Existen pocas, muy pocas marcas ligadas al mundo de la competición desde el comienzo del automovilismo. Una de ellas es Mercedes-Benz, cuyo departamento de competición se formó en los años 30. Fue en 1954 cuando inició su andadura en la Fórmula 1, pero antes, mucho antes desplegó su trabajo en Nürburgring.

El porqué de la pintura plateada en los coches de competición de Mercedes

Fue precisamente en el ‘Infierno Verde’, en 1934, donde sus coches comenzaron a ser plateados. Llegó al ‘Anillo’ para participar en una carrera, pero su vehículo no pasó la inspección por sobrepeso. El límite permitido eran 750 kilogramos, y el bólido de la marca de la estrella lo superaba por unos cuantos kilos. Cuál fue la solución, rascaron la pintura de la carrocería hasta conseguir estar por debajo. Gracias a ello pudieron participar en la carrera disputada en Nürburgring. Y así es cómo nacieron las míticas ‘Flechas Plateadas’. Desde ese momento, todos los coches de competición de Mercedes son plateados.

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“Suena romántico, y es romántico, pero al final, así es la vida y la Historia si echas la vista atrás”, manifiesta Michael Bock, el que fuese director de Mercedes-Benz Classic y CEO del Mercedes-Benz Museum.

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