Los colores juegan un papel fundamental a la hora de identificar un coche, ya sea de calle o de carreras. Nadie imagina un Ferrari de Fórmula 1 que no sea Rosso Corsa, o las famosas ‘flechas plateadas’ de Mercedes que tienen su origen en 1934. De alguna manera, existen colores, o combinaciones de ellos, que representan a un país en las carreras automotrices, algo así como lo son los uniformes para los deportistas. Hoy analizamos cuál es el origen del color British Racing Green.

El porqué de la pintura plateada en los coches de competición de Mercedes

En muchos países, la elección para pintar los coches de un color u otro está estrechamente relacionado con la bandera nacional, como son el caso de Japón (rojo y blanco), Francia (azul), Canadá (rojo y blanco) o Suecia (azul y amarillo). Sin embargo, también existen otros países que utilizan colores que tienen su origen en otros motivos lejos de nacionalismos, como el oro y verde de Australia, el plateado en Alemania y el verde en el Reino Unido, el famoso British Racing Green en el que nos vamos a centrar hoy. Y si te lo estás preguntando, en España generalmente elegimos los colores nacionales, el rojo y el amarillo.

¿Cuál es el origen del color British Racing Green?

British Racing Green

El color British Racing Green está estrechamente ligado a los fabricantes británicos: Aston Martin, Jaguar, Bentley, Rolls-Royce o Land Rover. Se trata de un tono de verde oscuro que tiene su origen a principios del siglo XX en un campeonato por países en el que los británicos tuvieron que organizar una carrera y recurrieron a los irlandeses, donde el verde es el color nacional.

En los primeros años del siglo pasado, las carreras de coches no sabían de individualismos y estaban más enfocadas en competiciones entre países. De este modo, una carrera organizada por el magnate de los medios de comunicación James Gordon Bennett Jr., conocido por heredar el New York Herald, llevaría a diferentes Estados a participar en una carrera donde podrían inscribir hasta tres coches por país. El ganador debería ser el anfitrión que organizara la carrera en su propio país al año siguiente.

British Racing Green

Nos remontamos entonces a 1902, cuando los británicos ganaron con un modelo de carreras Napier y se convirtieron en los campeones de la Gordon Bennett Cup. La edición de 1903 se disputaría en tierras británicas, pero es aquí donde surgen los primeros problemas. El Reino Unido tenía un estricto límite de velocidad en sus carreteras de 20 km/h, lo que no las convertía en un escenario propicio donde asistir a una carrera trepidante.

Después de fallar en la misión de convencer a las autoridades británicas de suspender esta limitación, los organizadores fueron recibidos por Irlanda, un país donde las leyes eran más permisivas en cuanto a regulación de la velocidad y la celebración de carreras de motor. Según los periódicos locales, los tres coches británicos participantes fueron pintados en Shamrock Green (verde trébol) como una señal de respeto hacia sus nuevos anfitriones.

Un color nacido en las carreras de coches

British Racing Green

Pero el color verde ya había sido utilizado con anterioridad. En las dos ediciones anteriores de la carrera Gordon Bennet (1901 y 1902), los coches británicos habían sido pintados en Pale Olive, un color no muy alejado del British Racing Green. Sin embargo, en 1903 se decantaron por el Shamrock Green, una pintura que allanó el camino para el que con los años se convertiría en uno de los colores más famosos del mundo.

Colores que incrementan el valor del vehículo

En Gran Bretaña siempre han existido muchos fabricantes de automóviles, por lo que el tono exacto para el British Racing Green nunca se ha definido. Jaguar tiene un verde de carreras, Bentley tiene otro y Aston Martin otro diferente. Todos los fabricantes están unidos por el hecho de que sus coches deportivos han estado pintados de verde oscuro durante más de un siglo, pero se han utilizado diferentes tonalidades, sin que ninguno de ellos pueda otorgarse el mérito de contar con el tono exacto que corresponde al British Racing Green original.

British Racing Green

La interpretación moderna del color cobró vida ya en la década del 2000, con Jaguar entrando en la Fórmula 1, y Bentley y Aston Martin volviendo a las 24 Horas de Le Mans. En definitiva, este color es tan famoso en el mundo del automovilismo que muchos son los modelos que lo ofrecen dentro de su catálogo como un tributo al motorsport británico, incluidos coches de marcas de otros países.

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