¿Hay algo mejor que un deportivo? Sí, una edición especial creada sobre él. Son muchos los fabricantes que a lo largo de la historia han buscado rizar el rizo con sus modelos, dando lugar a versiones únicas de sus vehículos estrella. Éstas son las mejores y más deportivas ediciones especiales:
NISMO Nissan Sunny GTI-R

Nació como versión de homologación, lo que marcó el límite mínimo de 5.000 unidades producidas. Con 225 CV y 1.240 kilos era capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos.
Simca 1000 Rallye 3

El tercero de su especie y que, además, apareció justo al final del ciclo de vida del Simca 100. Solo se fabricaron 1.000 unidades, con motor de 103 CV y pasos de rueda ensanchados.
Renault R8 Gordini

Con el reconocible azul en la carrocería y un motor de 103 CV, este “todo atrás” era rápido y relativamente sencillo de llevar.
Subaru Impreza 22b

Solo se fabricaron 424 unidades, que lucían con orgullo la combinación azul y dorada de Subaru y montaban un motor 2.2 bóxer tetracilíndrico de 280 CV.
Datsun Fairlady Z432

El Fairlady era (sigue siendo) un coche precioso, pero esta versión montaba el motor del Skyline GT-R de la época. Un combo ganador.
Nissan Skyline GT-R NISMO Z-Tune

Esta edición limitada del Nissan GT-R estaba basada en el R34, solo se fabricaron 19 unidades que contaban con mejoras aerodinámicas y un motor potenciado hasta los 500 CV.
Citroën BX 4TC

Nació para homologar el vehículo de competición para el Grupo B de rallyes, con el que compartía muchas piezas, aunque el de calle “solo” desarrollaba 200 CV y 294 Nm de par.
BMW M3 CSL E46

El M3 CSL siempre está en la discusión por ser el mejor BMW M3 de la historia, algo a lo que opta por su combinación de ligereza (pesaba 110 kilos menos que el normal) y rendimiento (su sistema motriz aumentó hasta los 360 CV su potencia).
Mitsubishi Pajero Evolution

Se fabricaron 2.500 unidades de esta bestia para que pudiera participar en el Dakar, empresa de la que volvió con importantes réditos: lo ganó en dos ocasiones.
McLaren F1 LM

Se fabricaron 5 unidades para celebrar el éxito cosechado por el McLaren F1 en las 24 Horas de Le Mans del 95: quedaron primero, tercero, cuarto, quinto y decimotercero.
Audi A1 Quattro

El A1 más radical de la historia, solo 333 ejemplares con motor 2.0 TFSI de 256 CV, caja de cambios manual de seis velocidades y tracción integral. Un misil compacto.
Toyota Celica GT4 Carlos Sainz

Celebrara el título del piloto en el mundial de rallyes de 1992, para lo que se fabricaron 5.000 unidades del Toyota Celica GT4 Carlos Sainz, de las cuales 150 llegaron hasta el mercado español.
Renault Clio Williams

Inicialmente concebido como vehículo de homologación, de sus 2.500 unidades previstas se acabaron fabricando 12.100. El Clio Williams era espartano para aligerar peso y centrarse en su objetivo: ofrecer sensaciones de conducción.
Renault Clio V6

Un mito dentro de Renault, con una fase uno en la que su motor 3.0 V6 situado en posición trasera entregaba 230 CV y una fase dos en la que creció hasta los 255, además de conseguir una puesta a punto mucho más optimizada.
Audi Sport Quattro

Solo se construyeron 164 ejemplares con el objetivo de homologar a esta bestia para el Grupo B, que en su versión de calle desarrollaba 302 CV y 350 Nm de par máximo.
Mitsubishi Evo VI Tommi Mäkinen Edition

El Evo VI era una máquina perfecta para correr y domar las carreteras de montaña, y la Tommi Mäkinen Edition añadía elementos como un paragolpes más aerodinámico y el ABS.
Peugeot 205 Rallye

Pensado para llegar a un público joven, esta versión del Peugeot costaba casi la mitad que un GTi, eliminaba elementos no indispensables para reducir el peso y tenía 103 CV de potencia.
Plymouth Roadrunner Superbird

Sencillamente inconfundible, el Plymouth Roadrunner Superbird es uno de los muscle car más peculiares de la historia y hermano mellizo del Dodge Daytona de la época. Solo se fabricaron 308 ejemplares.
Honda NSX-R

El Honda era una joya y su versión R la perfeccionaba todavía más gracias a una dieta de adelgazamiento que rebajaba 200 kilos su peso para que el motor de 276 CV moviera con más brío el conjunto.
2000 Ford Mustang Cobra R

Este Mustang solo se vendió durante un año, periodo en el que se fabricaron 300 unidades pensadas para el uso en circuito y con un motor 5.4 V8 de 385 CV bajo el capó.
Dodge Viper GT2

El icónico deportivo tuvo en esta su versión de homologación para competir en campeonato GT2 de 1997, por lo que se fabricaron 100 unidades para la calle con 460 CV de potencia.
Ford Focus RS500

El Focus RS, todavía más radical, con 350 CV, pintura negro mate y siendo una serie limitada de solo 500 unidades, de las cuáles 20 se destinaron a España.






