Las alianzas entre marcas ayudan a rebajar costes pero, en ocasiones, hacen que un fabricante tenga en su gama un modelo que poco o nada tiene que ver con lo que suele comercializar. Es el caso del Saab 9-7X, vehículo que la ya extinta marca sueca no se preocupó de modificar mucho  más allá de cambiar los logos, dejando intacto todo lo demás… incluso una sorpresa bajo el capó.

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Y es que el modelo original es el Chevrolet Trailblazer, que utilizaba la plataforma GMT360 sobre la que también se construyeron los Buck Rainier y GMC Envoy. Un vistazo a ambos todocaminos es suficiente para ver que son mellizos ya que apenas cambian la mayoría de los plásticos de la carrocería, con la lógica excepción de un frontal típicamente Saab.

Las similitudes están de nuevo en el interior, calcado entre uno y otro modelo: volante con cuatro radios, cuadro de instrumentos analógico con una peculiar disposición (dos grandes ocupando izquierda y centro, cuatro pequeños en el tercio derecho)… aunque intentaron diferenciarse algo más en el diseño de la consola central que, pese a tener la ventilación (de gran tamaño) arriba y combinar pantalla con botonería analógica, en el Saab 9-7X estaba enmarcada en una moldura de madera, que repetía en el pomo de la palanca de cambios y en una pequeña zona a la izquierda del volante.

saab 9-7x 7

Este detalles dejaba claro el enfoque de Saab, que quiso colocar al 9-7X como un producto semi-premium y más de nicho, algo que se notó en que en versiones equivalentes era unos 5.000 dólares más caro que el Chevrolet… y también en las ventas: el americano vendió 700.000 unidades entre 2005 y 2009 por las 86.000 del “sueco”.

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De General Motors también tomaba prestada su gama de motores, formada por tres opciones, el 4.3 de seis cilindros en línea, el 5.3 V8 y el 6.0 LS2, el mismo que por aquel entonces montaba nada menos que el Corvette C6. Con 390 CV conseguía que el Saab 9-7X acelerase de 0 a 100 km/h en menos de seis segundos.

Eso sí, en el apartado mecánico el sueco ganaba a su mellizo americano porque Saab trabajó con las suspensiones, realizando una puesta a punto que mejoró sensiblemente tanto su confort como su comportamiento.

Fuente: Carthrottle.

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