“Sin dar unas previsiones de ventas exactas, sí esperamos que el nuevo Citroën C4 2020 se sitúe en el top 3 del segmento”. Con estas palabras tan contundentes, Nuno Morgues, director de Citroën para España y Portugal cerraba la rueda de prensa de presentación del modelo que llevará a la firma del doble chevrón al lugar que nunca debió perder en el segmento C.

Tres cuartos estática Citroën C4 2020

Porque muchos no entendimos la estrategia comercial de la marca gala cuando en 2018 decidió dejar de vender el C4 como tal y disponer únicamente de la evolución del C4 Cactus (prueba). Cierto es que el apellido Cactus le propició muchas alegrías en su primera generación, pero la medida de prescindir de un compacto como tal, y más un C4 que durante años fue líder del segmento C en nuestro país, no fue del todo acertada.

Sin embargo, lo que muchos no intuíamos es que Citroën estaba preparando una jugada maestra. Mientras nos ‘distraía’ con modelos tan atractivos como el C5 Aircross (prueba), el nuevo Berlingo (prueba) e incluso con el AMI (prueba), lo que en realidad estaba haciendo era desarrollar una nueva entrega de su C4, la misma que ya hemos podido conducir.

Citroën C4 2020: revolución estética

Lo primero que uno percibe al verle es que se trata de un modelo revolucionario. Citroën vuelve a arriesgar en lo que a diseño se refiere proponiendo un compacto diferente al resto, único que escape de la tendencia lineal que ofrecen sus rivales. Parte de culpa la tiene su silueta de tipo crossover, tan de moda últimamente, aunque en Citroën se cansen de repetir que se trata de una “berlina del segmento C” que competirá con los SEAT León (prueba), Volkswagen Golf (prueba) o Renault Mégane (prueba), entre otros, pero con un look más atrevido.

Sus formas no te dejarán indiferente, tanto para bien como para mal (yo me posiciono en el primer grupo). Creo que no me equivoco si afirmo que no hay ni un solo rincón de sus 4,36 metros que no atraiga. Desde un capó escultural o un frontal presidido por la nueva firma lumínica en forma de V heredada del Concept 1919 que se incrusta directamente en la calandra, paragolpes prominentes, llantas de 18 pulgadas causantes de que su altura libre al suelo sea de 15,6 cm, hasta una zaga atractiva liderada de nuevo por la forma de sus faros y por un alerón. Zaga a la que se llega mediante una caída de techo pronunciada, de estilo coupé que le otorga un bello perfil que rinde homenaje tanto al C4 Coupé como al mítico GS (prueba).

Vista lateral Citroën C4 2020

Tampoco podemos olvidar los ya característicos Airbump que, como en el nuevo C3 2021 (prueba) son más estéticos que funcionales. Por último, la personalización sigue jugando un papel importantísimo al proponer hasta 31 combinaciones de color exterior combinando los siete colores disponibles y los 5 pack de color. Por cierto, sus cotas se completan con una anchura de 1,80 metros y una altura de 1,52 metros.

Un interior único

De puertas para dentro el asombro sigue siendo máximo. Gracias a su mayor altura libre al suelo, resulta sencillo entrar y acomodarse en unas butacas que, como no podía ser de otra manera, son de tipo Advanced Comfort (vienen de serie en cuatro de los cinco ambientes que oferta). Frente a nosotros aparece un salpicadero muy horizontal que ha aumentado significativamente la calidad frente al C4 Cactus saliente. Echamos quizá en falta algún material más mullido pero el ajuste y la solidez de todos los plásticos es increíble. Eso, sumado a las notas de color y a la digitalización propuesta hacen que por nuestra cabeza se pase un “bien por vosotros, Citroën”.

Interior Citroën C4 2020

Digitalmente hablando, este C4 2020 está a la última pues cuenta de serie con un cuadro digital de 5 pulgadas que a simple vista parece pequeño pero que aglutina toda la información necesaria y, además, nos permite variar la vista entre distintos menús. Ahora bien, el protagonismo va a parar directamente al monitor central de 10  pulgadas que también viene como estándar en todo los niveles de equipamiento. De intuitivo manejo lo que más nos gusta es que haya separado, por fin, la climatización. Sí, el C4 2020 vuelve a contar con mandos físicos para el aire, reduciendo así la interacción con la pantalla.

La tercera pantalla va destinada al Head-up display, el cual se proyecta en una membrana retráctil que  nos ha parecido excesivamente grande. Tanto que como estemos colocados en una posición baja, la vista de la carretera cruzará directamente por ella. Pero la sorpresa llega a la hora de conocer que podemos montar una cuarta pantalla. Cierto es que tendráque ser propia, pero el copiloto del C4 2020 podrá tener en frente una Tablet. Me explico. Una de las grandes novedades del compacto galo se denomina Smart Pad Support. En esencia es una plataforma extraíble que en combinación con una funda de goma permitirá al copiloto colocar la Tablet. Cuando no quiera hacer uso de ella, la podrá guardar además en un pequeño cajón que se coloca sobre la guantera… una solución muy al estilo Simply Clever de Skoda.

Tras trastear con ella me coloco en su zona trasera porque Citroën se enorgullece de ofrecer el mejor hueco para las rodillas de su categoría, con hasta 198 mm. A falta de medición propia en mi caso, con mi 1,79 metros, no tengo queja alguna en esta cota pues hay algo más de 15 cm entre mi rodilla y el respaldo trasero. La cabeza tampoco cuenta con resistencias y aunque nuestra unidad monta techo solar hay un puño entre mi coronilla y el revestimiento interior. La anchura es quizá la peor parada aunque no dista mucho de sus principales rivales, por lo que es mejor que vayan dos adultos que tres si el viaje es largo. Por suerte, contamos con dos tomas USB, una normal y otra de tipo C.

Maletero Citroën C4 2020

Si seguimos hablando de espacio, inevitablemente tenemos que referirnos al maletero. Cubica 380 litros que, sin ser una cifra extraordinaria sí se mantiene en la media del segmento. Aquí podemos ver el vaso medio lleno al decir que ofrece 32 litros más que el C4 Cactus saliente pero también puede estar medio vacío si lo comparamos con los 408 litros del C4 original. Sea como fuere la gran ventaja de este C4 2020 es que la capacidad será la misma tanto en las versiones de combustión como en la eléctrica, a los que además se suman un doble fondo bastante útil para guardar enseres valiosos o los cables de carga y los 39 litros repartidos por el habitáculo en forma de huecos portaobjetos.

Doble apuesta mecánica

Quizá te hayas detenido al leer “eléctrica” y te hayas preguntado si esto es así. No te mentimos, el C4 2020 tendrá una variante 100% eléctrica que se denominará ëC4 2020. Solución que es posible gracias al empleo de la plataforma modular CMP del grupo PSA, la misma que da vida a otros vehículos del Grupo con la salvedad de que nuestro protagonista es el único que pertenece al segmento C, el resto son del B.

Citroën ëC4 2020

Pero dejando estrategias comerciales y económicas al margen, la realidad nos dice que esta dualidad mecánica le reportará grandes beneficios a Citroën. Cierto es que de momento esperan que el peso del ëC4 2020 sea del 10% aproximadamente y que progresivamente vaya creciendo. Desarrolla 136 CV (100 kW) y 260 Nm de par máximo con los que acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y alcanza los 150 km/h de velocidad máxima limitada. Un motor que se alimenta de la energía almacenada en una batería de iones de litio con 50 kWh de capacidad bruta con la que poder recorrer hasta 350 kilómetros sin parar. Una muy buena autonomía en la que incide un exhaustivo trabajo aerodinámico. Para recuperar la carga, los tiempos dependerán de la toma variando entre los 30 minutos de una toma en corriente continua de 100 kW, las 5 horas de una trifásica de 11 kW, las 7,3 horas de un wallbox de 7,4 o entre 15 y 24 horas de una conexión doméstica de 3,4 o 1,8 kW, respectivamente.

Movimiento trasera Citroën ëC4 2020

En caso de que no quieras oír hablar de tiempos de carga, autonomías o kilowatios, no desesperes porque este C4 2020 también está disponible con mecánicas de combustión al uso. Tres serán de gasolina, todas PureTech, dos 1.2 de tres cilindros con 100 y 130 CV y otra 1.6 de cuatro cilindros que entrega 155 CV. En diésel encontramos los BlueHDi de 1,5 litros que entregan 110 y 130 CV; si bien de inicio llegan ambas versiones de 130 CV para, paulatinamente, ir aumentando la gama. Todos salvo el diésel más potente y el gasolina de 155 CV se combinan con la transmisión manual de seis relaciones, dejando como opción la EAT8 de ocho relaciones para el PureTech 130 CV que a su vez es estándar en la dupla comentada. De lo que no hay rastro pese a su estética crossover es de un Grip Control y,ni mucho menos, de un sistema de tracción total pues como recordarás este C4 2020 es una “berlina del segmento C”.

Prueba del Citroën C4 2020 y ëC4 2020

Llega el momento de ponernos al volante y lo primero que percibimos es que Citroën no ha abandonado en absoluto sus aspiraciones de confort. Acomodados en sus excelentes asientos y tras un breve periodo de tiempo para aclimatarnos con el puesto de conducción arrancamos. La primera parte de la prueba discurre con el PureTech de 130 CV EAT8, combinación que nos permite además tener una túnel central más despejado gracias al montaje de un selector de tipo electrónico, al estilo de los últimos productos del Grupo Volkswagen.

Dinámica delantera Citroën C4 2020Pocos kilómetros me hacen falta para comprobar que este C4 2020 es una prolongación del C5 Aircross en lo que a comodidad se refiere. Parte de culpa la tienen los amortiguadores con topes hidráulicos que equipa y que convierten en el viaje en toda una experiencia. Quizá está un punto por debajo de su hermano mayor, pero es infinitamente más confortable que muchos de sus rivales. Cualidad que es ventajosa en trayectos por autopista pero que penaliza al entrar en tramos serpenteantes. Aquí, el C4 2020 peca de ser demasiado liviano en las reacciones, acusando un excesivo balanceo cuando enlazamos curvas y dando la sensación de ser menos estable. Una vez se terminan los giros y vuelven la vía rápida, el compacto galo saca pecho y nos transporta cual berlina de representación. Por lo demás, el motor PureTech responde con contundencia y es bastante progresivo. La caja de cambios automática realiza un buen trabajo tanto por rapidez como por confort y se muestra mucho más reactiva que si la ponemos en modo manual.

Nos bajamos del gasolina y nos subimos al ëC4 2020. A modo visual pocos detalles cambian más allá de tener unas molduras específicas y un botón que nos lleva directamente al menú eléctrico, con los registros, el diagrama de flujo, la gestión de la carga… Arrancamos y el silencio inunda el habitáculo. Aquí, el sistema de suspensión parece encumbrarse aún más dado el mutismo de la versión. Circulamos en modo Normal, con el que tenemos a nuestra disposición el 80% del potencial aproximadamente, el mismo que se rebaja hasta el 60% si conectamos el programa Eco. En caso de querer tener todo el rendimiento, nos veremos obligados a activar el modo Sport. Las diferencias entre ellos son notorias, tanto en aceleración como en eficiencia.

Movimiento trasera Citroën C4 2020

Al subirnos en él, teníamos 190 km de autonomía con prácticamente un 70% de la carga y tras 60 km recorridos en los que alternamos todo tipo de escenarios y modos de conducción, llegamos al punto final con 110 km restantes y poco menos del 50% de la capacidad de la batería. En lo que a consumo se refiere, la media fue de unos 17 kWh/100 km, aunque es relativamente sencillo ver valores cercanos a los 14 kWh/100 km a poco que abusemos del ámbito urbano.

En resumidas cuentas

Lo que hace años me pareció una estrategia completamente errónea por parte d Citroën se ha acabado por convertir en una jugada maestra. El nuevo C4 2020 reúne todo lo necesario para volver al sitio del que nunca debió salir y aunque sea complicado posicionarle como un compacto al uso, el arriesgar con un diseño diferente y, sobre todo, de tipo crossover le traerá muy buenos resultados, es evidente.

Citroën C4 2020 y ëC4 2020

Ahora solo falta ver cómo se comporta un público que para acceder a él tendrá que desembolsar de inicio 20.800 € sin descuentos para el motor PureTech de 130 CV con acabado Feel (hay disponibles otros dos, Feel Pack y Shine) y 32.400 € para el ëC4 2020. Tarifas que en pocos meses se rebajarán con la llegada de los motores de acceso, aumentando el atractivo comercial de un modelo que está destinado a liderar.

Ficha técnica Citroën C4 PureTech 130 EAT8 Shine
Motor Cilindrada 1.199 cc
Cilindros 3 en línea
Potencia máxima 130 CV / 5.000 rpm
Par máximo 230 Nm / 1.750 rpm
Alimentación Tipo Inyección directa. Turbo. Intercooler
Transmisión Caja de Cambios Automática, 8 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Tipo McPherson
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Rueda tirada con elemento
torsional
Resorte helicoidal
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Discos
Dimensiones Longitud 4.360 mm
Anchura 1.800 mm
Altura 1.525 mm
Distancia entre ejes 2.670 mm
Maletero Volumen 380 – 1.250 litros
Peso Peso 1.353 kg
Prestaciones Velocidad máxima 200 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 9,4 seg
Consumo Combinado 5,8 l/100 km
Velocidad baja 7,2 l/100 km
Velocidad media 5,9 l/100 km
Velocidad alta 4,9 l/100 km
Velocidad muy alta 5,9 l/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 130 g/km Euro 6 – Etiqueta C
Precio Precio oficial Desde 25.100 euros

Fotos: Javier Martínez

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