Parece que, más tarde o más temprano, todos los coches míticos van a tener una versión electrificada. Bien sea a cargo de la propia marca, como el Renault 5, o bien en forma de proyecto ‘restomod’ o réplica de alguna otra compañía, como el Alfa Romeo Giulia GTe de Totem Automobili. El segundo caso es el que veremos dentro de poco con el Ford GT40 eléctrico, el reto (o sacrilegio, para algunos) que se han propuesto Everrati y Superformance.

La primera es una firma británica que se especializa precisamente en adaptar coches clásicos a la tecnología cero emisiones. De hecho, ya se atrevió hace unos meses con un Porsche 911 (964). Mientras, el segundo es un fabricante californiano de piezas para deportivos de los años 60. Ambos han llegado a un acuerdo de colaboración, y se han lanzado a un primer proyecto que suena incluso un poco a locura, por lo ambicioso: el Ford GT40 eléctrico.

Ford GT40 electrico Everrati trasera

Juntos, desde luego, solo podían atraer la imaginación del público con un movimiento como este. Quizá el coche más icónico y exclusivo de los 60, sin su histórico V8 y con un nuevo tren eléctrico. En un comunicado conjunto, ambas confirman que el desarrollo del modelo está en marcha. Y también que un prototipo del chasis ya se ha construido en la sede de Everrati, en una antigua base aérea en los Cotswolds ingleses.

Everrati destaca que está siendo extremadamente meticulosa en aspectos que pueden tener un gran impacto en el rendimiento dinámico del coche. Por ejemplo, la colocación de la batería o la distribución de pesos. Todo en busca de la máxima fidelidad hacia el original, manteniendo incluso su “alma”, dicen.

Este Audi Sport Quattro es una réplica y tiene 700 CV

Y recuerdan que la cooperación anglobritánica ha dado a luz grandes coches a lo largo de la historia, incluido el propio GT40. “El primero lo creó a principios de los 60 un equipo británico dirigido por Roy Lunn, en el centro Ford Advanced Vehicles de Slough, al oeste de Londres”, apunta el CEO de Everrati, Justin Lunny (nada que ver con Roy… creemos).

“La carrocería la fabricó Abbey Panels, en Coventry, antes de que el coche ensamblado se transportara a Estados Unidos para el lanzamiento en el Salón del Automóvil de Nueva York en 1964″, continúa Lunny, “así que nos parece muy adecuado continuar esa historia de colaboración transatlántica“. En los próximos meses sabremos más acerca de esta arriesgada réplica eléctrica. Pero hasta entonces podemos conformarnos con las bonitas imágenes distribuidas por las dos compañías. Incluso hay ya una del interior.

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