La estética es cuestión de gustos, pero hay ocasiones en las que la opinión general se pone de acuerdo. Es cierto que los SUV son tendencia desde hace unos años, aunque su alta demanda no impide que los fabricantes, o mejor dicho, los diseñadores, a veces no estén del todo acertados en lo que a cuestiones estéticas se refiere cuando conciben un nuevo modelo.
Muestra de ello es esta lista que encontrarás a continuación en la que os traemos algunos de los SUV más feos de la Historia. Los modelos que encontrarás a continuación no son lo que podríamos considerar como bonitos, pero aun así es posible que estén entre los que te gusten. Si crees que sobra o falta algún modelo, la caja de comentarios está al final del texto.
Los coches más feos de todos los tiempos, según la inteligencia artificial
Subaru B9 Tribeca

Empezamos con un ejemplo suave, puesto que el Subaru no era particularmente agraciado, sobre todo en la parte delantera, pero en conjunto era un modelo hasta pasable, sobre todo si lo comparamos con los que vienen detrás.
Jeep Cherokee

Si hay algo característico en Jeep, a parte de su capacidad todoterreno, es su frontal con siete hendiduras verticales. Hace que cualquier modelo de la marca sea perfectamente reconocible, pero ha habido casos en los que este icónico elemento se ha pervertido, como es el del Cherokee de 2014, que doblaba las entradas de aire sobre el capó.
Infiniti QX56

Basta con mirar el frontal del Infiniti para ver que hay algo que no es como debe: la idea de colocar los grupos ópticos en una altura inferior a la parrilla hace que las proporciones se sientan muy extrañas. La siguiente generación, que vio la luz en 2011, replicó el formato, pero aplicando formas redondeadas y el resultado fue casi peor.
Buick Rendezvous

Son varios los rasgos que hacen que el Rendezvous sea difícil de mirar. El primero, la parrilla ovalada que tiene su sección superior integrada en el capó. El segundo, el formato de los grupos ópticos, que se unen a la parrilla por unos pequeños apéndices y que, para colmo, cuenta con los intermitentes separados y en una posición superior.
Ssangyong Rodius

El Rodius era un coche realmente espacioso y práctico, una nave nodriza. Sin embargo, en lo que a estilo se refiere era “durillo” de ver. A pesar de su gran tamaño, el frontal tenía una posición muy baja, lo que daba lugar a unas proporciones raras. Además, a esto sumaba el hecho de que los faros eran enormes y no terminaban de cuadrar por la parrilla delantera.
Pontiac Aztek

'Breaking Bad' hizo mucho por el Pontiac Aztek, convirtiéndolo prácticamente en un modelo de culto, pero no lo suficiente como para cambiar el hecho de que era un SUV bastante feo: las voluminosas protecciones de plástico que llegaban hasta la mitad del frontal, los grupos ópticos divididos, el mismo formato para la parrilla, el corte de la carrocería… todo mal.
Nissan Juke

Este es el caso de un coche polarizante, que fue un éxito de ventas pero que también tuvo muchos detractores. Es innegable que tiene una imagen muy peculiar, con un frontal muy arriesgado y con detalles como los grupos ópticos “saltones” que no terminaron del ser del agrado de todo el mundo.
Daihatsu Terios

La imagen del Daihatsu es, simplemente, hija de su época, y puede no destacar entre el resto de SUV de cuestionable estética de la lista, pero su problema es que sus peculiares proporciones, además de conferirle un aspecto raro, hacían que fuera bastante inestable y volcase con relativa facilidad, de ahí que entre en el grupo de 'hacedores de viudas'.
Honda Element

Los paneles de carrocería en diferente color, los faros en una psición baja, las ventanillas laterales traseras fijas o el diseño de los tiradores de puerta hacen que este SUV de Honda se vea realmente raro. Tanto que la marca japonesa decidió más tarde que la carrocería sería de un mismo color, algo que al menos suavizó un poco las cosas.
Hyundai Santa Fe

Las nuevas generaciones del Hyundai Santa Fe (prueba) hacen que se vea como un SUV atractivo, de diseño robusto y con un toque elegante. Sin embargo, no siempre ha sido así y, si viajamos a los orígenes del modelo, descubriremos que la primera generación era de todo menos atractivo. Su estética era muy del estilo de Hyundai a principios de siglo, con líneas redondeadas y una carrocería más ancha que el propio ancho de vías. Bien por Hyundai por mejorar en este aspecto.
Isuzu Vehicross

En este caso, parece que Isuzu olvidó suavizar un poco las cosas al pasar de un prototipo a un coche de producción. El Vehicross se lanzó al mercado en 1999 y es raro desde cualquier lado desde donde lo mires. El frontal tiene unos faros muy pequeños y una parrilla con mucha profundidad. Las superficies de plástico ocupan demasiado y son muy abultadas en los laterales. Mejora algo en la parte trasera, aunque no es lo suficiente como para salvarlo de ser uno de los SUV más feos de la Historia.
Suzuki XL-7

El Suzuki XL-7 podría haber sido un buen producto en términos de ventas cuando la marca japonesa lanzó su segunda generación en 2007. Sin embargo, la decisión estética de integrar unos faros delanteros en forma de rombo y, además, ubicar los intermitentes en la parte inferior, lo cual recuerda a unos ojos con los párpados caídos, hace que el coche se vea realmente mal desde este lado.
Jeep Compass

Mucho ha cambiado el diseño del Jeep Compass (prueba) desde que la marca introdujo la segunda generación en 2007. Este modelo es uno de los SUV más feos de la Historia por culpa de su diseño frontal, donde Jeep decidió que era una buena idea integrar dos faros redondos con intermitentes separados y un diseño de parachoques abultado. El remate a su estética son las líneas del capó que "abrazan" la parte superior de los faros delanteros.









