¿Existen los coches deportivos diésel? Generalmente, un motor de este tipo ofrece unas sensaciones peores en cuanto a deportividad si lo comparamos con una mecánica de gasolina. Sin embargo, también es verdad que hay modelos en los que todo está muy conseguido para ofrecer una experiencia muy satisfactoria. Te mostramos algunos interesantes, y no todos valen caros.
Audi S5

El primer modelo de esta lista de coches deportivos diésel que pensamos que merecen (y mucho) la pena es el (prueba) Audi A5, pero en una de sus versiones radicales, llamada S. Un coche con un bloque turbodiésel y un sistema de micro hibridación que podría ser considerado como un lobo con piel de cordero.
Tiene un bloque de 3,0 litros con casi 350 CV de potencia, con el cual registra una aceleración de 0 a 100 km/h, caja de cambios automática mediante, en tan solo 4,8 segundos. Además, resulta excelente tanto para el día a día como para divertirse un poco al volante.
BMW Serie 3

El (prueba) BMW Serie 3 en su generación E46 tuvo al M3 como el claro referente de dicha entrega. Sin embargo, hay uno que se vendió más que él: el 330d. Lógico, teniendo en cuenta tanto el coste de adquisición como el de utilizarlo día tras día, haciéndole multitud de kilómetros.
La clave de su éxito fue su motor diésel de 3,0 litros de cilindrada y seis cilindros, con unas cifras que coqueteaban los 200 CV de potencia y los 400 Nm de par motor máximo... ¡más que el mencionado M3! Con ello, aceleraba de 0 a 100 km/h en 7,2 segundos. Quizá no fuese un deportivo como tal, pero sus números eran muy convincentes.
Porsche Panamera

Según los más fanáticos de la firma de Stuttgart, Porsche ha cometido algunos sacrilegios imperdonables a lo largo de su historia. Uno de ellos fue el lanzamiento del Cayenne. Luego del Macan. Etcétera. Y otro fue ponerle un motor diésel al (prueba) Porsche Panamera, su berlina deportiva.
Máximo rendimiento y un consumo de lo más frugal en una marca aspiracional. Ahora bien, el V8 biturbo de su versión 4S no es ninguna broma. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos gracias a sus más de 400 CV de potencia, y registra una velocidad punta cercana a los 300 km/h.
Volkswagen Golf

En esencia, el (prueba) Volkswagen Golf GTD de última generación es un GTI pero con menores costes de funcionamiento diario. Está provisto de un fornido bloque turbodiésel de 2,0 litros con más de 180 CV de potencia con el que llega hasta los 100 km/h desde parado en 7,3 segundos.
Por lo demás, se aplican todos los beneficios asociados al GTI tradicional. Un coche muy neutro que te podrá dar alguna que otra alegría en un tramo de montaña y que exhibe un comportamiento muy noble al volante. Lo que es un Golf de toda la vida, pero en una versión algo más picante, rápida... y frugal.
Maserati Ghibli

Volvemos a otro coche que levantó muchas ampollas con un motor de gasóleo, pero que sin embargo puede ser considerado por su comportamiento dinámico y su planteamiento como uno de los coches deportivos diésel que nos gustan, al menos en lo que respecta a las berlinas de lujo.
Sí, nos referimos al modelo que ves en la foto, el (prueba) Maserati Ghibli. Envuelto en una carcasa objetivamente bonita, cuenta con un bloque diésel de 3,0 litros y más de 270 CV de potencia debajo del capó, con el que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos. Puede que no suene tan bien como sus hermanos de gasolina, pero no es más lento.
Peugeot RCZ

El (prueba) Peugeot RCZ es conocido a menudo como el 'Audi TT francés', y en la comparación con el alemán a nivel de precios, sale ganando por mucho. Mira en el mercado de segunda mano y comprueba lo barato que es tener un coupé deportivo con un diseño con mucha personalidad y un chasis bien puesto a punto.
Su motor de 2,0 litros de cilindrada con algo más de 160 CV de potencia es más que suficiente para un coche de su tamaño. No es el más rápido del mercado, con un 0 a 100 km/h en 8,4 segundos, pero se defiende bien en una carretera de curvas y su coste de uso es ridículo para el tipo de vehículo que es.
Alpina D3 Bi-Turbo

Es cierto que muchos 'petrolheads' pueden considerar prácticamente una herejía comprar un Alpina con motor diésel. No obstante, hay que ser objetivos: el D3 Bi-Turbo exhibía unas prestaciones que harían que muchos coches con motor V8 de gasolina más actuales se viesen ruborizados.
El bloque biturbo de 3,0 litros ronda los 350 CV de potencia, y su par motor máximo es de... ¡700 Nm! Se trata de pisar el acelerador y no hacer demasiado caso al traqueteo y al ruido de su mecánica diésel. Algo fácil cuando es capaz de llevarte hasta los 100 km/h desde parado en 4,6 segundos.
Audi TT

Terminamos con esta lista de coches deportivos diésel que nos encantaría tener en el garaje con el (prueba) Audi TT. Un coupé que cumplía en prácticamente todos los aspectos, y con un motor TDI de 2,0 litros que superaba holgadamente los 150 CV de potencia. De sobra.
Además, hablamos de un vehículo muy compacto y que, si bien no destacaba ni mucho menos por espacio, tenía la capacidad de ser utilizado como 'daily car' sin que diese dolores de cabeza a la hora de aparcar. Con su tracción Quattro, tenía la capacidad de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos.









