911, Carrera, Carrera S, GTS, Spyder, Speedster, 993, 991, Boxster, 987… Son solo algunas de las muchas denominaciones y códigos internos de los modelos de Porsche, a lo largo de toda su historia. Todos esos nombres forman parte del culto a la marca deportiva por antonomasia. Hoy te contamos la historia de todas las denominaciones de los coches salidos de Stuttgart.

70 años de la recogida del primer coche en la fábrica de Porsche

A decir verdad, los nombres pueden resultar complicados. Sin embargo, detrás de esas denominaciones y códigos internos, hay una explicación lógica. Por ejemplo, el modelo 1955 se originó sobre la base del Porsche 356 y fue parte de la refinada serie A. Su motor 1.5 litros impresionó a los ingenieros y fue etiquetado con los sufijos GS (Grand Sport) y Carrera, por ser especialmente rápido. A veces, los nombres pueden ser confusos: ¿Boxster o 987? ¿Qué significa el 4 o la S en los modelos actuales?

Denominaciones y códigos internos de modelos de Porsche: un número por cada pedido

Nos remontamos a 1931 para entender los inicios del método de numeración de los códigos internos. Cada pedido, cada proyecto de la recién fundada oficina de diseño de Porsche se le dio un número interno. El primero fue el número 7 para una berlina para el fabricante alemán Wanderer. El número 22 se convirtió en el legendario coche de carreras de Auto Unión y el Tipo 60 acabaría siendo el Volkswagen.

Por tanto, los números aumentaron con cada nuevo pedido, con cada motor diseñado, con cada dibujo para un eje, una caja de cambios… El 8 de junio de 1948 se produjo una novedad: ese día el número de proyectos del fabricante alcanzó el 356 y, por primera vez, un modelo terminó llamándose con su código interno. Así nació el Porsche 356. Esto propició el nacimiento de un modelo legendario, con un diseño memorable, que fue recibiendo mejoras sustanciales en el desarrollo, identificándolas con las letras A, B y C.

El Porsche 911… ¿o 901?

las denominaciones y códigos internos de los modelos de Porsche

La marca volvió a utilizar el código interno para el nombre oficial del modelo, como ocurrió en 1953 con el Porsche 550 Spyder. Sin embargo, fue el sucesor del 356 el que llevó a Porsche a abandonar la tipología habitual. En vista de una posible cooperación futura con la planta de Volkswagen, el nuevo modelo que Porsche tenía en mente debía ser compatible con los rangos de números que utilizaban en Wolfsburgo. Los números 900 no habían sido utilizados todavía, así que los responsables de Porsche eligieron el 901 para la versión de seis cilindros y 902 para el de cuatro cilindros que saldría más tarde.

PRUEBA: Porsche 911 G 3.2

Pero aquí surgió un conflicto inesperado con Peugeot. La marca francesa declaró que había utilizado números de tres dígitos con un cero en medio desde 1929 y que, por tanto, poseía los derechos legales de todas las secuencias de números similares en Francia. Esto hizo que los alemanes cambiaran el 0 del medio por un 1 (solo tuvo que cambiar el nombre en la zaga del coche y en los folletos elaborados). Así nació la leyenda bautizada como 911 en 1964, un nombre que nadie podía imaginar que acabaría siendo tan famoso.

Ampliación de la gama de modelos

las denominaciones y códigos internos de los modelos de Porsche

Con el paso de los años, el fabricante alemán entendió que el 911 no podía ser el único modelo en producción y abrió la veda para crear otros. Así, llegaron el 914, un coche deportivo pequeño y ligero, y los 924, 928 y 944, todos ellos con el número interno como nombre del modelo. En todo el mundo se reconocía el número de tres dígitos empezando por 9 con un Porsche. Sin embargo, pronto los números 900 empezaron a agotarse y a competir entre ellos, aunque, por razones de tradición, los ingenieros alemanes seguían apegados a ellos.

Vídeo: así se pone en marcha un Porsche 917 K de 1970

Los 900 también eran asignados a los coches de carreras. Un ejemplo es el legendario Porsche 917 que consiguió la primera victoria en las 24 Horas de Le Mans en 1970 y que fue presentado un año antes en el Salón de Ginebra. Aquel fue el primero de los muchos éxitos en el mudo de la competición que llegarían después.

Designación interna de la ‘Serie’

La flexibilidad se volvió cada vez más demandada al nombrar todos los modelos de Porsche. El 911 recibió en 1968 la designación interna de ‘Una Serie’: en 1969 la ‘Serie B’, en 1970 la ‘Serie C’ y en 1973 la ‘Serie G’. Además, los modelos especiales de la gama 911 también recibieron su propio número Tipo: fue el caso del 911 Turbo (código interno Tipo 930) y el 911 SC/RS (código interno Tipo 954).

En 1988 se produjo una ruptura importante en la historia de las denominaciones y códigos internos de los modelos de Porsche, con la introducción del modelo 964. Le siguió el 993 en 1993, el 996 y 997 y el actual 991. Todavía existen en la actualidad códigos internos para los modelos, como el 980 para el Carrera GT, el 986, 987 y 981 para las tres generaciones del Boxster, respectivamente, o el 955 para el Cayenne.

Sufijos que describen los modelos

Además de las denominaciones y códigos internos de los modelos de Porsche, existen también varios sufijos para describir las numerosas versiones diferentes de cada uno de ellos.  Algunos son los siguientes:

  • Boxster: nombre utilizado en 1993, resultado de unir las palabras bóxer y roadster.
  • Carrera: el nombre proviene de la carrera Panamericana, en la que Porsche logró varias victorias con el 550 Spyder. Originariamente, Carrera era el nombre del motor de cuatro árboles de levas Tipo 547 diseñado por Ernst Fuhrmann. Luego, la marca utilizó este sufijo para las versiones más potentes, como el 356 A 155 GS Carrera o el 911 Carrera RS 2.7. No obstante, el nombre carrera se ha establecido como sinónimo de la serie 911.
  • GTS: significa Gran turismo Sport y hace referencia a una clase de homologación de carreras. El 904 Carrera GTS fue el primer modelo en recibir este sufijo en 1963. Actualmente se utiliza para designar modelos especialmente deportivos.
  • RS: significa RennSport y es un modelo de calle derivado de otro de competición. También se utiliza esta denominación para modelos de altas prestaciones, como el 911 RS America.
  • S: se refiere a Super o Sport, una versión más potente del modelo. Además, incluye mejoras en comparación con el modelo original.
  • Spyder: designa coches deportivos abiertos o descapotables. Hoy, es famoso el Porsche 918 Spyder, que tiene como predecesor al mítico 550 Spyder.

  • Targa: una de las versiones más especiales del 911, caracterizada por su techo abierto y su barra de protección antivuelcos. El nombre procede de la legendaria carrera Targa-Florio que se desarrollaba en la isla de Sicilia.
  • Turbo: identifica a aquellos modelos con un turbocompresor en el motor que eleva notablemente la potencia. Hay que subrayar que, desde 2015, la mayoría de los modelos de Porsche incluyen un turbocompresor para superar las normativas de emisiones.
  • 4: identifica a los modelos con tracción a las cuatro ruedas.
  • E-Hybrid: designa a los con sistema de propulsión híbrido.
  • CS: era la versión Club Sport de 1992 del 968. Tenía el mismo motor, pero ofrecía un rendimiento más deportivo. Carecía de elevalunas, asientos traseros y aire acondicionado.
  • SC: fue introducido en 1964 en el 356 SC que marcaba el final de la serie, antes del lanzamiento 911. De manera similar, en 1977, la marca lanzó el 911 SC (Super Carrera).
  • Speedster: son modelos especiales, con el parabrisas claramente más pequeño, lo que daba al coche una silueta más aerodinámica.
  • T: en 1967 fue lanzada la versión 911 T, que significaba Touring y representaba la variante de acceso a la gama, con un motor menos potente y un coste inferior al del 911.

Fuente: Porsche

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