La historia de Hyundai en España es de esas que se recordará siempre como una historia de éxito, superación, evolución tecnológica y compromiso con el medio ambiente. La marca coreana inició su andadura en nuestro país tímidamente en 1992, año en el que vendió solo 1.772 vehículos. Sin embargo, ahora Hyundai vende al año en España alrededor de 60.000 coches y en estos 30 años ha colocado en las calles españolas más de un millón de coches.

Pero hay mucho más. Hyundai con su modelo Tucson (prueba) lidera actualmente el mercado español, porque en los primeros nueves meses han vendido un total de 17.119 unidades del todocamino, 2.326 más que su inmediato perseguidor. Esta vez ponemos a prueba uno de los pioneros, el Hyundai S-Coupé GT.

Cuando comenzó su trayectoria en España en 1992, Hyundai vendía los Lantra, el mencionado S-Coupé, Sonata y Pony. El S-Coupé básico presentado en España en 1992 costaba un total de 1.828.082 pesetas equivalentes a 10.987 euros de la actualidad. Y tenía un motor 1.5 de origen Mitsubishi con 82 CV, acompañado de un equipamiento bastante coherente con el tipo de coche de la época: volante de cuero, elevalunas y retrovisores eléctricos, faros antiniebla, dirección asistida, llantas de aleación o aire acondicionado.

prueba hyundai s-coupe gt 1994

El S-Coupé llegaba a nuestro mercado cuando el segmento de coupés pequeños estaba en pleno auge, de manera que más tarde o más temprano el recién estrenado modelo coreano se las tuvo que ver con modelos de la talla del Toyota Paseo (vendido entre 1991 y 1995), el Mazda MX-3 (entre 1991 y 1998) o el Opel Tigra (desde 1994). El sustituto del S-Coupé, denominado Tiburón, o Coupé a secas en España, llegó en 1996 y ya se enfrentó a modelos como el Renault Mégane Coupé o el Ford Puma (prueba) de 1997. En cualquier caso, los coupés de Hyundai eran imbatibles en la relación equipamiento-producto-calidad-precio.

Cambios y un nuevo motor turbo desarrollado por Hyundai

De cara a ser más competitivos con tanto rival, en 1993 Hyundai sometió a su S-Coupé a varios cambios que incluyeron renovación del frontal, con el nuevo logo de la marca, nuevos faros delanteros integrados en el paragolpes, más molduras laterales del color de la carrocería, paragolpes nuevos…Los ingenieros de la marca coreana también aprovecharon para sustituir el motor comprado a Mitsubishi por uno denominado Alpha de diseño y producción totalmente propias.

prueba hyundai s-coupe gt 1994

La versión de aspiración contaba con un aumento de potencia del 14% respecto al 1.5L diseñado por Mitsubishi. Y la versión Turbo, instalada en el modelo probado, producía un 42% más de potencia con un total de 115 CV. El S-Coupé GT, que se vendió en España con un precio de 2.218.923 pesetas (13.336 euros), fue el primer modelo que estrenó el turbocompresor T15 de Garrett con cojinetes y carcasas refrigeradas por agua y una válvula de descarga integral (con el típico sonido que enamora y anima a pisar).

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El primer motor diseñado por completo en Corea del Sur estaba hecho a conciencia y contaba con un bloque de hierro fundido, culata de aluminio, pistones de aluminio y bielas de titanio. Además, se realizó un diseño especial de la cámara de combustión de cerámica compacta resistente al calor con ubicación central de la bujía para optimizar la eficiencia.

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Para completar la tecnología de vanguardia utilizada en el motor Alpha en versión con Turbo, el control electrónico era de Robert Bosch, un guiño a Europa que más tarde se confirmaría con un centro de diseño en Alemania y dos fábricas en Turquía y en la República Checa. De hecho, en la actualidad casi el 90 por ciento de los coches que Hyundai vende en Europa se fabrica en Europa, con un compromiso de calidad no muy habitual en muchas marcas europeas.

Prueba del Hyundai S-Coupé GT (1994)

El Hyundai S-Coupe GT tiene una longitud de 4.214 mm, una anchura de 1.625 mm y una altura de 1.329 mm. En cuanto a la distancia entre ejes, mide 2.383 mm, con una vía delantera de 1.390 mm y una vía trasera de 1.341 mm. La distancia libre al suelo es de 158 mm. En la práctica el modelo coreano no es muy espacioso, pero sí lo suficiente para el tipo de comprador al que iba dirigido: un chaval joven que normalmente se desplazaría con su pareja o con dos o tres amigos.

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Las plazas delanteras son generosas, pero en las plazas traseras un adulto de 1,86 metros de alto roza en el techo y le obliga a encogerse ligeramente. Además, apenas le caben las piernas a no ser que los pasajeros de delante lleven sus asientos bastante adelantados. Eso sí, el piso trasero apenas tiene túnel central lo que facilita bastante las cosas. Y desde atrás presionando con el pie un pequeño pedal en la parte inferior del respaldo, el asiento delantero se desplaza para adelante facilitando la salida o la entrada sin perder su posición al volver atrás, algo que en aquella época no era demasiado habitual.

El maletero del S-Coupé GT, de formas muy regulares, cubica 262 litros, lo que no es una mala cifra teniendo en cuenta que el Toyota Paseo anunciaba 220 litros, el Mazda MX3 unos modestos 135 litros, y el Opel Tigra 250 litros. Además, los respaldos de los asientos traseros, sin reposacabezas, se abatían por partes asimétricas lo que permitía aumentar considerablemente el espacio de carga disponible. Incluso bajo el piso se encuentra otro espacio que aloja la rueda de repuesto de tamaño original y el gato con las herramientas para el cambio de la rueda.

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La tapa del maletero se podía abrir con la llave de contacto o con un botón de apertura a distancia situado en el salpicadero. Lástima que dicha tapa no esté forrada quedando a la vista todo el entramado metálico y algún que otro cable, lo que daba una sensación de modelo “low cost” que no se correspondía con otros muchos aspectos del coche a la altura de los mejores.

Un interior básico con todo lo necesario

El coche abusaba del plástico duro en el interior, sin embargo, tanto el material utilizado como los ajustes no eran malos porque la unidad probada tiene 100.000 km y 28 años y todo ajusta mucho mejor de lo esperado. En el frontal del salpicadero hay una tapa extraíble de la que salen dos posavasos; otra debajo para el cenicero y el mechero; encima encontramos el radiocassette Hyundai y encima seis interruptores del aire acondicionado, luneta trasera térmica, “warning”, faros antiniebla traseros y faros antiniebla delanteros.

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A la izquierda del volante se sitúa el mando de los retrovisores y a la derecha, el que regula la intensidad de la luz del cuadro. Eso sí, la única concesión deportiva en el cuadro son las luces de presión del turbo, y se echan de menos más relojes tipo presión de aceite, voltímetro… y un volante de diseño algo más deportivo y de un tamaño algo menor.

En 1994, el S-Coupé GT era un juguetito asequible y pintón, por lo que cumplía los objetivos que se había propuesto Hyundai en sus primeros años en España de llamar la atención y dejar huella de marca para que el público la fuese conociendo. Un juguete que molaba porque tener un coupé siempre molaba, y sigue molando, además de que el deportivo coreano tenía un precio muy competitivo y algunos “gadgets” como el indicador con luces de diferentes colores mostrando la presión del turbo (dos verdes, tres naranjas y una roja a medida que al acelerar te ibas acercando a la presión máxima del turbo).

Potenciable, aunque suficiente para divertirse al volante

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Y aunque como ya hemos dicho echamos en falta más relojes y un diseño del cuadro algo más deportivo, gusta ver un velocímetro que marca 220 km/h (aunque en realidad el coche alcanzaba 199 km/h), cuentavueltas con zona roja en 6.000 rpm. Y sobre todo, y casi lo más importante dada la modesta potencia del motor, ver que el conjunto pesa solo 1000 kg por lo que la relación peso-potencia del S-Coupé GT es de 8,54 kg/CV, un dato magnífico que garantiza elevadas prestaciones y una conducción divertida. Y eso que en la época había muchos propietarios que le cambiaban el Turbo Garret T15 original por un T25, logrando con facilidad llegar a los 140 CV, eso sí con consecuencias desconocidas a la hora de hablar de fiabilidad.

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Con el turbo Garret T15 de fábrica, el empuje comienza a notarse desde 2.200 rpm y se mantiene hasta unas 5.500 rpm y a partir de entonces comienza a desfallecer. Y según cuentan algunos usuarios, con el T25, que es más grande, el empuje del turbo comienza a notarse desde 3.000 rpm y se mantiene hasta el corte a 6.500 rpm. Muchos también echaron de menos un intercooler, pero imaginamos que en aquella época también existía aquello del ahorro de costes y el intercooler habría elevado bastante el precio final del coche.

prueba hyundai s-coupe gt 1994

Pero da igual que el turbo no sea el T25 y que no disponga de intercooler, el coupé acelera, corre y recupera con solvencia y agrado. Y como muestra un botón: el S-Coupé GT acelera de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos, sólo una décima más lento que un actual Hyundai i30 5P 1.5 T-GDI N Line de 160 CV (prueba) con cambio automático de doble embrague, 7 marchas e idéntica relación peso-potencia que el S-Coupé GT.

Además, las prestaciones y el buen rendimiento del motor iban acompañados de un cambio rápido y preciso, y de una dirección cuya asistencia estaba elegida con muy buen criterio porque permitía maniobras urbanas sin esfuerzo y precisión de trazadas en carreteras muy viradas en un equilibrio muy logrado. Lástima que los frenos, con discos solo en el eje delantero y lógicamente sin ABS, se quedan algo justos cuando se conduce al ataque en carreteras de curvas.

Sensaciones al volante y consumos

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A nivel comportamiento lo cierto es que el S-Coupé GT intenta con ahínco un elevado compromiso entre comodidad y estabilidad y lo logra, pero con matices. El coche es cómodo y agradable teniendo en cuenta su personalidad atlética, su estética deportiva y sus prestaciones. Pero, aunque el coche gira en curvas de gran apoyo sin abandonar la trayectoria ideal marcada, los balanceos de la carrocería incitan a levantar el pie del acelerador y a negociar algo más tranquilo ese tipo de recorridos… al menos al principio hasta que uno se acostumbra sabiendo que el coche siempre va por su sitio y mantiene sin despeinarse una conducción ágil y decidida en la que también tiene mucho que decir el bajo peso y el bajo centro de gravedad.

Aunque el motor del coupé coreano era un 1.5 de 12 válvulas con inyección y solo 115 caballos, lo cierto es que el consumo no era bajo. No era bajo ni tampoco se puede decir que disparatado ya que a 90 km/h este deportivo consumía oficialmente 6,2 l/100 km. A 120 km/h la cifra aumentaba hasta los 8,4 l/100 km y en ciudad la cifra se disparaba hasta los 11,6 l/100 km. Y los 8,7 l/100 km de media no nos parece una cifra exagerada para un deportivo de 1994. Claro que era mediciones oficiales, pero no tan ajustadas a la realidad como las actuales en base a la normativa WLTP. Así que dejemos una media de 10 l/100 km reales disfrutando de lo lindo al volante, aunque eso sí, con una autonomía de alrededor de 400 km debido al pequeño depósito de 45 litros utilizado por este deportivo.

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Del S-Coupé se vendieron 3.801 unidades antes de que llegara el Hyundai Tiburón (Coupé en España) que, esta vez sí y tras la punta de lanza del S-Coupé GT, puso de moda un segmento al que fueron llegando muchos modelos, pero que hasta entonces no terminaba de cuajar en nuestro país.

A destacar A mejorar
Relación peso-potencia
muy favorable
Detalles de acabado
Diseño atractivo
para la época
Balanceos de la
carrocería
Precio muy competitivo Efecto turbo
muy marcado
Ficha técnica Hyundai S-Coupé GT
Motor Cilindrada 1.495 cc
Cilindros
Disposición
Delantero de fundición de hierro
con 4 cilindros en línea
Tres válvulas por cilindro
Potencia máxima 115 CV a 5.500 rpm
Par máximo 170 Nm a 4.300 rpm
Alimentación Tipo Turbo Garret T15
Inyección indirecta multipunto
Transmisión Caja de Cambios Manual de 5 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Independiente McPherson
Amortiguadores de gas
Barra estabilizadora
Trasera Independiente de ruedas tiradas
Amortiguadores de gas
Muelles helicoidales
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Tambores
Dimensiones Longitud 4.215 mm
Anchura 1.640 mm
Altura 1.328 mm
Distancia entre ejes 2.380 mm
Depósito Capacidad 45 litros
Peso Peso 985 kg
Prestaciones Velocidad máxima 199 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 8,7″
Consumo Medio 8,7 l/100 km
Ciudad 11,6 l/100 km
Carretera 6,2 l/100 km
Producción Unidades N.d.
Precio Precio en la época 2.218.923 pesetas (13.336 euros)

Fotos: Jaime Sainz de la Maza

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