De la historia y los días de gloria de Lancia nacieron multitud de coches y vehículos de carreras exitosos que coronaron diferentes modalidades de automovilismo. Ahora, reducido casi hasta su completa desaparición, el fabricante italiano perteneciente a FCA Automobiles no puede dejar de mirar a su pasado glorioso y recordar lo que un día fue. Hoy viajamos a ese pasado para rescatar un prototipo con dos motores y tracción 4×4, el Lancia Trevi Bimotore.

Lancia Delta Integrale Cabrio, el encargo especial de Gianni Agnelli

Nos remontamos al año 1984, cuando la firma italiana decide buscar un reemplazo para el Lancia 037 Stradale, un vehículo que había demostrado su buen estado de forma un año antes al conquistar el título de marcas del Campeonato del Mundo de Rallyes superando a coches de tracción a las cuatro ruedas como Audi y Peugeot. Sin embargo, sus rivales alemán y francés hacían gala de una clara superioridad técnica, lo que supuso un impulso para que Lancia desarrollara un nuevo contendiente con tracción total.

Lancia Trevi Bimotore: dos motores y tracción 4×4

 Lancia Trevi Bimotore 1984
Foto: FCA Heritage

Para esta misión, Lancia se encomendó a Giorgio Pianta, piloto de carreras y de pruebas, así como máximo responsable del equipo Abarth, con el fin de que desarrollara un prototipo que sirviera como base para un vehículo de rallyes con tracción 4×4. Pianta necesitó un mes entero de trabajo en la planta de Chivasso para materializar una criatura extraña y compleja equipada con dos motores y con la ansiada tracción a las cuatro ruedas que demandaba Lancia.

La base para este prototipo fue el recién presentado Lancia Trevi Volumex, equipado con un motor de 2.0 litros sobrealimentado que ofrecía el par motor vital a bajas revoluciones que era necesario para ganar rallyes. Este sedán de cuatro puertas perdió el banco de asientos traseros, en cuyo lugar se instaló un bastidor auxiliar como el equipado en el tren delantero con un segundo motor idéntico al primero. Cada motor desarrollaba una potencia de 135 CV a 5.800 rpm.

Todo el eje delantero, el motor, la caja de cambios y la suspensión se duplicaron en la parte trasera. Las dos puertas posteriores se soldaron, añadiendo rigidez estructural al vehículo, y sobre éstas se instalaron dos grandes entradas de aire que servían para refrigerar el motor ubicado en el centro. Sobre el pilar C se abrieron dos deflectores de aire adicionales en disposición vertical para mejorar la gestión térmica del segundo propulsor. Todo el exterior fue terminado en color rojo Montebello con una franja amarilla y azul que recuerda a los colores de la ciudad italiana de Turín.

A pesar de esta compleja configuración, el Lancia Trevi Bimotore carecía de deportividad y espíritu competitivo. Sin embargo, resultó ser un coche de pruebas muy eficiente.

Una solución efectiva, aunque con algunas trabas

Lancia Trevi Bimotore 1984
Foto: FCA Heritage

Los dos motores equipados en el Trevi Bimotore no estaban acoplados mecánicamente, aunque las cajas de cambios estaban conectadas para que pudieran ser gestionadas a través de una sola palanca y un solo pedal para accionar ambos embragues. A su vez, los dos aceleradores estaban controlados por un sistema electrónico rudimentario que determinaba la cantidad de potencia que llegaba al eje trasero, reduciendo así el sobreviraje y consiguiendo salidas de curva más rápidas.

En el interior del prototipo de dos motores de Pianta se encontraba un cuadro de instrumentos que incluía dos cuentarrevoluciones, el segundo de los cuales reemplazó al velocímetro original, así como dos medidores centrales que indicaban la temperatura del agua y la presión de aceite de cada motor. El tablero estaba inspirado en su diseño original, con algunos testigos modificados para que ambos motores pudieran mantenerse bajo control. Mientras tanto, para arrancarlo era necesario activar el encendido mediante la llave de manera tradicional y luego cada motor se arrancaba con un botón independiente ubicado en la consola central.

Lancia Trevi Bimotore 1984
Foto: FCA Heritage

Aunque el Lancia Trevi Bimotore de 1984 demostró ser un coche rápido, padecía de sobrepeso debido a que tenía el doble de mecánica. Además, pese a los esfuerzos de Pianta para conseguir una buena gestión térmica del motor trasero a través de las cuatro entradas de aire, éste tendía a sobrecalentarse con facilidad. Sin embargo, el prototipo con dos motores y tracción 4×4 sirvió para el desarrollo del sucesor del Lancia 037 Stradale, el Lancia Delta S4.

Lancia Delta Futurista: la reencarnación de un mito

Un capítulo glorioso de la historia de Lancia

La solución mecánica implementada en el Bimotore no fue finalmente adaptada en el Delta S4, pero curiosamente se pueden encontrar algunas similitudes en la versión de carretera del S4. Se incluyó un motor ubicado en posición central, dentro de una carcasa cubierta por la misma alfombra beige utilizada en el habitáculo, que era exactamente la misma solución adoptada por Pianta en el Trevi Bimotore. Las llantas extraíbles eran idénticas a las del S4, ya que el prototipo sirvió como banco de pruebas para testar y desarrollar los neumáticos especiales Pirelli producidos específicamente para el nuevo Lancia.

Lancia Trevi Bimotore 1984
Foto: FCA Heritage

Proezas de la ingeniería como el Lancia Trevi Bimotore hoy en día son impensables. La industria del automóvil ha evolucionado tanto que ya existen soluciones eficientes para grupos motrices de competición. Sin embargo, es interesante conocer cómo muchos ingenieros y pioneros se atrevieron a crear, a investigar y a desarrollar este tipo de vehículos que hoy enriquecen la historia del automóvil.

SEAT Ibiza Bimotor: así fue el Ibiza de rallyes con dos motores

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.