenador de abordo indicaba que había hecho un total de 104 kilómetros con una autonomía restante de 160 km. El sistema, por lo tanto, es muy realista en sus estimaciones o por lo menos lo ha sido en esta primera toma de contacto con el modelo.

Opel Corsa-e sistema multimedia

Dinámicamente, más allá de su capacidad de aceleración, el Opel Corsa-e es ágil y aplomado. Ni es deportivo ni pretende serlo, pero cambia de dirección con facilidad y transmite mucha confianza al conductor. Las suspensiones son blandas, absorben bien las irregularidades de la calzada y como el centro de gravedad es bajo, los balanceos al tomar una curva, acelerar o frenar son mínimos. Los más de 1.500 kilogramos que pesa se notan al volante en comparación con un Corsa de gasolina o diésel, pero no tanto como pensaba antes de conducirlo.

Hay algún aspecto que no me ha terminado de convencer, como por ejemplo, que en el modo Eco la potencia se reduzca un 40%. Esto en sí mismo no está mal, porque si quieres o necesitas más rendimiento solo tienes que pulsar un botón, lo que no me gusta es que no pase automáticamente al modo Normal o Sport si pisas a fondo el pedal del acelerador. Lo bueno es que por defecto se pone en marcha en modo Normal, en el que sí ofrece unas prestaciones suficientes. Otro aspecto a mi juicio mejorable tiene que ver con la retención del motor eléctrico, que solo ofrece dos niveles: el normal (desaceleración de 0,6 m/s2, igual que un motor de combustión) y B (1,3 m/s2). Otros eléctricos ofrecen varios niveles de regeneración.

Opel Corsa-e tres cuartos trasera

En definitiva, el Opel Corsa-e me ha parecido un coche eléctrico muy interesante por la relación entre su precio de adquisición, su equipamiento, su autonomía real y sus prestaciones. Es más asequible que sus rivales más directos (Peugeot e-208 o Renault ZOE) y ofrece una autonomía similar. Además, con todas las ayudas y descuentos disponibles, lo puedes adquirir desde tan solo 23.200 euros.

Ficha técnica Opel Corsa-e Edition-e
MotorTipoEléctrico
MotorSíncrono de imanes permanentes
Potencia máxima136 CV
Par máximo260 Nm
TransmisiónCaja de cambiosAutomática, 1 velocidad
TracciónDelantera
SuspensiónDelanteraTipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
TraseraRueda tirada / Resorte helicoidal
DimensionesLongitud4.060 mm
Anchura1.765 mm
Altura1.435 mm
Distancia entre ejes2.538 mm
AlimentaciónBateríaIon-litio, 50 kWh
AutonomíaOficial337 km
PesoPeso1.530 kg
PrestacionesVelocidad máxima150 km/h
Aceleración 0-100 Km/h8,1 seg
ConsumosUrbanoN.D.
ExtraurbanoN.D.
Combinado17 kWh/100km
EmisionesEmisión CO20 g/km
PrecioPrecio oficialDesde 23.200 euros (con todos los descuentos aplicados, 31.200 euros sin ellos)

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