Desde hace décadas, un fabricante de automóviles ha sabido entender la definición exacta de cómo realizar una berlina deportiva. Un vehículo capaz de mostrar las bondades y comodidades de un segmento que, por espacio y funcionalidad, podría utilizarse como un vehículo de uso familiar, pero con un comportamiento que se asemejaría más al de un GT pura sangre. Esa marca es BMW, que en 1985 presentó un vehículo con unas especificaciones y un aspecto de carreras, incorporando unas nuevas siglas con un logotipo del que se podía distinguir la palabra M3. Ya nada sería igual.

prueba del BMW M3 E36 en el circuito del Jarama

La evolución de este símbolo y su significado ha ido desarrollándose con los años hasta llegar a nuestros días. Siendo siempre sinónimo de potencia y deportividad, dotando a su propietario de un aura diferente que le distingue claramente del resto de los conductores.

En 1992, llegaría el segundo modelo de la marca que portaba estas iniciales, que es el coche del que hoy realizamos la prueba, el BMW M3 E36. Un vehículo con un diseño renovado, más actual, pero con menos elementos estéticos llamativos, pasando, a simple vista, por un 325. Pero bajo su tímida figura se podía distinguir un poderoso motor atmosférico de 3,0 litros y seis cilindros en línea, dos más que su anterior generación; gracias al cual alcanzaba una potencia de 286 CV -como el S50B30 que equipa la unidad-, llegando a los 321 CV unos años más tarde.

PRUEBA: BMW M3 E30

Su historia es realmente interesante, pero quería probar las bondades de este vehículo con casi tres décadas de vida.

Llantas de 17" y retrovisores originales de BMW M3 E36

Tras un primer vistazo denoto que sus líneas están algo anticuadas, alejadas, obviamente, de la tendencia futurista actual, hecho que no le impide mantener el encanto. Incluso después del uso que se le ha dado a los modelos de esta generación, donde las modificaciones, no siempre del agrado de todos, y el uso masivo de varias unidades preparadas para driftar, han desarrollado una desafección de un gran número de personas. Pero las tendencias van y vienen y creo que después de unos años de depreciación visual y económica ha sabido encontrar su sitio en el mercado actual, de recibir el reconocimiento que merece.

Asientos originales del BMW M3 E36
El reposacabezas hace que el asiento parezca un backquet.

Una vez dentro me amoldo a un asiento grande, ancho, cómodo, que no acaba de recoger del todo mi cuerpo, pero que cumple su función, aunque no sea uno de tipo bacquet. Asimismo, equipa un volante de grandes dimensiones, con lo que se consigue una buena posición de conducción. Por su parte, la palanca de cambios está bien posicionada, facilitando su funcionamiento y tacto al conductor, aunque echo en falta unos recorridos más cortos.

Una vez giro la llave oigo un sonido metálico, no muy estridente que me informa de lo que voy a encontrarme en la carretera. Su conducción es ágil, con unos bajos algo tímidos, que me hace pensar que no alcance las cifras que indica la ficha técnica; según voy subiendo a la parte alta del cuentarrevoluciones, la cosa se va animando hasta encontrar la franja ideal de uso del motor. El chasis sigue siendo bueno, incluso para ser un vehículo de los 90, ofreciendo un comportamiento más de GT que de un coche rutero. La zaga se mueve con facilidad encarando una curva tras otra, mientras que las suspensiones absorben bien las oscilaciones del terreno, anclando el coche en el asfalto, siempre y cuando no abuse del gas con el volante girado, ya que puedo provocar un casi seguro sobreviraje… Fácil de controlar si llega el caso, eso sí, mientras que no exceda los límites de la física.

prueba del BMW M3 E36 en el circuito del Jarama

El tema de los frenos es un caso aparte. La unidad de la prueba del BMW M3 E36 lleva instalado un sistema totalmente nuevo, con unos discos y pastillas más grandes a las utilizadas por los vehículos de serie, que aguantan un ritmo alto y una conducción exigente. Bien es sabido que BMW tenía una deficiencia con los frenos que montaba en sus modelos, sobre todo en los más potentes, teniendo mayores dificultades para detener la masa del vehículo con una conducción deportiva -este problema endémico que arrastraba ha sido solventado en los automóviles de la marca germana que han visto la luz en esta década y media-.

Otra de las grandes peculiaridades de este coche es el uso de un motor con un sistema de regulación variable del árbol de levas –Variable Nockenwellensteuerung-, conocido simplemente como VANOS. Se trata de una tecnología que permite un par mayor a bajas revoluciones y una potencia más elevada en la zona alta del cuentavueltas. Su funcionamiento es algo complejo y hay una legión de defensores tan grande como de detractores.

motor del BMW M3 E36
Del motor S50B30 de 3,0 litros y 286 CV se pasó al S50B32 3.2 de 321 CV.

El E36 es un gran coche que ha estado infravalorado durante muchos años y que ahora ha vuelto a coger impulso. No deja de ser un BMW M3, y solo por ello deberíamos tener un gran respeto sobre sus cualidades. ¿Me lo compraría? Seguramente no, porque una buena unidad en el mercado actual está a unos precios demasiado elevados, rozando cantidades cercanas a otros M3 más actuales como el E46… salvo que sea un capricho y mi bolsillo me lo permitiese. Si me tuviera que quedar con algo sería con su chasis ágil y ligero, pero sobre todo con la delicia y potencia de su motor. Otra buena opción sería la de acceder a un 325, mucho más barato y con un chasis que, sin ser el del M3, es bueno, incluso hoy en día. Asimismo, es un vehículo con un motor suficientemente potente como para disfrutar de un auténtico tracción trasera; un automóvil interesante sin hacer el desembolso del M3.

PRUEBA: Audi Sport Quattro

Finalizada la prueba del BMW M3 E36, me bajo y me despido de este vehículo con una sensación rara. Por una parte es un coche que en la actualidad su potencia no es desorbitada, que su chasis no es el mejor que he probado, ni sus cualidades las más deportivas del mercado, pero me siento atraído hacía él, con un feeling que me cautiva; difícil de explicar, sensaciones de conducción algo más clásicas, incluso más puras podría decir. Así que, por qué no nos damos otra vuelta… ¡Larga vida a los M3!

prueba del BMW M3 E36

Ficha técnica BMW M3 E36
Motor Cilindrada 2.990 cc
Cilindros 6 en línea
Potencia máxima 286 CV a 7.000 rpm
Par máximo 320 Nm 3.600 rpm
Transmisión Caja de Cambios Manual de 5 velocidades
Tracción Trasera
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Multibrazo / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.433 mm
Anchura 1.710 mm
Altura 1.335 mm
Distancia entre ejes 2.700 mm
Alimentación Tipo de alimentación Inyección indirecta multipunto
Peso Peso 1.460 kg
Prestaciones Velocidad máxima 250 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 6,0 seg
Consumos Urbano 13,0 l/100 km
Extraurbano 7,9 l/100 km
Combinado 9,1 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 n.d
Precio en 1992 Precio oficial 45.700 euros
Valoración
Prueba del BMW M3 E36
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Ruperto Sánchez
Loco de los coches, la conducción y el motorsport. Escritor del libro «La historia del automóvil en el cine». En el pasado redactor de Auto Bild, embarcándome tiempo después en la aventura de escribir para una revista de automóviles en Chile. Piloto del Trofeo Race Turismos durante los años que me dejaron.

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