Mucho se habla de la conciliación laboral y familiar, punto en el que por suerte se está avanzando (aunque no tan deprisa como se debería) pero en lo que nos toca a nosotros, tenemos que hablar de otro tipo de conciliación: la familiar y deportiva. Todo petrolead quiere un coche rápido, con buen comportamiento y rendimiento, básicamente un deportivo, ya sea más o menos caro, pero cuando crece la vida le obliga a madurar y acaba teniendo que comprarse un familiar.

Audi RS4 Avant: cuatro generaciones

¿Significa esto decir adiós a sus sueños? Hace mucho tiempo, sí; pero desde hace unos cuantos años, modelos con mucha historia como el Audi RS 4 Avant nos dieron nueva esperanza.

PRUEBA: Audi RS2 Avant

De hecho, todo comenzó incluso antes, con el Audi RS2 Avant. Basado en el Audi 80 S2 y desarrollado junto a Porsche, fue el primer ‘RS’ de la familia, así como el primer modelo que combinó carrocería familiar y mecánica de alto rendimiento, una decisión que no ha aportado más que alegrías a la marca de los cuatro aros durante las dos últimas décadas.

Audi RS 4 B5 (primera generación)

El comienzo de la estirpe RS 4 Avant como tal tuvo lugar en el año 2000, cuando Porsche quedó fuera de la ecuación, lo que propició que Audi creara su propia división deportiva. La radical versión se basaba en el S4, respecto al que recibía un kit de carrocería específico, un ensanchamiento de vías hasta los 1.800 mm y un lote de piezas de aluminio para aligerar peso. También se evolucionó el motor 2.7 biturbo, que con una larga lista de modificaciones pasó de rendir 265 a 380 CV, catapultando al “familiar” de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos. Nada mal para ser el primero.

Audi RS 4 B7 (segunda generación)

No hubo que esperar mucho para que llegara la siguiente generación del modelo, pero aunque empezó a vender se en 2003, su variante superior solo llegó a S4. Hasta su puesta al día en 2006 no regresó el RS 4, aunque lo hizo por la puerta grande.

Audi RS4 Avant B7

El primer cambio importante es que la versión se comercializó, además de en la carrocería Avant, en las sedán y cabrio. El segundo es que se descartó el uso del turbo, optando por un motor atmosférico V8 de 4,2 litros. El bloque entregaba 420 CV de potencia y se combinaba de manera exclusiva con una caja de cambios manual de seis velocidades. Además, la tracción integral quattro utilizaba un diferencial autoblocante central que repartía la fuerza 40/60 entre ambos ejes.

La Policía australiana añade un Audi RS4 Avant a su flota

La evolución visual del modelo también fue notoria, con una enorme parrilla acompañada de dos grandes estradas de aire en el paragolpes, marcos y retrovisores en plateado, definidos pasos de rueda y un difusor trasero que albergaba dos salidas de escape  elípticas.

Audi RS 4 B8 (tercera generación)

En 2012 vio la luz el tercer RS 4, que volvió a comercializarse de manera exclusiva en formato Avant ya que de las carrocerías “convencionales” se encargaba su hermano, el RS5. Estéticamente la evolución es más comedida y mantiene sus elementos característicos: más ancho, largo y bajo que el modelo base; imagen agresiva, detalles exteriores en plateado, llantas de 20 pulgadas…

Audi RS4 Avant B8 y Audi RS2

A nivel de estética era de lo más llamativo, pero a mecánico todavía más. Mantenía la aspiración natural, los 8 cilindros en V y los 4,2 litros de cilindrada, pero aumentaba la potencia hasta los 450 CV y el par máximo hasta los 430 Nm. También se cambió a una caja de cambios S-Tronic de siete marchas y en la tracción integral quattro el diferencial repartía la fuerza en proporción 40/60, pero permitía mandar hasta el 70% al eje delantero y el 85% al trasero, en función de la necesidad.

PRUEBA: Audi RS4 Avant

Tampoco le faltaban “chucherías” de todo tipo: frenos de acero ventilados de grandes dimensiones, pinzas de ocho pistones, dirección asistida de resistencia variable, suspensión específica y Audi Drive select con tres modos de conducción diferentes.

Audi RS 4 B9 (cuarta generación)

Y todo este linaje nos trae hasta el presente, en el que con su cuarta generación, la historia del Audi RS 4 se sigue agrandando, elevándose a un nuevo nivel. En esta ocasión la marca alemana ha optado por montar un motor V6 biturbo que desarrolla 450 CV y 600 Nm de par, transmisión tiptronic de ocho velocidades y tracción integral permanente.

Audi RS4 Avant B9 última generación

La suspensión deportiva de serie le pega 7 milímetros más al suelo, el uso de materiales ligeros hace que pese 80 kilos menos que su predecesor y el resultado es una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos. Disfrutaremos del modelo actual, pero no podemos evitar pensar en cómo será el que continúe la dinastía.

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