Mis ojos nos son de esos que se enamoran con facilidad. Son selectivos, exigentes. Pero con la silueta del deportivo de la prueba, el Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package, han sucumbido. No los culpo, porque la línea del ‘nueveonce’ es sensual, atractiva y seductora. Da igual si está parado o en movimiento, porque sus trazos, que guardan las hechuras del modelo clásico, son únicos.

Prueba del Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package

Como único es su motor bóxer de seis cilindros y 4,0 litros de cilindrada escondido detrás del eje trasero. Oculto solo a la vista, porque no quiere, ni debe hacerlo al sentido del oído.

Son 500 los caballos que los ingenieros de la compañía de Stuttgart han logrado cercar en este bloque que se encuentra en especie de extinción por haber prescindido de sobrealimentación. Un propulsor heredado de los 911 Cup y RSR, ambos de competición, que rinde la misma potencia que el Porsche 911 GT3 RS 911 y solo 20 menos que el GT3 RS de nueva hornada.

Para nuestra prueba, el Porsche 911 GT3 Clubsport Package ha dejado su elegante traje para enfundarse el mono de carreras. La jaula de seguridad trasera que porta, los arneses de seis puntos de anclaje que engarzan unos sensacionales y sorprendentemente cómodos bacquets, la preinstalación para el interruptor de corte de corriente o el extintor hacen que este 911 se asemeje más a un coche de competición que a uno de calle.

Alerón del Porsche 911 991.2 GT3
El alerón está realizado en fibra de carbono y es 20 mm mayor que el del modelo anterior.

Mención aparte merece su alerón de carbono -mismo material que el de los apoyos y el portón-, que no es discreto -mide 20 mm más que el del anterior modelo-, pero sí una pieza estética y aerodinámica indispensable. También sus preciosas llantas monotuerca de 20 pulgadas, que se encargan de cobijar unos enormes discos de freno carbocerámicos. O los paragolpes, con amplias tomas de refrigeración y un diseño exclusivo que delatan a esta versión. La pintura en color blanco es la indumentaria apropiada.

PRUEBA: Porsche 911 GT3 RS en Le Mans

Abro la puerta, cuya parte superior me llega a la altura de la cintura, y me tiro en el asiento. La posición de conducción, además de ser excelente -a pesar de que la banqueta solo se puede regular de forma longitudinal-, es realmente baja. Solo unos pocos centímetros impiden que mi trasero se encienda como una cerilla al rozar con el asfalto; como debe ser.

Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package
La jaula antivuelco trasera no tiene sobrecoste y se equipa eligiendo el Clubsport Package.

Desde el bacquet compruebo los perfectos ajustes y los materiales de primera. La piel vuelta recubre la mitad del habitáculo. De la otra se encarga el cuero con pespuntes en rojo. Y las molduras de carbono consiguen el maridaje perfecto.

“Su motor bóxer emite un bramido celestial”

Mi mano izquierda posee la llave capaz de llevarme a un mundo de estímulos, un mundo al que muy pocos mortales tienen el privilegio de poder entrar. Piso el freno y mi muñeca, impaciente, hace el giro oportuno que consigue que el motor emita un bramido celestial.

La unidad de pruebas de este Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package equipa la transmisión automática de doble embrague y 7 velocidades Porsche Doppelkupplung, que no tiene sobrecoste. Existe la opción manual de seis relaciones, opción perfecta para un vehículo como éste y un purista como yo. Sí, mantenía esa opinión hasta que comprobé que con la PDK la aceleración de 0 a 100 km/h es cinco décimas más rápida (3,4” frente 3,9” a pesar de un peso 17 kg mayor). Y eso antes de experimentar cómo realiza las transiciones de una forma endemoniadamente rápida. ¡Bendita tecnología!

Prueba Porsche 911 GT3

A diferencia de otros modelos, el de la prueba, el Porsche 911 GT3 no equipa modos de conducción como por ejemplo el Sport Plus. El ‘trato’ más radical viene de serie; toda una declaración de intenciones. Solo puedo modificar la forma de trabajar del cambio y desconectar las ayudas: ESC OFF o ESC+TC OFF.

Prueba Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package
Los arneses solo se pueden utilizar en circuito

Es cierto que al iniciar la marcha y a baja velocidad es menos refinado que cualquier 911 de la gama -imagino que la otra y única excepción es el 911 GT2 RS 2018-, pero esta versión está hecha para cortar el viento. Y vaya si lo consigue… Su motor empuja con una fuerza sobrenatural, con una entrega inmediata y muy lineal. Este bloque atmosférico corteja con su forma de estirar, porque parece que no tiene final, que no se acaba nunca. Asimismo, siempre me encuentro custodiado por un sonido que me pide más, que me exige que lo suba aún más de vueltas. Es placer, es adicción, es el placebo que evita el dolor de no poder tenerlo en mi garaje.

Como si de un director de orquesta se tratase, cambio la melodía a mi antojo a golpe de leva. Da igual si estoy dando gas o no, da igual en el punto que el que esté la aguja del cuentarrevoluciones; da igual, porque su melodía es exquisita, tremenda. Ligero toque y ese sonido se altera. Como se altera mi cuerpo al ver la carretera escapándose fulgurante bajo él y cómo las curvas se suceden de una forma endiabladamente rápida con movimientos mecánicos, sin pensar lo mas mínimo. Miro, apunto y es ahí donde lo coloco. Su dirección, muy comunicativa y de dureza perfecta es mi gran aliada. También la suspensión, que mantiene firme el vehículo sin llegar a ser un castigo.

Prueba Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package

Curva abierta, curva cerrada, curva enlazada… Da igual del tipo sea porque este coche se lo traga todo sin rechistar, sin apenas correcciones y sin quejarse, todo ello de una forma bastante noble para tratarse de un vehículo de propulsión y de tener su motor descolgado del eje trasero. Ayuda sobremanera las ruedas posteriores directrices, que dependiendo de la velocidad pueden girar en la misma o en distinta dirección hasta 1,5 grados. Y qué te puedo decir de su capacidad de tracción que no sea que es asombrosa…

Prueba Porsche 991.2 GT3
Su paso por curva es tremenda.

Pie a tabla, toque en la leva derecha, acelero, nuevo toque y la aguja sigue escalando el velocímetro vertiginosamente… Mantengo pulsada la leva izquierda y su ‘cerebro’ selecciona la marcha más baja posible, otra ventaja frente al cambio manual. Lástima que no pueda plasmar con palabras todas las sensaciones que estoy viviendo al volante.

PRUEBA: Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid

Nuestra unidad de pruebas del Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package equipa los frenos cerámicos reforzados, perforados y autoventilados Porsche Ceramic Composite Brake (PCCB), que cuestan 10.480 euros. Son la guinda a este producto redondo. Sus discos con un diámetro de 410 mm y pinzas de seis pistones en el eje delantero y de 390 mm y de cuatro en el trasero se encargan de frenar este objeto de deseo sin tacha y fatiga alguna.

Prueba Porsche 911 GT3

Por el tipo de suspensión, la jaula antivuelco de esta versión, que se puede adquirir sin sobreprecio; y la altura libre al suelo, 25 milímetros menor que la de un 911 Carrera, no es el coche más adecuado para circular a diario -la opción de la elevación neumática del eje delantero hasta 30 milímetros facilita las cosas (2.579 euros)-. Tampoco por las miradas de envidia que recibe la persona que está a los mandos, que se convierten en anhelo en cuanto tornan hacia el vehículo. Y es lógico, porque el Porsche 911 GT3 Clubsport Package tiene una estampa imponente con ese enorme alerón, esa zaga ensanchada 44 milímetros y esa silueta hipnotizante que consigue que me pregunte si puedo enamorarme de algo material y que obtenga la respuesta en un par de segundos. Su aspecto y tacto de carreras es el sumun. Y es que por coches como éste aún hay adeptos al motor.

Giro la llave, acción que apaga el magnífico motor 4.0 bóxer, y termino la prueba del Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package. En ese preciso momento, después de haber disfrutado y soltado toda la adrenalina de mi cuerpo, recuerdo las palabras de Ralph Waldo Emerson: “La alegría cuanto más se gasta, más queda”. ¡Será por alegría gastada!

Prueba Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package

A destacar A mejorar
Imagen Visibilidad trasera
Sonido  Precio para pocos mortales
 Respuesta
Ficha técnica Porsche 911 991.2 GT3
Motor Cilindrada 3.996 cc
Cilindros 6 Boxer
Potencia Máxima 500 CV / 8.250 rpm
Par Máximo 460 Nm / 6.250  rpm
Transmisión Caja de Cambios Automática, doble embrague 7 velocidades
Tracción Trasera
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra Estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.562 mm
Anchura 1.852 mm
Altura 1.271 mm
Distancia entre Ejes 2.457 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa / Admisión variable
Peso Peso 1.505 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 318 km/h
Aceleración 0-100 km/h 3,4 seg
Consumos Urbano 19,4 l/100 km
Extraurbano 8,8 l/100 km
Combinado 12,7 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 288 g/km (Euro 6)
Precio Precio final 175.437 euros

Fotos: Álex Águilar

Valoración
Diseño
10
Acabados
10
Habitabilidad
7
Maletero
6
Motor
10
Consumo
7
Comodidad en marcha
7
Comportamiento
10
Equipamiento
8
Precio
8
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Periodista apasionado a todo 'hierro' que tenga cuatro ruedas desde que mis padres me subieron al carrito de bebé. Creo que todo coche, grande o pequeño, caro o barato, antiguo o nuevo, tiene algo que fascina.

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