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PRUEBA: Audi A1 quattro

Hoy os traemos una prueba que se sale de los habitual por varios motivos, y el primero y más obvio de ellos es que el Audi A1 quattro que nos ocupa ya no está a la venta. De la cadena de producción salieron un total de 333 unidades, una pequeña tirada que unida al elevado coste […]

Hoy os traemos una prueba que se sale de los habitual por varios motivos, y el primero y más obvio de ellos es que el Audi A1 quattro que nos ocupa ya no está a la venta. De la cadena de producción salieron un total de 333 unidades, una pequeña tirada que unida al elevado coste de adquisición –pedían 53.600 euros por él- convierten a este utilitario en uno de los más exclusivos de cuantos hay por nuestras carreteras. Por suerte, también es uno de los más rápidos.

Hace ya tiempo que probamos la que por aquel entonces era la versión más poderosa del gama, el Audi A1 1.4 TFSI 185 CV S tronic. Con respecto a éste, el Audi A1 quattro no solo resulta mucho más rápido y potente gracias a su mecánica de 256 CV -185 CV en el 1.4 TFSI-, sino que gracias a la inestimable ayuda del sistema de tracción quattro y a la puesta a punto específica de las suspensiones, es también mucho más divertido de conducir.

prueba audi a1 quattro

Para marcar diferencias con el resto de variantes de la gama, el A1 quattro luce una carrocería adornada con multitud de detalles que remarcan su carácter radical. La vista frontal está dominada por un parachoques plagado de entradas de aire, que proporciona una imagen que impone respeto. Inexplicablemente solo la entrada que se sitúa tras la característica parrilla de la marca es plenamente funcional, el resto son meros elementos ornamentales, una pena. También son exclusivos de esta versión los faros de xenón con la tira de iluminación diurna de LED pintada en color rojo.

La carrocería se ofrecía en color Blanco Glaciar metalizado con el techo y los pilares pintados en negro brillante como única opción disponible. Viene adornada con multitud de insignias ‘quattro’, emplazadas tanto en el frontal como en los laterales y en la zaga. Aquí también encontramos diferencias, como las dos salidas de escape de 10 centímetros de diámetro, el alerón de grandes dimensiones o el portón del maletero pintado en color negro en la zona de la matrícula.

prueba audi a1 quattro

Pero sin duda alguna, lo que más llama la atención del exterior del Audi A1 quattro de la prueba son las llantas de aleación de 18 pulgadas con neumáticos en medida 225/35. Lucen un diseño que imita al de una turbina y cuentan con una tapa que cubre los tornillos como si se tratara de una llanta monotuerca de competición. No a todo el mundo le gustan, pero a mí me parece que son el complemento perfecto para este coche.

La mecánica 2.0 TFSI es una pequeña central energética que ‘escupe’ 256 CV y 350 Nm de par. Semejante torrente de fuerza, a pesar de los 1.465 kg que pesa, hace que cuando aceleres con decisión te pegues al asiento con violencia. Al mismo tiempo, una especie de silbido acompañado de un sonido ronco se filtra al interior del habitáculo, ambos provenientes del turbo y los escapes. Y es que este bloque de cuatro cilindros saca pecho en la zona media del cuentavueltas -350 Nm constantes entre 2.500 y 4.500 rpm- y en la zona alta del tacómetro, pues la potencia máxima llega cuando gira a 6.000 revoluciones por minuto.

Motor Audi A1 quattro

La sensación que transmite el Audi A1 quattro de la prueba cuando exprimes a fondo su propulsor es la de estar tratando con un motor turbo de los de la vieja escuela, de esos en los que tienes que esperar unos momentos desde que pisas el acelerador hasta que responde, y cuando lo hace, llega como torbellino de par y potencia. Esto, a mi modo de ver, mejora la experiencia de conducción y casi hace que sea adictivo entrar en la zona ‘dulce’, tanto por la sensación de aceleración como por el sonido que emite el propulsor.

Cuando estés en tu carretera de curvas favorita, agradecerás encontrarte con una caja de cambios manual de tacto excelente que hace que sea todo un placer recurrir a ella. El pomo de la palanca del A1 quattro está fabricado en aluminio y tiene un diseño similar a la que podemos encontrar en el modelo más radical de la marca, el Audi R8. El volante achatado luce en su parte inferior la numeración del modelo –recuerda que es una serie limitada a 333 unidades- y está ligado a una dirección asistida electrohidráulica con una desmultiplicación de 14,8:1, idéntica a la de cualquier otro A1.

Interior A1 quattro

Como ya sabrás, el Audi A1 quattro recurre al sistema de tracción característico de la firma de los cuatro aros, y más concretamente al que emplean modelos como el TT o el A3 (Prueba: Audi A3 2012 1.8 TFSI S tronic). Cuenta con un embrague multidisco en baño de aceite de accionamiento electrohidráulico, que se ubica justo delante del diferencial trasero. Esto ayuda en parte a equilibrar el reparto de pesos entre ambos ejes, aunque el resultado final no sea muy favorable-60% del peso delante y 40% detrás-. En condiciones normales las ruedas delanteras son las encargadas de tirar del conjunto pero, si se detecta una pérdida de tracción, el sistema intervendrá automáticamente enviando parte de la potencia a las ruedas traseras.

Para alojar en el eje posterior el diferencial y el embrague del sistema de tracción permanente, el A1 quattro emplea un esquema de suspensión que ha sido tomado prestado, como la mecánica, del Audi TTS –eso sí, la anchura de vías se ha visto reducida-. Aunque parezca una operación sencilla, hay que tener en cuenta que el A1 de tracción delantera emplea un eje torsional que poco tiene que ver, tanto por diseño como por comportamiento, con el del modelo que nos ocupa. Los ingenieros de la marca han tenido que modificar o fabricar 600 piezas nuevas para completar la operación, como el depósito de combustible específico que ofrece la misma capacidad que el de las versiones convencionales -45 litros- a pesar de que tiene que sortear el árbol de transmisión.

Marcador audi a1 quattro

Si decides utilizar el Audi A1 quattro en el día a día, más vale que tengas en cuenta la cantidad de combustible que es capaz de ‘tragar’. Bebe como un cosaco aunque no lo estés exprimiendo al máximo. La mejor media que obtuvimos durante la prueba fue de 8,6 l/100 km, cifra que aumenta exponencialmente conforme avivamos el ritmo. Al final, dado el placer que proporciona el sonido de su propulsor y su capacidad de aceleración, te encontrarás con un consumo medio superior a los 12 l/100 km; muchísimo para un utilitario, aunque no tanto para un deportivo de tracción total de casi 260 CV.

Llegó el momento de hablaros sobre cómo se ha comportado este pequeño cohete en nuestra ruta habitual de pruebas. Con una potencia máxima de 256 CV y 350 Nm de par, no hay ningún otro modelo de su tamaño que pueda hacerle frente. Es capaz de acelerar de cero a 100 Km/h en 5,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 245 Km/h. Digamos que por prestaciones y capacidad de tracción juega en una liga completamente distinta a la de sus competidores. No es radical, pero sí muy, muy rápido. La facilidad con la que sale catapultado de los giros, sean cuales sean las condiciones del asfalto, hace que sea capaz de mantener ritmos elevados con una facilidad pasmosa.

prueba Audi A1 quattro

Pero tranquilo, que cuando quieras bajar la velocidad verás cómo los frenos de disco sobredimensionados –en el eje delantero son autoventilados de 312 milímetros de diámetro y en el posterior son macizos de 272 mm.- son capaces de mantener el tipo sin problemas. Pero si por el motivo que sea entras pasado en una curva, descubrirás un comportamiento muy dócil, con una carrocería que apenas balancea y un morro que tiende a alargar la trazada para que no haya sustos. No es lo que esperábamos en un coche tan especial como el A1 quattro, pero no por ello deja de ser divertido.

Todo lo contrario. Si algún día tienes la oportunidad de ponerte al volante de un Audi A1 quattro como el de la prueba, no tardarás ni cinco minutos en buscar los límites del coche. Te permite pasártelo muy bien con la situación bajo control en todo momento. Ahora bien, quizá una puesta a punto más radical hubiera sido mejor, razón que cobra más sentido si tenemos en cuenta que se trata de una serie limitada.

Prueba A1 quattro

Lo mejor
+ Exclusividad
+ Prestaciones
+ Estética

Lo peor
– Peso
– Precio
– ¿Por qué no han fabricado más unidades?

Ficha técnica Audi A1 quattro
Motor Cilindrada 1.984 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia Máxima 256 CV – 6.000 rpm
Par Máximo 350 Nm / 2.500-4.500 Nm
Transmisión Caja de Cambios Manual de 6 velocidades
Tracción Permanente, Haldex
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal
Dimensiones Longitud 3.987 mm
Anchura 1.740 mm
Altura 1.416 mm
Distancia entre Ejes 2.469 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa. Turbo. Intercooler
Peso Peso 1.465 kg kg
Prestaciones Velocidad Máxima 245 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 5,7 seg
Consumos Urbano 11,7 l/100 km
Extraurbano 6,8 l/100 km
Combinado 8,6 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 157 g/km
Precio Precio Oficial 53.600 euros

Texto: Nacho de Haro
Fotos: Alex Aguilar

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