A veces, en los momentos más difíciles es cuando nacen las ideas más geniales. Y uno de los momentos más complicados que tuvo que afrontar el sector de la automoción fue la década de los 70, con la crisis del petróleo. Fue entonces cuando, haciendo de la necesidad virtud, Mitsubishi ideó el Super Shift, un cambio manual de ocho velocidades y dos palancas.
En la actualidad, los cambios de ocho relaciones no nos resultan raros. Cierto que son automáticos, de tipo convertidor de par o doble embrague, no manuales. La única que se acerca es la de Porsche, con siete marchas. Pero en los años 70, era raro encontrar una caja manual de cinco relaciones, cuanto más de ocho. Algunos recordarán todavía algunos modelos de Renault bien entrados los 80 que lucían una insignia en la zaga que indicaba que tenía cinco velocidades.
Super Shift, el cambio manual de ocho velocidades de Mitsubishi
Al igual que muchos otros fabricantes, Mitsubishi exploraba la manera de hacer vehículos más económicos y eficientes, con motor delantero y tracción anterior, pero se encontró con numerosos retos que la llevaron a crear la transmisión Super Shit, también conocida como Twin-Stick.
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Disponía de un motor que había utilizado en posición trasera, pero trasladarlo al frontal del coche requería situarlo en posición trasversal para evitar problemas y la formación de hielo en el carburador, así como ubicar la caja de cambios debajo del bloque y requerir una caja de transferencia. Es entonces cuando los técnicos japoneses piensan en incluir una segunda caja de cambios con dos relaciones y su propia palanca.

Modos Power y Economy
Esta configuración se utilizó en el Mitsubishi Colt de 1979, con motor y tracción delanteros. Tenía una caja de cambios con dos palancas, una conectada a la transmisión de cuatro relaciones y otra a otra caja con dos velocidades que permitía la desmultiplicación de las cuatro marchas de la otra. En realidad, no es que tuviese ocho relaciones, sino que permitía una relación e cambio corta y otra larga de cada una de las cuatro velocidades.
En la práctica, la segunda palanca servía para elegir entre las posiciones Power y Economy. Podemos considerarlo como un antecedente de los actuales programas de conducción que permiten elegir entre Normal, Eco, Sport, etc. Normalmente, el coche funcionaba con el modo Power y, accionando la segunda palanca del cambio, se activaba el modo Economy para ahorrar gasolina.










