El Volkswagen Corrado -conoce su historia- estaba llamado a convertirse en el reemplazo de la segunda generación del Volkswagen Scirocco (prueba). Su desarrollo comenzó en 1981 y no sería hasta siete años más tarde cuando finalmente vería la luz. La compañía decidió otorgarle un nuevo nombre y comercializarlo junto al Scirocco II. En los años que estuvo en activo (hasta 1995), conoció diferentes versiones y prototipos, como el Volkswagen Corrado Cabriolet que hoy protagoniza estas líneas.

La historia del Volkswagen Golf: generaciones y versiones especiales

El material fotográfico y la información oficial es extremadamente limitada cuando se habla de la versión descapotable del Volkswagen Corrado. A pesar de ello, sabemos que a finales de los 80 y principios de los 90, la compañía alemana produjo dos unidades de este concept car que, al igual que la versión coupé, estaba firmada por el afamado carrocero Karmann.

Volkswagen Corrado Cabriolet, la versión que jamás vio la luz

Volkswagen Corrado Cabriolet
Boceto del Corrado Cabriolet, en este caso, conservando las plazas traseras

Volkswagen no detalla en qué año exactamente fueron producidos ambos prototipos, pero indagando por la red hemos encontrado dos fotos clave que supuestamente revelarían el misterio. La primera unidad, en color verde y con el icónico logotipo ‘G60’ sobre la parrilla (que adelanta lo que esconde bajo el capó), habría sido fabricada en 1989. Mientras tanto, un segundo ejemplar, en este caso en color azul marino, habría visto la luz cuatro años más tarde, en 1993.

El modelo, como decía, es obra del carrocero Karmann, quien decidió eliminar el techo rígido de la versión coupé original del Corrado e instalar una capota de lona plegable de color negro. La reconfiguración fue un paso más allá y, además de eliminar el techo, ambos prototipos fueron despojados de los asientos traseros para ubicar la capota cuando ésta se encontraba plegada. Una cubierta de gran tamaño se encargaba de cubrir gran parte del maletero y del espacio destinado originalmente a las plazas traseras.

La primera unidad supuestamente desarrollada a finales de los 80 nos adelanta que estaba basada en una variante G60 del Corrado. Este motor goza de una gran fama y aceptación entre los fans de Volkswagen. Se trata de un motor de cuatro cilindros y 1.8 litros de 8 válvulas con catalizador dotado de un compresor volumétrico que permitía al Corrado entregar 160 CV de potencia. El motor que impulsa al segundo Corrado Cabriolet creado en 1993 es todo un misterio.

La popularidad de los descapotables tres décadas atrás

Volkswagen Corrado Cabriolet

Pero, ¿qué impulsó a la compañía a desarrollar el Volkswagen Corrado Cabriolet? A principios de los 90, Volkswagen gozaba de una creciente popularidad en el mercado estadounidense, un mercado que, a su vez, gustaba comprar vehículos descapotables. En esos años, Europa se comenzaba a fijar de nuevo en los coches convertibles, lo que terminó de animar a la marca a emprender el desarrollo del Corrado descapotable.

Estos dos intentos, a principios y casi al final de la vida comercial del Corrado no surtieron efecto. Se crearon un mínimo de dos unidades motorizadas del Volkswagen Corrado Cabriolet, pero ninguna de las dos sirvió como pie para iniciar una producción en serie. La razón principal fueron unas ventas contenidas que estaba registrando el Corrado en esa época, algo que, en última instancia, Volkswagen creyó que era suficiente para no adentrarse en la empresa del Corrado descapotable. Actualmente, ambos prototipos del Corrado Cabriolet descansan a buen recaudo en el museo de la compañía.

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