Hablar del Mazda CX-5 (prueba) es hacerlo del Mazda más exitoso de la última década. Desde su aparición en 2012, el todocamino medio no ha dejado de vender unidades hasta el punto de colocarse como la gran referencia de la firma nipona en el continente europeo al aglutinar el 21% de la cuota de la marca en el Viejo Continente. Un éxito que se ha proyectado igualmente en nuestro país donde es, de lejos el más solicitado por los usuarios que entran en una de sus concesiones.

Sin embargo, si ampliamos el espectro y lo comparamos contra sus principales rivales, el CX-5 no sale tan bien parado si bien depende mucho de contra quién lo comparemos. Sea como fuere, en lo que llevamos de año ha acumulado ya 1.082 unidades lo que implica casi un 92% respecto al año anterior.

Mazda CX-5 e-Skyactiv G MHEV trasera

Números ya de por sí excelentes que ahora pretende seguir mejorando con la tecnología micro-híbrida que le acaba de implementar. Porque en un mercado que tiende hacia lo eléctrico y con una firma tan volcada con la electrificación como es Mazda, no era de recibo que su best-seller careciese de la etiqueta ECO.

Un sello que, como sabes, abre la puerta a un sinfín de beneficios y que le permite ahora sí, luchar de tú a tú frente a sus más directos competidores y, por qué no, dar un paso adelante frente a aquellos que no pueden o ni siquiera tienen proyectado lucir dicho sello en el parabrisas -véase por ejemplo el Volkswagen Tiguan (prueba) o el Alfa Romeo Stelvio (prueba), entre otros-.

Dos alternativas MHEV

Entrando en detalle, Mazda ha seguido la misma estrategia que ya ha implementado en otros de sus modelos como el Mazda 3 (prueba) o el CX-30 (prueba) y dotar de hibridación ligera a los bloques atmosféricos de gasolina. En este caso se cuenta con una red de a bordo con batería de ion litio de 24 voltios y un generador reversible integrado (ISG) accionado por una correa.

Mazda CX-5 e-Skyactiv G MHEV motor

El objetivo no es otro que reducir el consumo de combustible gracias a la regeneración de la energía que se recupera durante la deceleración a través de un motor eléctrico que asiste al motor principal. El ISG convierte la energía cinética recuperada en energía eléctrica y la almacena en la batería para, posteriormente utilizar un convertidor DC/DC que transforma la tensión hasta el valor necesario y suministrarla a los componentes eléctricos del coche.

La inclusión de esta tecnología denominada M Hybrid se ha llevado a cabo en los dos motores de gasolina que actualmente componían la gama y que pasan a ser conocidos como e-Skyactiv G. El escalón de acceso tiene 2,0 litros de cilindrada entregando 165 CV a 6.000 rpm y 213 Nm de par a 4.000 rpm y siendo siempre de tracción delantera puede combinarse con transmisiones manual o automática (con convertidor de par) ambas con seis relaciones. Por encima se sitúa el 2,5 litros que eroga 194 CV a 6.000 vueltas y 263 Nm de par también a 4.000 rpm. Aquí la única transmisión disponible es la automática de seis marchas pero se puede escoger entre tracción delantera y total.

Mazda CX-5 e-Skyactiv G MHEV logo

La peculiaridad de ambos es que las prestaciones han empeorado ligeramente por culpa del extra de peso del entramado eléctrico aunque no es para echarse las manos a la cabeza pues ambas versiones solo son dos décimas más lentas en el 0 a 100 km/h, siendo de 10,7 segundos en el de acceso y de 9,2 segundos en el más potente. Por su parte, la velocidad máxima se mantiene en los 201 y 195 km/h, respectivamente.

Conducimos la versión de 165 CV

Otra tecnología a tener en cuenta en estos motores es el sistema de desactivación de cilindros que ya estaba presente sin la microhibridación y que igualmente va destinado a reducir el consumo de carburante. En marcha la realidad es que el conductor apenas percibirá cambios respecto al anterior 2.0 Skyactiv G sin hibridar a menos que se coloque en la pantalla central el diagrama de energía que nos va informando de cómo funciona dicha tecnología.

Mazda CX-5 e-Skyactiv G MHEV barrido

Una pantalla que, por cierto, introduce un nuevo sistema multimedia más avanzado e intuitivo en el que ahora se integra la conexión inalámbrica con Apple CarPlay así como nuevos puertos USB-C o una zona de carga inalámbrica.Igualmente, se ha actualizado el software del sistema Mazda Connect y se ha incluido la radio digital DAB+ en el equipamiento de serie de todas las versiones del modelo.

Tras este breve impase tecnológico volvemos al comportamiento. Como decíamos el sistema microhíbrido no se percibe a no ser que pongamos especial atención en él aunque sí aporta un rodar más refinado. El tacto del coche sigue siendo sobresaliente tanto por calidad de rodadura como por las sensaciones que transmite: la dirección es precisa, el cambio rápido y con ese tacto durito ‘made in Mazda’ mientras que la estabilidad que ofrece es elevadísima ya sea para rodar con tranquilidad por autopista como para adentrarse en un tramo serpenteante. Ahí es precisamente donde nos ubicamos nosotros con el 2.0 e-Skyactiv G de 165 CV, con caja manual y tracción delantera.

Mazda CX-5 e-Skyactiv G MHEV movimiento trasera

Un escenario poco propenso para obtener un dato de consumo fiable puesto que dadas sus características poco eficientes fuimos. Eso sí, lo que nos sirvió es para volver a comprobar que este motor atmosférico requiere un cambio de mentalidad y, sobre todo, que no apartemos la mano del pomo del cambio si no queremos notar cómo desfallece el bloque. Has de saber que en esta versión no hay modos de conducción per sé (sí en el de 194 CV) y eso quizá limita a la hora de tener un motor más reactivo.

Sea como fuere, quizá te asustes ante la cifra de consumo que te vamos a decir, pero esta no bajó de los 10 l/100 km. Para rebajarte la sorpresa he de comentarte que Mazda homologa 6,9 l/100 km para este propulsor de acceso y de 7,2 l/100 km en la más potente, valores que serán complicados de conseguir.

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En definitiva

Poco le faltaba al CX-5 para autoredondearse. Ser el modelo más vendido de Mazda sin tener elementos como la microhibridación e incluso sin un sistema multimedia más moderno ya dice mucho de un modelo que desde el comienzo fue todo un acierto. Ahora con estas dos mejoras estamos convencidos de que no hará sino subir todavía más sus excelentes registros consiguiendo poner más tierra de por medio tanto en su gama -habrá que ver qué tal responde el CX-60 e-Skyactiv D (prueba)- como frente a sus rivales, sobre todo los que carecen de este sello medioambiental.

Mazda CX-5 e-Skyactiv G MHEV delantera

Además en un momento en el que la escalada de precios está afectando a todos los bolsillos parece que Mazda ha sabido ajustar la tarifa de su best-seller para así conseguir llegar a un público más variado. La gama comercial se estructura en los niveles de acabado Center-Line Plus, Newground, Exclusive-Line, Homur, Homura Plus y Takumi siendo común a ambos motores todos ellos salvo los dos primeros, exclusivos del de 165 CV. Con todo, los precios para estas dos nuevas versiones microhíbridas van de los 33.607 hasta los 42.657 euros en el caso del 2,0 e-Skyactiv G y de los 42.607 a los 49.157 euros del 2,5 e-Skyactiv G.

Ficha técnica Mazda CX-5 2023 e-Skyactiv-G MHEV 165
Motor Cilindrada 1.998 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia máxima 165 CV a 6.000 rpm
Par máximo 213 Nm a 4.000 rpm
Alimentación Tipo Inyección directa.
Transmisión Caja de Cambios Manual, 6 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Tipo McPherson
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Discos macizos
Dimensiones Longitud 4.575 mm
Anchura 1.845 mm
Altura 1.685 mm
Distancia entre ejes 2.700 mm
Maletero Volumen 522 - 1.638 litros
Peso Peso 1.585 kg
Prestaciones Velocidad máxima 201 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,7 seg
Consumo
WLTP
Combinado 6,9 l/100 km
Velocidad baja 8,6 l/100 km
Velocidad media 6,6 l/100 km
Velocidad alta 5,9 l/100 km
Velocidad muy alta 7,3 l/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 156 g/km Euro 6 - Etiqueta ECO
Precio Precio oficial Desde 33.607 euros
Valoración
Mazda CX-5 2023 e-Skyactiv G MHEV
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Karam el Shenawy
Enamorado del motor y de todo lo que le rodea. La fortuna y las vicisitudes de la vida me permitieron trabajar en mi gran pasión. Cada coche, al igual que cada día, es una oportunidad de aprender un poco más.
prueba-mazda-cx-5-2023-mhevEra lo que le faltaba para acabar de redondear un producto que ofrecía infinidad de bondades. El CX-5 recibe esta tecnología microhíbrida que si bien casi no se percibirá en marcha, al menos servirá para que quien opte por él luzca un sello ECO que cobra muchísima importancia. Esta versión de 165 CV quizá se antoje poco enérgica pero es algo que se olvida pronto gracias al exquisito tacto de conducción que ofrece.

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