A principios de la década de los 2000, Audi presentó, seguramente, uno de los vehículos más controvertidos de su dilatada historia, una especie de utilitario con forma de monovolumen, cuyo diseño no entraba por los ojos, pero que ofrecía muchas cualidades. Un coche incomprendido en su tiempo que estuvo inspirado en el Volkswagen CC1 Concept de 1994, el sorprendente antecesor del Audi A2.

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Ya sabemos que a los alemanes les gusta hacer vehículos un poco sosos, en cuanto a diseño, especialmente, en el interior. Pero, a finales de los 90, Audi quiso demostrar que podía innovar en cuestiones estéticas. Lo hizo con el Audi TT y, más tarde, con el Audi A2. Pero el A2 tomó como base un prototipo que hizo Volkswagen varios antes, a mediados de los 90, que presentaba muchos avances en cuanto a eficiencia.

Volkswagen CC1 Concept (1994):  el sorprendente antecesor del Audi A2

La historia del CC1 Concept empieza en 1994, cuando la marca de Wolfsburgo quiso experimentar con una especie de laboratorio con ruedas y crear un coche muy eficiente. Ya, por aquel entonces, empezaba a haber una conciencia medioambiental. Pero no todos los modelos conceptuales que presentan las marcas a bombo y platillo se transforman en un vehículo de producción más adelante.

Tras su primera exposición, el CC1 Concept quedó guardado en un almacén, junto a otros vehículos descartados. El coche estaba considerado una chatarra hasta que, dos años más tarde, en 1996, Audi lo rescató. En concreto, un equipo de especialistas de EDAG Engineering lo recuperó y lo restauró. A partir de ahí, la marca alemana comenzó a trabajar en un nuevo vehículo que vio la luz en 1999.

Un peso muy contenido

Volkswagen CC1 Concept

El diseño del CC1 poco tiene que ver con lo que nos tenía acostumbrados Volkswagen en aquella época. Y, si lo miramos de perfil, encontramos muchas similitudes con el A2 que llegó más tarde, con ese techo en forma de arco, la forma vertical del pilar C y el diseño de la luna trasera, cuya visibilidad no era muy buena.

Una de las principales características de este prototipo era que tenía toda la carrocería construida en fibra de carbono. A esto hay que añadir un chasis y subchasis íntegramente en aluminio. Todo esto hacía que el coche pesara solamente 440 kilos. Posteriormente, el Audi A2 de producción pesaría menos de 900 kilos, según versiones.

La bandera de la eficiencia

Este peso tan contenido permitió a los desarrolladores del concept car montar un motor muy novedoso en aquel momento, con poca potencia, pero suficiente para moverlo y obtener unos consumos ridículos. Era un bloque diésel atmosférico de tres cilindros de 898 centímetros cúbicos, que producía 35 CV.

Gracias a este motor y a una aerodinámica muy cuidada, junto con unos delgados neumáticos de baja resistencia a la rodadura, Volkswagen consiguió un consumo de menos de 2l/100 km en laboratorio. La aerodinámica fue un factor clave. Los ingenieros lograron un coeficiente de solo 0,20, utilizando unos pasos de rueda carenados y estudiando cada panel de la carrocería en el túnel del viento.

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Pero, además del novedoso motor y el trabajo realizado para mejorar la aerodinámica, en esos bajos consumos también influyó el uso de una caja de cambios de doble embrague, una especie de precursor del DSG que llegaría en los 2002, debutando en el Volkswagen Golf R32. Ya en los 80, Porsche y Audi utilizaban cambios de doble embrague en la competición, pero no fue hasta el CC1 Concept cuando Volkswagen se interesó por este cambio automático y lo utilizó por primera vez y de manera experimental en este vehículo.

En 1999, llegó al mercado, finalmente, el Audi A2, con mecánicas TDI de tres cilindros que desarrollaban potencias de entre 60 y 90 CV y conseguían consumos muy bajos, con medias de 3 l/100 km. No obstante, esos motores no se caracterizaron por su fiabilidad ni por un funcionamiento muy refinado. Pero, en cuanto a consumos, no tenían rival.

A pesar de su bajo consumo, el A2 nunca llegó a gozar de una gran aceptación por parte del público, quizá por su diseño ‘poco Audi’. Por su parte, el Volkswagen CC1 Concept se exhibe en el Automuseum Volkswagen de Wolfsburgo desde 2017 y disfruta de una vida mejor que cuando estaba oculto en una nave.

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