Europa no se caracteriza, precisamente, por su tradición en territorio pick-up, pero eso no implica que de manera puntual los fabricantes hayan apostado por este tipo de vehículos. En el caso de Skoda, su incursión más reseñable en dicho terreno es el Skoda Felicia Fun, una simpática propuesta de ocio que apareció a mediados de los 90.

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Pero antes de llegar a él, hay que hacer un poco de historia. Y es que la denominación Felicia ha estado dentro de la firma durante mucho tiempo y, según ésta “se ha asociado con vehículos especialmente atractivos y elegantes, que no solo son excelentes utilitarios para el día a día, sino que también inspiran a las personas con su diseño desde el primer día”. Se trata, pues de un paraguas muy amplio que ha cobijado desde roadsters hasta camionetas, acumulando un total de 1,4 millones de unidades comercializadas.

En el caso del Felicia Fun, su origen se encuentra en una nueva familia de modelos que Skoda presentó en el Salón de Brno de 1987. Utilizaban como base una carrocería hatchback, pero se mostraron diversas variantes, de las que finalmente solo dos llegaron a producción: el FORMAN, un coche familiar, en el 90, y el PICKUP, un camión plataforma de dos plazas, en el 91.

Skoda Felicia Fun

Tomando como base este último, en el Salón de Frankfurt de 1993 se presentaron dos prototipos funcionales llamados SKODA FAVORIT FUN, que llamaron la atención por su carácter desenfadado, por una distancia libre al suelo extra de 60 milímetros y por contar con un separador abatible para la caja de carga, que permitía instalar dos asientos adicionales en la zona exterior.

Hubo que esperar otros dos años para conocer al Skoda Felicia Fun de producción, basado en el Felicia, que vio la luz en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1995. Tenía una longitud de 4.245 mm, una anchura de 1.680 mm y una altura de 1.465 mm, así como una distancia entre ejes de 2.450 mm. Destacaba por el color amarillo de la carrocería y por detalles como el alerón trasero, pero sobre todo por llevar a producción la solución de la pared trasera plegable y la instalación de los dos asientos extra. La zona de carga, cubierta en madera de abeto, tenía una longitud de 1.370 mm, pero se reducía a 850 cuando se desplegaba la configuración de cuatro plazas.

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Su gama de motores estaba formada por tres bloques tetracilíndricos: diésel 1.896 cc con 64 CV, gasolina 1.3 de 68 CV y gasolina 1.598 cc de 75 CV. Su producción se alargó desde el 95 al año 2.000, comercializándose 4.016 ejemplares que hoy en día son preciadas piezas de coleccionista.

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