Prácticamente todas las marcas de coches tienen unas ciertas reglas a la hora de poner nombre a sus productos. Los códigos de motor de BMW también, no se ponen al azar. Hoy te voy a enseñar qué criterio utiliza BMW a la hora de determinar el nombre de una mecánica, para que puedas entender mucho mejor lo que incorpora un propulsor del fabricante alemán solamente con echar un vistazo a su código.

significado de los códigos de motor de BMW

Por ejemplo, el propulsor del BMW BMW M5 F90 de la prueba. El motor S63B44T4. Así de primeras asusta y puede parecer una serie de letras y números totalmente inconexos. Pero ojo porque tiene todo el sentido del mundo, no hay nada colocado al azar y todo tiene su explicación.

Primera letra: representa la familia y la época del motor. Es decir, quién se ha encargado de desarrollar la mecánica. Si lleva la ’S’ delante, significa que ha sido desarrollado por la división BMW M. Por norma general la mayoría de BMW ‘normales’ llevan un motor que empieza por la letra ’N’, lo que significa que fueron producidos o desarrollados a partir del año 2001 y hasta el año 2013. A partir de entonces, los motores empiezan sus código por una ‘B’. En motores anteriores a 2001 podemos ver la ‘M’. En algunos casos, muy concretos, también te puedes encontrar con una ‘W’: esto significa que el motor no ha sido desarrollado por BMW, sino por un suministrador externo. Los motores destinados a competición tienen la letra ‘P’.

Motor del BMW X4

Primer número: es clave entre los códigos de motor de BMW. Representa el número de cilindros, pero ojo porque la cifra hay que saber interpretarla. En este caso encontramos un seis, pero en realidad el BMW M5 tiene 8 cilindros. ¿Por qué? Pues porque BMW también tiene motores V10 y V12, por lo que los números no se corresponden exactamente. El número 5 significa 6 cilindros, el número 6 indica 8 cilindros, el número 7 son 12 cilindros y el número 8 representa motores de diez cilindros.

Segundo número: representa el número de actualizaciones y mejoras que ha sufrido esta mecánica. Así de simple: si el motor es completamente nuevo, este número será un cero. En este caso es un 3, porque es la tercera evolución que recibe la mecánica.

BMW M8 Prototype (1990): la base para el motor V12 del McLaren F1

Segunda letra: representa la posición del motor y el tipo de combustible. En este caso es una ‘B’ porque es un motor de gasolina y colocado en posición longitudinal. Si fuese de gasolina pero colocado en posición transversal tendría una ‘A’. Los C y D se utilizan para los diésel y la E para los motores eléctricos.

Tercer número: representa la cilindrada del motor. Así de sencillo. En este caso es un 44 porque hablamos de un motor que desplaza una cilindrada de 4,4 litros. Si fuese un 2.0, este número sería un 20. Fácil y para toda la familia.

Tercera letra: representa la gama en la que se encuentra este propulsor. BMW divide sus motores en seis clases diferentes: muy bajo (K), bajo (K), medio (M), alto (O), top (T) o súper (S). Curiosamente esta bestia de 600 CV solamente se conforma con el Top. ¿Qué será para ellos un motor súper?

Los mejores motores V12 de BMW

Cuarto número: el cuarto número representa la cantidad de veces que este motor ha sido rediseñado. Es decir, la diferencia respecto al segundo número es básicamente que en esta ocasión hablamos de rediseños completos. La base de este motor puede ser la misma que la utilizada en el M62 y en el N63. Motores con más de 20 años de vida que se van actualizando y rediseñando para adaptarse a las nuevas exigencias de prestaciones y eficiencia.

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