En esta prueba del Range Rover Evoque2.0 TD4 180 CV, el SUV británico me ha demostrado que sigue estando en plena forma a pesar de que ya han transcurrido más de seis años desde su llegada al mercado. La nueva generación, el Range Rover Evoque 2019, está casi listo para hacer su debut, pero el actual no ha perdido ni un ápice de su atractivo gracias en parte a los cambios que ha introducido la compañía británica desde su presentación.

Desde su llegada, el Range Rover Evoque se ha convertido en el modelo más vendido de Land Rover y es un habitual de nuestras carreteras. A pesar de que no es un SUV poco común, su aspecto exterior sigue siendo uno de sus principales atributos, con un diseño exterior e interior que se mantiene como uno de los puntos diferenciadores con respecto a una competencia más moderna.

Range Rover Evoque HSE TD4 2.0 Diésel Automático 180 CV 4WD zaga

Porque desde que aterrizó en España el Range Rover Evoque 2.0 TD4 180 CV que pruebo, sus principales rivales se han ido renovando por completo, como es el caso del BMW X1 (prueba) o del Volkswagen Tiguan (prueba). Pero los británicos de Land Rover no se han quedado con los brazos cruzados y, durante todo este tiempo, han ido introduciendo diferentes novedades para intentar que el Evoque siga siendo tan interesante como el primer día.

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Más allá de las actualizaciones estéticas y de equipamiento, la principal novedad tiene que ver con la oferta de motorizaciones y cajas de cambios. En 2015, la firma introdujo la gama de motores diésel ‘Ingenium’ con tres nuevos propulsores de 2.0 litros que también podemos encontrar en otros muchos modelos del grupo Jaguar Land Rover, desde en el Jaguar XE (prueba) hasta en el Land Rover Discovery Sport (prueba).

“La combinación de motor y caja de cambios es muy acertada”

A esto hay que sumar la nueva caja de cambios automática, que en el caso del Range Rover Evoque HSE TD4 2.0 Diésel Automático 180 CV 4WD de la prueba, se presenta como el aliado perfecto para lograr el equilibrio entre prestaciones y consumos del que hace gala esta versión. Porque con nueve velocidades, este cambio automático fabricado por ZF permite que el motor gire muy bajo de vueltas incluso a velocidades de crucero elevadas, lo que tiene una repercusión positiva en el consumo de combustible. En este caso, la media se ha situado en 6,4 litros por cada 100 km.

Range Rover Evoque HSE TD4 2.0 Diésel Automático 180 CV 4WD frontal

Como los 430 Nm que desarrolla el motor 2.0 TD4 de 180 CV están disponibles desde tan solo 1.750 vueltas, la respuesta al acelerador es contundente en casi cualquier circunstancia. Y como el escalonamiento de las relaciones está más ajustado, también mejora las prestaciones. Lo malo, a mi juicio, es que al disponer de tantas velocidades ya no es tan agradable manejarlo de forma manual desde las levas que hay ubicadas tras el aro del volante.

Hay posibilidad de adquirir este Range Rover Evoque HSE TD4 2.0 de 180 CV con cambio manual, pero independientemente de opción de cambio escogida la tracción es siempre a las cuatro ruedas. Un esquema que se combina con diferentes asistentes electrónicos, como el control de descensos o el Terrain Response, para permitir que el Evoque pueda salir del asfalto con garantías.

Range Rover Evoque HSE TD4 2.0 Diésel Automático 180 CV 4WD interior

De hecho, siempre que me pongo al volante de uno de estos Land Rover quedo sorprendido por la aparente facilidad con la que supera los obstáculos por los que otros muchos SUV simplemente no pueden pasar. He tenido ocasión de conducir desde la variante de tres puertas hasta el Range Rover Evoque Convertible con carrocería descapotable por el campo y en todos los casos, transmiten mucha confianza incluso en circunstancias comprometidas, como en cruces de puentes o al subir o descender pendientes pronunciadas.

Está claro que no es un todoterreno y que si tienes pensado salir al campo con frecuencia, hay opciones mejores. Pero está bien saber que el día que decidas aventurarte fuera de la carretera o enfrentarte a superficies deslizantes, podrás superar obstáculos de cierta dificultad sin contratiempos. Y si en campo este coche sorprende, más todavía lo hace en carretera, donde el Evoque de la prueba muestra un comportamiento que es muy ágil. Algo que por su robusta imagen o peso (más de 1.700 kg) quizá no pensarías.

Circulando a ritmos normales, la combinación del motor y de la caja de cambios automática hace que sea muy agradable y confortable de conducir. Acelera con suavidad y en silencio, especialmente cuando el propulsor ya ha alcanzado su temperatura óptima de funcionamiento ya que en frío me ha parecido algo ruidoso.

Y si decides avivar el ritmo y seleccionas la posición ‘S’ de la caja de cambios, su respuesta se vuelve más inmediata y las aceleraciones son más rápidas. Los cambios de apoyo son ágiles en parte gracias a que los balanceos de la carrocería son muy contenidos. A esto también ayuda la dirección, de asistencia eléctrica, que aunque no transmite mucho (algo común a todos los SUV), es precisa y rápida.

El equipamiento de serie del Range Rover Evoque HSE que he probado es muy amplio. Incluye prácticamente todo lo que puedes esperar de un vehículo de su precio (a partir de 58.290 euros con esta combinación de motor y acabado), desde un cuidado tapizado de cuero Windsor con asientos eléctricos regulables en doce movimientos hasta el sistema InControl Touch Pro con pantalla táctil de 10 pulgadas.

Pero que cuente con una dotación de serie extensa no significa que no puedes ampliarla todavía más tirando la lista de equipamiento opcional. La prueba está en que la unidad de las fotos tiene un precio que se queda muy cerca de los 70.000 euros si sumamos sus extras y eso es mucho dinero para un SUV de su tamaño y características. Claro que a su favor tiene un diseño diferente al resto de vehículos de su segmento y el hecho de que las palabras Range Rover ocupen una posición predominante en el frontal.

Range Rover Evoque HSE TD4 2.0 Diésel Automático 180 CV 4WD delantera

A destacar A mejorar
Diseño Precio
Comportamiento Visibilidad trasera
Relación entre prestaciones y consumo Sonoridad del motor (especialmente en frío)
Ficha técnica Range Rover Evoque HSE 2.0 TD4 180 CV Aut. 4WD
Motor Cilindrada 1.999 cc
Cilindros 4L
Potencia Máxima 180 CV / 4.000 rpm
Par Máximo 430 Nm / 1.750 rpm
Transmisión Caja de Cambios Automática, 9 velocidades
Tracción Total
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra Estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.370 mm
Anchura 1.900 mm
Altura 1.660 mm
Distancia entre Ejes 2.660 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa por conducto común / Turbo de geometría variable / Intercooler
Peso Peso 1.746 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 195 km/h
Aceleración 0-100 km/h 9,0 seg
Consumos Urbano 6,1 l/100 km
Extraurbano 4,5 l/100 km
Combinado 5,1 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 134 g/km (Euro 6)
Precio Precio final 58.290 euros

Fotos: Álex Aguilar

Valoración
Diseño
9
Acabados
8
Habitabilidad
7
Maletero
7
Motor
7
Consumo
8
Comodidad en marcha
8
Comportamiento
8
Equipamiento
8
Precio
6
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Nacho de Haro
¿Un coche? Grande, pequeño, deportivo, práctico, de tracción, de propulsión, gasolina, diésel, eléctrico... Me gustan todos, así que 'ponme' el que quieras.

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