El deportivo biplaza de altas prestaciones de la firma de Ingolstadt vive sus últimos días entre nosotros. Cuando por desgracia llegue la fecha, tocará despedir, mínimo con un réquiem a la altura del de Wolfgang Amadeus Mozart, a este modelo por haber marcado un antes y un después en la marca, en el sector de la automoción y en el periodista que escribe estas líneas.

No es para menos. Nos despedimos de un biplaza con motor V10 atmosférico y sin hibridación -sí, todavía existen-, colocado en posición central, con carrocería abierta o cerrada y una estética atemporal, tanto exterior como interior, con un atractivo tremendo. Si encima el chorro de potencia que crea su propulsor es enviado, como en el caso que nos ocupa, únicamente al eje trasero, como los deportivos más divertidos, el adiós será aún más amargo.

El Audi R8 Coupé RWD es un deportivo de raza, válido para circular por carreteras abiertas al tráfico. Comparte, aproximadamente, el 60% de las piezas con el R8 LMS GT4, el de competición. Palabras mayores. De hecho, ambos se fabrican, en gran parte de forma artesanal, en la planta de Böllinger Höfe, en Neckarsulm, Alemania.

tres cuartos trasero del Audi R8 Coupé RWD

Frente a frente sigue impresionado. Ocurre como con la primera generación, que pasan los años, y como el maldito Brad Pitt, no acusa el paso del tiempo y mantiene el mismo atractivo, que es mucho. De su frontal destaca la parrilla Singleframe en negro mate, que es escoltada por dos amplias tomas de refrigeración, y la hendidura bajo el capó delantero, que es un guiño a la del legendario Audi Sport quattro, del que te dejo la prueba.

De su zaga, el splitter y la rejilla de salida de aire trasera, los dos tubos de escape ovalados, marca de la casa, pero, sobre todo, el capó trasero, con un alto porcentaje de vidrio que deja ver el motor V10 y que merecería ir enmarcado.

No es el mejor coche para viajar, ni mucho menos -aunque el habitáculo está muy bien aislado del ruido exterior y gira a 2.100 vueltas a 120 km/h-, pero cuenta con un maletero debajo del capó delantero de 112 litros y con un hueco de 114 detrás de los asientos.

En el interior, más de lo mismo: diseño de matrícula de honor, encima macerado con excelentes materiales y ajustes. Equipa un cuadro de instrumentos digital Audi Virtual Cockpit de 12,3" con diferentes visualizaciones y toda la información necesaria para poder prescindir de la pantalla del sistema de infoentretenimiento. De hecho, todo está dirigido al conductor, como debe ser.

La única pega que le pongo al habitáculo es que el pedalier está escorado hacia la derecha, y que el reposapiés, también, bien pegado a ellos, casi en la posición en la que iría el pedal del embrague.

Y para la diversión del que lleva el volante, están asegurados 540 CV, como los de esta unidad de pruebas, aunque su actualización ha sumado 30 CV. Es encender el motor en frío y te puedes hacer una idea fidedigna de lo que tienes roncando en tu espalda. Y si no te la haces, con mi baba en la comisura de los labios te ayudaría.

motor V10 del Audi R8 Coupé RWD

En marcha, con todos los controles activados, no hay mucha diferencia respecto a la versión de tracción total: el eje trasero no se descoloca, salvo que lo fuerces a golpe de volante, como el AWD, pero en seguida, la tecnología corta y lo devuelve a su sitio. Para una mayor permisibilidad está el modo deportivo del ESC, aunque si tienes buenas manos, en circuito, puedes desconectarlo por completo. Es ahí cuando tu pie derecho, con más o menos gas, tiene el poder de hacer bailar la zaga.

En curva sigue teniendo un paso rapidísimo, y siempre con la seguridad de llevar todo bajo control, que en un coche de 540 CV, no es asunto baladí.

Y todo dirigido desde una posición de conducción muy baja y tirando de una dirección rápida y precisa, pero que en virajes muy cerrados sientes como abre la trayectoria.

prueba del Audi R8 Coupé RWD

Su motor 5.2 V10 empuja su zaga de una forma lineal y contundente, siempre con una excelente transferencia de su potencia al asfalto. Tienes toda su energía en el instante que pisas el pedal derecho. Ventajas del bloque atmosférico. Y la aguja del cuentavueltas sube y sube. Más ventajas del propulsor sin sobrealimentación. Y todo ello en casi todo el rango de revoluciones, por lo que su aceleración es muy buena desde parado (realiza el 0 a 100 km/h en 3,7"), lo mismo que sus recuperaciones (80 a 120 km/h en 2,1"). Sin olvidar que siempre está presente un bello sonido creado por la orquesta que interpreta la obra a mi espalda.

De su aceleración, gran parte de culpa la tiene su cambio automático de doble embrague y 7 velocidades, que es muy rápido, sin alcanzar el rendimiento del PDK de Porsche, pero al que no se le puede poner tacha.

Y de detener a la bestia alemana se encargan unos frenos con discos ventilados que cumplen. No son los mejores de entre sus rivales, pero no acusan la fatiga en exceso. El problema es que no están en opción unos carbocerámicos como en la versión GT.

Finalizo la prueba del Audi R8 Coupé RWD con una sensación agridulce. Este coche me sigue pareciendo una pasada. Enamora allí por donde va, y si encima eres el que está detrás del volante, tu sonrisa tendrá dificultades para entrar en tu cara. La pena de que, seguramente, sea el último R8 que pase por mis manos, porque este será su último año de producción y no tendrá reemplazo.

Si estás interesado en adquirirlo, la mala noticia es que ya no se comercializa esta versión RWD de 540 CV. La buena, o la muy buena, es que está a la venta una con 570 CV o la GT de 620 CV, ambos también de propulsión; esta última con elementos estéticos propios. Lo que está claro es que, independiente de la potencia o de la carrocería, cerrada o descapotable, el Audi R8 será un objeto de coleccionista.

Por aquí te dejo pruebas del Audi R8, con diferentes potencias y carrocerías, y también de la versión LMX de la anterior generación.

prueba del Audi R8 Coupé RWD

Ficha técnica Audi R8 Coupé RWD
Motor Cilindrada 5.204 cc
Cilindros 10 en V
Potencia máxima 540 CV a 7.900 rpm
Par máximo 540 Nm a 6.400 rpm
Alimentación Tipo Inyección
mixta directa/indirecta
Transmisión Caja de Cambios Automática, 7 velocidades
Doble embrague
Tracción Trasera
Suspensión Delantera Paralelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Frenos Delanteros Disco ventilado
Traseros Disco ventilado
Dimensiones Longitud 4.429 mm
Anchura 1.940 mm
Altura 1.236 mm
Distancia entre ejes 2.650 mm
Maletero Volumen 112 litros
Peso Peso 1.670 kg
Prestaciones Velocidad máxima 324 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 3,7 seg
Consumo Combinado 12,7 l/100 km
Velocidad baja 23,0 l/100 km
Velocidad media 12,8 l/100 km
Velocidad alta 10,7 l/100 km
Velocidad muy alta 10,6 l/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 288 g/km Euro 6 - Etiqueta C
Precio Precio oficial Desde 170.020 euros
Valoración
Audi R8 Coupé RWD
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Hugo Valverde
Periodista apasionado a todo 'hierro' que tenga cuatro ruedas desde que mis padres me subieron al carrito de bebé. Creo que todo coche, grande o pequeño, caro o barato, antiguo o nuevo, tiene algo que fascina.
prueba-audi-r8-coupe-rwdEl Audi R8 Coupé RWD es un coche que entra por los ojos. Pero es que, además, es divertido, porque puedes descolocar su zaga a golpe de gas. Su motor V10 es de esos que merecería estar enmarcados y que echaremos de menos en breve, porque será el último modelo que lo equipe. Una auténtica lástima, pero también una de las razones por las que me desagrada esa apuesta total de los fabricantes, empujados por las autoridades, por la electrificación.

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