Debo reconocer que, para mí, llevar a cabo la prueba del Porsche Macan GTS que ves ante tus ojos ahora mismo no resulta nada sencillo: por un lado soy un gran amante del legado creado por el bueno de Ferdinand —hasta hace pocos días he sido el feliz propietario de un modesto 924—… y por otro tengo diagnosticada una profunda y contundente alergia a todos los vehículos con forma de SUV. ¿Entiendes ahora por qué sentí cierto cosquilleo la primera vez que me acerqué a nuestro protagonista con su llave en la mano? Empecemos.

Antes de empezar a hablarte de las apabullantes prestaciones del motor V6 que late bajo su capó, déjame analizar la imagen del hermano pequeño del Porsche Cayenne 2018: a nivel exterior su línea es un auténtico acierto y sabe adaptar con éxito el lenguaje de diseño de la firma creadora del 911 a los volúmenes propios de un todocamino que, además, sabe disimular a la perfección. Sus cotas exteriores son prácticamente idénticas a las de un Audi Q5 o un BMW X4 y, sin embargo, a la vista parece algo más compacto que sus compatriotas.

La unidad de esta prueba del Porsche Macan GTS está terminada en un elegante color Rojo Carmín combinado con las llantas ‘Sport Classic’ negras de 21 pulgadas y cinco brazos que, a juego con los distintos detalles en el mismo tono que salpican las distintas partes de su carrocería —como los marcos de las ventanillas, las salidas de escape o las letras que designan el modelo—, aportan al conjunto una imagen contundente y muy deportiva que no deja a nadie indiferente. En su habitáculo la tónica no cambia… ni defrauda: como en todo buen Porsche no existe ni un solo centímetro cuadrado de su interior que no ofrezca una calidad tanto material como de ajuste sobresaliente que, dicho sea de paso, es de agradecer. Sobre todo porque así resulta más sencillo digerir que el coste de acceso a la gama del Macan GTS es de al menos 87.452 euros. ¿Te parece demasiado? Espera a terminar de leer la prueba.

PRUEBA: Porsche 911 991.2 GT3 Clubsport Package

A un espacio bien terminado con unas medidas más que suficientes para dar cabida a cuatro adultos con el confort propio de un vehículo de su categoría —olvídate de encajar a tres personas en su banqueta posterior salvo que sea para un trayecto corto, como sucede en todos los modelos de este segmento— se une un hueco más que suficiente para su equipaje gracias a los 500 litros que firma su maletero. Que se abre pulsando un botón situado en el eje del limpia trasero, como nota curiosa.

Colocarse tras el volante es toda una experiencia que se magnifica, además, gracias a detalles como la llave de arranque a la izquierda, la esfera del cuentarrevoluciones terminada en color rojo, el cronómetro central del paquete ‘Sport Chrono Plus’ o las inserciones del salpicadero de carbono que, en esta unidad concreta, también estaban presentes en las partes superior e inferior del volante. A mí particularmente no me gusta porque para este tipo de cosas soy demasiado tradicional… pero he de admitir que aporta al conjunto una imagen increíble.

Hora de moverse y poner a prueba el Porsche Macan GTS

Después de intercambiar impresiones conmigo mismo —y resultar tremendamente sospechoso por haber estado unos 15 minutos analizando cada detalle sin moverme del aparcamiento del Centro Porsche donde he recogido este Macan GTS— y haber ajustado el envolvente asiento del conductor al milímetro gracias al ajuste de 18 posiciones disponible, por fin llega el momento que todos estáis esperando: la puesta en marcha de su motor. Al giro de la llave —situada a la izquierda como en los nueveonce, recuerda— le sigue inmediatamente un espectacular bramido que sirve como aviso para los más despistados: estamos ante un auténtico monstruo del asfalto que, además, también permite alguna que otra alegría sobre tierra. ¡Nos vamos!

Domesticar los 360 CV y 500 Nm de par máximo que eroga el bloque de tres litros que tengo delante de mí no resulta nada complicado gracias a la suavidad con la que actúa el cambio PDK de doble embrague con siete relaciones que monta de serie este todocamino. Como ya te habrás imaginado, durante los primeros kilómetros decido ser cauto e ir adaptándome a un coche con unas prestaciones de infarto… que no quiero que me provoquen uno a mí: la variante GTS sólo necesita 5,2 segundos para alcanzar los 100 km/h con una punta de 256. Aun pesando casi dos toneladas. En serio.

Echando un rápido vistazo a las imágenes que ilustran esta prueba del Porsche Macan GTS te habrás hecho una idea del día que hacía cuando lo recogí: en Madrid llovía a mares y todas las carreteras que llevaban hacia mi lugar de residencia estaban atascadas por un tráfico ingente… salvo las de la sierra. ¿La mejor vía para llegar a casa? Atravesar todo el sistema montañoso de la provincia de punta a punta hasta llegar a mi destino. Vale, quizá no sea el método más eficiente. Pero sí el más divertido y, probablemente, el más rápido.

PRUEBA: Porsche Cayenne 2018

A la menor oportunidad decido abandonar la autopista —donde el Macan demuestra ser un gran aliado de los grandes viajes— y sumergirme en la retorcida red de carreteras secundarias que recorren la Sierra Norte de Madrid: mi recorrido comenzaría en los alrededores de La Cabrera y terminaría en la zona sur de la provincia no sin antes haber recorrido puertos como el de La Morcuera, Cotos, Navacerrada y las serpenteantes calzadas que comunican El Escorial con los pueblos colindantes con la M-501. No, yo tampoco sé cuántos kilómetros extra he hecho. Ni me importa demasiado.

Negociar curvas con este coche es un auténtico y sorprendente placer: si lo haces sin conocer el dato de su peso da la impresión de ser mucho más ligero de lo que es en realidad gracias a una suspensión que contiene a la perfección los balanceos y que, trabajando mano a mano con una dirección y un equipo de frenos de tacto preciso, hacen que las cosas sean fáciles y divertidas.

No, con esto no estoy diciendo que sea tan juguetón como un 718 Cayman pero, desde luego, resulta el todocamino de referencia a la hora de moverse a velocidades que rozan el absurdo. Está a otro nivel.

A medida que me voy haciendo a sus nobles y neutras reacciones empiezo a jugar con los distintos modos de conducción que ofrece y me doy cuenta de que el bautizado como ‘Sport’ es el más adecuado para todo: con él se modifica la respuesta del cambio para hacerlo algo más ágil y, además, se endurece el tarado de la suspensión en la medida suficiente como para endulzar aún más las sensaciones que puede transmitir . Sí, debo reconocer que el mayor volumen de sonido emitido por sus escapes también ayuda… aunque éste puede modificarse en cualquier momento a través del botón situado en la consola central. Y que yo no puedo evitar pulsar cada vez que subo en él. Aunque sea para hacer dos recados de cinco minutos.

Unas cuantas horas y cientos de kilómetros después de haber recogido el coche no puedo disimular una sonrisa en mi cara: por un lado acabo de pasar uno de los mejores ratos de las últimas semanas jugando con un artefacto de 360 CV en una red de carreteras que, debido al mal tiempo, estaban prácticamente vacías; por otro, no puedo evitar reconocer que los ingenieros de Porsche siguen siendo los mejores a la hora de poner a punto un vehículo que, dada su talla y peso, debería transmitir de todo salvo deportividad. Pero lo mejor llega al aterrizar por fin en casa: al contrario de lo que sucedía en mi 924 —cómo te echo de menos, amigo—, en este modelo sí puedo guardar el carro de mi hija de 11 meses en el maletero, colocar su silla atrás sin ningún problema… y disfrutar de su sonrisa al arrancar dentro del garaje. Le encantan los deportivos. A mí me encanta ella, maldita sea.

Probablemente ahora estés pensando en que quiero hacerme con uno, y no te falta razón. Pero a mí lo que me falta es liquidez: con un precio de acceso de 87.452 euros y un coste total de esta unidad de 111.643 —aunque me habré dejado algún extra por añadir—, el Porsche Macan GTS de esta prueba queda bastante lejos de mi alcance. ¿Significa eso que me parece un coche caro? En absoluto: ninguna firma de vehículos de lujo te hace sentir que cada céntimo gastado tiene una justificación salvo la afincada en Stuttgart y eso, amigas y amigos, es digno de elogio. Quizá algún día pueda comprármelo. Cuando el Mission E de cuarta generación sea el modelo de moda, el Macan tenga 30 años y pueda matricularlo como vehículo histórico. Aunque paguemos la 98 a 6 euros el litro. ¡Ay!

A destacar A mejorar
Tacto general de conducción Quinta plaza
Calidad interior
Imagen
Ficha técnica Porsche Macan GTS
Motor Cilindrada 2.997 cc
Cilindros 6 en V
Potencia Máxima 360 CV / 6.000 rpm
Par Máximo 500 Nm / 1.600 – 4.000 rpm
Transmisión Caja de Cambios Automática, doble embrague 7 velocidades
Tracción Total
Suspensión Delantera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra Estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.692 mm
Anchura 1.926 mm
Altura 1.609 mm
Distancia entre Ejes 2.807 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa, turbo e intercooler
Peso Peso 1.970 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 256 km/h
Aceleración 0-100 km/h 5,2 seg
Consumos Urbano 11,6 l/100 km
Extraurbano 7,6 l/100 km
Combinado 9 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 212 g/km (Euro 6)
Precio Precio final Desde 87.452 euros

Fotos: Álex Águilar

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