Aunque no lo creas, a principios del pasado siglo XX, los coches eléctricos tenían un peso importante en el parque automotriz de la mayoría de países desarrollados. El boom de motor de combustión térmica aún no había llegado y la facilidad de uso de los coches eléctricos hacía más viable su utilización como medio de transporte personal. También colectivo e incluso subterráneo, ya que en los túneles del Capitolio de Estados Unidos se utilizaban coches eléctricos para transportar personas.

GMC ya fabricaba camiones eléctricos en 1913

Resulta que el Capitolio, el edificio que alberga las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos, está ubicado en el barrio Capitol Hill, en Washington D.C., y, bajo tierra, alberga una vasta red de túneles donde, en 1909, había un servicio de metro completamente funcional. La red de túneles fue construida en la primera década del siglo XX con el fin de conectar el Russell Senate Office Building con los terrenos principales del Capitolio.

El túnel inicial tenía una longitud de unos 300 metros y originalmente circulaban por él coches eléctricos de la marca Studebaker. Studebaker fue fundada en 1852 como un fabricante de vagones para el transporte de productos agrícolas y de minería. Sin embargo, en los albores de la industria automotriz, la compañía da el salto a este prometedor sector y se posiciona como fabricante de coches eléctricos en 1898, ampliando su gama a vehículos con motor de gasolina en 1904. La empresa cesaría oficialmente su actividad en 1966.

En los túneles del Capitolio se utilizaban coches eléctricos a principios del siglo XX

A pesar de los inicios prometedores de Studebaker como fabricante de automóviles eléctricos, como el resto de marcas a nivel mundial, el negocio de la familia Studebaker apostó por los motores de gasolina y eliminó cualquier tipo de propulsor eléctrico del plantel en 1912. Sin embargo, antes de que esto ocurriera, la compañía tuvo la oportunidad de abastecer de vehículos eléctricos al Capitolio de Estados Unidos.

General Motors compró el transporte público para matarlo

Por entonces, la fabricación estandarizada de vehículos no era prioritario para ninguna marca, por lo que Studebaker se centró en la construcción de una amplia gama de carruajes sin caballos en casi cualquier formato en el que los clientes encargaran el chasis. Todos eran eléctricos, y esto suponía una gran ventaja para el usuario final.

La apuesta inicial por el coche eléctrico

A diferencia de lo que ha ocurrido en la última década (y sigue sucediendo) con la fuerte expansión del coche eléctrico y las dificultades que supone para un usuario final acostumbrado a la simplicidad de uso de coche tradicional, el vehículo eléctrico suponía grandes ventajas a principios del siglo pasado. Era relativamente fácil de poner en marcha y, además, funcionaba bien en áreas interiores con poca ventilación. Por el contrario, se necesitaba un experto para poner en marcha un vehículo de gasolina, especialmente si el vehículo permanecía largas temporadas estacionado, lo que suponía unos costes de mantenimiento más elevados.

Esto ayudó a que el coche eléctrico fuera una solución más atractiva si debían operar en un túnel subterráneo debajo del Capitolio. Así, la ausencia de gases de escape o el hecho de no tener que instalar rieles hicieron de una pareja de coches eléctricos la solución más lógica para el transporte de personas en los túneles del Capitolio.

La carta de agradecimiento que Bonnie y Clyde escribieron a Henry Ford

Los dos vehículos fueron desarrollados por Studebaker y tenían como base un carruaje de caballos. Ambos ofrecían una capacidad para hasta ocho pasajeros y estaban terminados en un llamativo color amarillo. Sin embargo, rápidamente se descubrió que estos coches eran demasiado lentos y al final fueron reemplazados por un monorraíl tras solo tres años operativos. Tan solo los senadores y el personal del Capitolio pudieron viajar en el monorraíl, el cual estuvo en activo hasta 1993, año en el que sería reemplazado por un pequeño tren similar a un metro automatizado.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.