PRUEBA: MINI John Cooper Works

Me encuentro ante uno de los utilitarios de segmento B más potentes del momento, una clara declaración de intenciones de los chicos de MINI ante el que es considerado su máximo rival, el Audi S1. He puesto a prueba el MINI John Cooper Works, un modelo que porta el honor de ser el más potente de la historia de la compañía británica gracias a un poderoso motor turbo de 2.0 litros. Un pequeño cohete de bolsillo que hará morder el polvo a rivales más grandes.

No te pierdas la comparativa del MINI JCW 2014 y el Volkswagen Polo WRC R

Un kit de carrocería específico será el que nos permitirá diferenciar al MINI John Cooper Works del resto de candidatos de la gama. Éste lo compone un parachoques delantero visualmente más agresivo, unas taloneras a medida, un alerón situado en una posición elevada y un parachoques trasero que incorpora las salidas de escape dobles centrales características de los tope de gama de MINI. El conjunto lo completa unas llantas opcionales de aleación ligera de 18 pulgadas que reemplazan a las 17 de serie terminadas en negro brillante. Por supuesto, la personalización es clave en MINI, por lo que el JCW incluye diversos colores para el techo, los espejos retrovisores y franjas clásicas sobre el capó.

Prueba MINI John Cooper Works 2016

Una vez dentro de la cabina, una atmósfera racing envuelve al conductor. El MINI John Cooper Works que he podido probar cuenta con asientos delanteros deportivos de estilo baquet, inserciones en símil carbono aderezado con partes en cuero de color rojo, un volante de cuero perforado con costuras en rojo, pedales de aluminio y una larga lista de interruptores de inspiración aeronáutica para controlar los diversos componentes del vehículos, inclusive arrancar el motor. Algunos detalles adicionales son la banqueta extensible de los asientos delanteros, el característico cuadro de instrumentos y la consola central comandada por la pantalla del sistema de infoentretenimiento o el Head-Up Display.

Llegados a este punto, es inevitable no hablar de la clave del MINI JCW, su parte mecánica. Y es que bajo el capó encontramos el propulsor 2.0 MINI TwinPower Turbo, un bloque que reemplaza al anterior 1.6 litros y al que supera en todas sus cifras. La potencia máxima es ahora de 231 CV a 5.200 rpm y el par motor de 320 Nm entre 1.250 y 4.800 rpm, los cuales se envían a las ruedas delanteras a través de una caja de cambios manual o automática deportiva Steptronic, ambas de seis relaciones. Con estas especificaciones es capaz de pasar de cero a 100 km/h en 6,3 segundos con la caja de cambios manual y en 6,1 segundos con la automática. Por su parte, la velocidad máxima se sitúa en 246 km/h.

Prueba MINI John Cooper Works 2016

Tras conocer todos los detalles del MINI John Cooper Works, llega el momento de ponerlo a prueba. En concreto, la unidad probada cuenta con una caja de cambios manual de seis velocidades con adaptación automática a las revoluciones. Arrancar el motor se convierte en casi una sintonía, una banda sonora producto del sistema de escape deportivo del JCW. Dispone de tres modos de conducción –Green, Mid y Sport– y un embrague situado justo al final del pedal, por lo que al principio resulta algo brusco para callejear o abusar de ciudad, aunque acabas acostumbrándote. Las carreteras reviradas son su territorio, un gran aplomo en cada curva, en cada giro, en cada horquilla, reacciones endiabladas cuando aceleras con entusiasmo y un sutil gorgoteo que emana del escape cada vez que sueltas el acelerador y dejas que baje suavemente de revoluciones. Un potente sistema de frenos firmado por Brembo ayuda a contener a la bestia.

Aquí tienes la prueba del MINI John Cooper Works 2014

El chasis permite que el MINI se defienda con excelentes resultados en curvas, gracias, en parte, a su ancho de vía y a la rigidez de la carrocería. El motor lo entrega todo desde la parte baja del cuentarrevoluciones pero inevitablemente encuentro un efecto secundario algo preocupante producto de tal explosión de energía en marchas cortas. La dirección pierde tracción por momentos cuando aceleras en 2º y 3º velocidad, sintiendo que el control de tracción hace bien su trabajo, pero es imposible no percibir como la dirección tiende a perder respuesta. La solución pasaría por un sistema de tracción total con embrague Heldex, algo que permitiría enviar par motor al tren posterior y reducir la carga en el tren delantero. ¿El resultado? Mayor feeling en la dirección cuando aceleramos.

Prueba MINI JCW 2016

Pese a ello, el MINI John Cooper Works llega cargado de tecnología que facilita su conducción y el disfrute al volante. El sistema de control dinámico de la estabilidad, control dinámico de tracción, control de bloque electrónico del diferencial delantero, el sistema Performance Control, el sistema Torque Steer Compensation y la asistencia de la dirección Servotronic, entre otros.

En cuanto a consumos, el JCW homologa 6,7 litros a los 100 kilómetros (5,7 litros si equipamos la transmisión automática Steptronic), así como unas emisiones de 155 g/km (133 g/km). Durante mi prueba, con una mezcla equilibrada de entornos urbanos, autovías y carreteras, el MINI John Cooper Works ha conseguido registrar unos consumos realmente comedidos. Es fácil situar la cifra en la barrera de los 7,0 litros a los 100 kilómetros, y si abusas de autovía, los consumos medios oficiales pueden superarse con cierto empeño por nuestra parte.

Prueba MINI John Cooper Works 2016

El nivel de equipamiento del MINI John Cooper Works que he probado era muy completo, aunque deberás recurrir a los opcionales si lo quieres todo. Entre ellos destacamos el sistema de navegación Professional, e MINI Connected XL, cámara de marcha atrás, asistente de aparcamiento, Driving Assistant, Head-Up Display, sistema de sonido Harman Kardon, faros LED, acceso sin llave, asientos delanteros calefatados y el control electrónico de suspensión EDC con tres modos de conducción, entre otros.

No te pierdas la prueba del MINI Paceman Cooper SD

El precio base del John Cooper Works es de 33.300 euros, pero si quieres el nivel de equipamiento de la unidad que he podido conducir, deberás llegar a los 42.400 euros. Eso sí, la calidad de los acabados interiores, el diseño exterior inconfundible de MINI, la elevada carga tecnológica en cuanto a equipamiento y las diferentes soluciones técnicas, dinámicas y mecánicas que ofrece justifica, en parte, esta elevada cifra.

Prueba MINI John Cooper Works 2016

He de reconocer que desde que tuve constancia del lanzamiento del MINI John Cooper Works, en el Salón de Detroit 2015, estuve dispuesto a testar las facultades de uno de los utilitarios más potentes hasta la fecha. La combinación de 231 CV de un motor turbo de gasolina y un peso de 1.280 kilogramos en un coche que mide menos de 3,9 metros de longitud es algo que cualquier entusiasta estaría dispuesto a conducir. Uno de los puntos negativos que encuentro al JCW es su nivel de confort. Está pensado para transmitir sensaciones y no para encubrirlas, por lo que tras un viaje largo, la dureza de la suspensión y el corte deportivo de los asientos harán que los kilómetros y el tiempo pasen más despacio. Aunque siempre puedes recurrir a entretenerte con el gorgoteo de su tubo de escape.

Prueba del MINI John Cooper Works 2017 (por Nacho de Haro)

El MINI John Cooper Works 2017 que pruebo es la variante más deportiva y exclusiva de la gama del MINI Hacht con carrocería de tres puertas. Un modelo que gracias a su motor turboalimentado de 231 CV de potencia y a una puesta a punto en la que prima la agilidad, ofrece unas prestaciones y un comportamiento que le sitúan a la cabeza del segmento de los utilitarios de alto rendimiento.

He tenido oportunidad de conducir el MINI John Cooper Works durante un evento organizado por la marca en el que combinaron tramos de carreteras convencionales con una sección cerrada al tráfico, de forma que fuera posible explorar sus todas capacidades con seguridad. Una ocasión única para poder comprobar la personalidad dual de este coche, que conserva todas las virtudes del actual MINI (prueba) combinadas con un comportamiento dinámico mucho más deportivo.

Dado que ya te hemos contado las características estéticas del exterior o las diferencias que presenta su habitáculo con respecto a otras variantes en la primera prueba del MINI John Cooper Works que realizó mi compañero Aarón y que puedes leer más arriba, además de en el artículo que publicamos con motivo de su presentación oficial, ahora únicamente me voy a centrar en las sensaciones que transmite este ‘cohete de bolsillo’ cuando te sientas a los mandos. Porque en el segmento tan solo hay una alternativa al MINI JCW que ofrezca tanta potencia como el británico, el Audi S1, pero este último pesa considerablemente más (1.415 kg frente a los 1.295 kg del MINI) y tiene un sistema de tracción a las cuatro ruedas.

Lo primero que captó mi atención al subirme a bordo del MINI John Cooper Works 2017 de la prueba fue el contundente sonido del motor 2.0 MINI TwinPower Turbo, que con sus 231 CV y 320 Nm de par, ofrece un 10% adicional de potencia y un 23% más de par con respecto al anterior Mini JCW (prueba). Su sonido es más agresivo que el de un MINI Cooper S y más en el caso de la unidad conducida, que montaba el sistema de escape deportivo opcional John Cooper Works Pro (desde 1.801 euros), que emite unos sonoros ‘petardeos’ cada vez que levantas el pie del acelerador en el modo de conducción Sport seleccionable a través del sistema MINI Driving Modes.

Desde los primeros metros, resulta evidente que el MINI más deportivo de la gama tiene potencia y par suficientes para que gane velocidad con suma facilidad independientemente de la relación que lleves engranada en la caja de cambios manual de la unidad probada. Y eso en la práctica te permite afrontar las diferentes situaciones de la carretera con una relación de cambio más alta sin que ello implique una pérdida en la capacidad de aceleración: sus 320 Nm están ahí desde tan solo 1.250 revoluciones por minuto y permanecen constantes hasta que el motor llega a las 4.800 vueltas.

Todo ese torrente de fuerza llega a las ruedas delanteras a través de un diferencial que, aunque no es de deslizamiento limitado, cuenta con un sistema electrónico que emula la función de este último empleando el potente equipo de frenos desarrollado en colaboración con los expertos de Brembo. De esta forma, las pérdidas de tracción se reducen al mínimo con la consiguiente mejora a la hora de ganar velocidad a la salida de una curva lenta, por ejemplo, de donde es capaz de salir catapultado a nada que pises el pedal del acelerador con contundencia.

En el tramo de carretera cortado al tráfico, donde pude exprimir sus prestaciones con seguridad en un retorcido recorrido de 3 kilómetros de longitud, este MINI JCW me demostró que no necesita un diferencial autoblocante mecánico para ser extremadamente rápido. Porque aunque el asfalto no estaba ni mucho menos en perfecto estado, el coche lograba transmitir toda su potencia al suelo sin pérdidas de tracción gracias a la efectividad de la electrónica. En esta situación, no se aprecia una disminución en la efectividad de los frenos por la carga de trabajo adicional a la que se ven sometidos.

La rápida dirección de asistencia electromecánica, unida a la corta distancia entre ejes y a la puesta a punto específica de las suspensiones (que además cuentan con elementos específicos en el John Cooper Works, como soportes basculantes de aluminio o brazos transversales de acero de alta resistencia más ligeros), permiten que este coche cambie de dirección con gran facilidad. No es tan ‘nervioso’ como sus predecesores, pero esto lejos de restar diversión al volante, permite que podamos disfrutar más al aumentar la confianza del conductor en los cambios de apoyo más agresivos.

En el modo de conducción Sport, la electrónica se encarga de igualar automáticamente la velocidad de giro del motor con la de la transmisión al reducir relaciones en la caja de cambios acelerando el motor cuando estamos a punto de soltar el embrague. De esta forma, los tirones desaparecen y no es necesario realizar el punta-tacón al practicar una conducción deportiva, lo que dado el elevado rendimiento del vehículo, alivia la carga de trabajo del conductor al límite. Y todo esto mientras complace nuestros oídos con los sonoros petardeos del escape cada vez que reducimos una marcha.

Es extremadamente sencillo ir muy rápido con este MINI deportivo, lo que demuestra el buen trabajo realizado por los ingenieros de la marca a la hora de escoger la puesta a punto del chasis. En definitiva, el MINI John Cooper Works que he conducido es un producto que se distancia claramente de sus competidores gracias a un diseño exterior e interior con una marcada personalidad, a un precio de venta elevado que hace que sea muy exclusivo y a un comportamiento dinámico ágil como el que más acompañado de un motor que siempre resulta contundente en su entrega de potencia.

A destacar A mejorar
Motor y transmisión Confort de marcha
 Aspecto Pérdida tracción
Dinamismo  Precio
Ficha técnica MINI John Cooper Works 2016
Motor Cilindrada 1.998 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia Máxima 231 CV / 5.200-6.000 rpm
Par Máximo 320 Nm / 1.250-4.800 rpm
Transmisión Caja de Cambios Manual, 6 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera McPherson, Resorte Helicoidal
Trasera Paralelogramo deformable, Resorte Helicoidal
Dimensiones Longitud 3.874 mm
Anchura 1.727 mm
Altura 1.414 mm
Distancia entre Ejes 2.495 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa, Turbo, Intercooler
Peso Peso 1.280 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 246 km/h
Aceleración 0-100 km/h 6,3 seg
Consumos Urbano 9,1 l/100 km
Extraurbano 5,2 l/100 km
Combinado 6,7 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 155 g/km
Precio Precio final 33.300 euros

Fotos: Álex Aguilar

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.