El Porsche 911 GT3 RS es una auténtica obra de ingeniería del automovilismo, un deportivo excelente que ha conseguido meterse entre los 10 coches más rápidos en Nürburgring con su última encarnación, pero cuyo prestigio y carácter se ha forjado desde hace tiempo atrás a lo largo de varias generaciones. Con motivo de la presentación del nuevo modelo, es un buen momento para echar la vista atrás y repasarlas todas.

PRUEBA: Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package

Hay que tener en cuenta que el origen el concepto se remonta a los años 70, concretamente al fantástico 2.7 RS del 73, creado como un coche de homologación fácilmente reconocible gracias a su cola de pato, sus menos de 1.000 kilos de peso, componentes de alto rendimiento y su motor de 210 CV. Éste, que sufrió mejoras en siguientes versiones, era refrigerado por aire, lo que hizo que la coletilla RS desapareciera durante la época de la refrigeración por agua. Por suerte para todos apareció Andreas Preuninger, Director de Desarrollo de los GT de Porsche, y la trajo de vuelta.

Porsche 996 GT3 RS

Llegó en 2004, claramente inspirado en el original, algo de lo que dan buena cuenta los vinilos de los laterales, aunque con el cambio principal de montar un alerón “convencional” en lugar de uno de pato. Rebaja al mínimo el peso del coche utilizando composite, cristales que en realidad  eran de plástico, etc. para situar la balanza en 1.360 kilos. Montaba un motor 3.6  de 381 CV y 385 Nm de par con una respuesta rapidísima que además subía de vueltas hasta las 8.200 rpm. Cubría el 0-100 en 4,4 segundos.

Porsche 997 GT3 RS

El relevo subió un poco el peso (1.375 kilos) pero a pesar de ello ofrecía un rendimiento superior y un confort mayor del habitual en los RS, con detalles como el aire acondicionado o la radio. Montaba un motor bóxer 3.6 de 415 CV, aumento que le permitía rebajar en dos décimas el tiempo necesario para completar el 0-100 de su predecesor: 4,2 segundos.

Porsche 997 GT3 RS 2ª generación

Perfeccionó el modelo, rebajando el peso un poco (solo 5 kilos), pero haciendo crecer el motor hasta los 3,8 litros y su potencia hasta los 450 CV. Todo ello empleando además una caja de cambios manual en una época en la que la norma eran las levas. Conseguía hacer el 0-100 en 4,0 segundos justos y además hubo versiones todavía más potenciadas cuyo motor de 4,0 litros desarrollaba 600 CV.

Porsche 991 GT3 RS

Su principal cambio fue una afrenta para los puristas: desecho la transmisión manual en favor de la PDK, única que han ofrecido desde entonces todos los RS. A pesar del dolor, lo cierto es que la nueva caja era más rápida que una manual, y combinada con el motor 4.0 de 500 CV era capaz de fulminar el 0-100 en 3,3 segundos.

PRUEBA: Porsche 911 GT3 RS en Le Mans

Porsche 991 GT3 RS 2ª generación

El que se ha hecho con el récord de Nürburgring, parando el crono en 6:54.04 en su vuelta al Infierno Verde. Aparentemente se trata de una mera evolución de la previa generación, pero ha rebajado en 24 segundos el tiempo de ésta en el trazado alemán. ¿Cómo es posible? Su peso es el mismo (1.430 kilos), y también su motor, aunque potenciado hasta los 520 CV, suficiente para rebajar solo una décima su 0-100. Sin embargo, la compañía afirma haberse centrado en su precisión y agilidad.

Básicamente Porsche ha mejorado todo lo que ya funcionaba a las mil maravillas: aerodinámica todavía más trabajada, alerón trasero fijo, bajos carenados, suspensión todavía más firme… Además, da la posibilidad a los compradores de montar dos paquetes distintos. El Clubsport, por el que no hay que pagar, instala una jaula antivuelco, arnés de seis puntos, extintor… todo lo necesario para entrar en circuito. El Weissach apuesta por el carbono en carrocería, interior y chasis para rebajar lo máximo posible su precio.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.