El Volkswagen Polo R-Line 1.0 TSI 110 CV DSG que pruebo es un interesante utilitario con tintes deportivos que no renuncia a la practicidad o eficiencia propia de esta clase de vehículos. Es uno de esos coches que hace todo muy bien sin destacar especialmente en ningún apartado, una característica que también ha definido a sus predecesores.

Este Volkswagen Polo R-Line está basado en el restyling lanzado el pasado año sobre la sexta generación del modelo alemán, que se presentó originalmente en 2017. Una actualización con la que Volkswagen ha logrado que el Polo se asemeje aún más a su hermano mayor, el Golf, mejorando en el proceso su equipamiento.

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Ahora solo hay dos acabados, el de acceso (denominado Life) y el Polo R-Line que nos ocupa. Una terminación que se combina con el motor 1.0 turboalimentado de tres cilindros con 95 o 110 CV de potencia. El que nos ocupa es este último y es por tanto el escalón inmediatamente inferior al Polo GTI de 207 CV de potencia, que es más rápido pero también más caro y menos eficiente.

El equilibrio es su seña de identidad

Volkswagen Polo R-Line trasera

Este Polo R-Line 1.0 TSI 110 CV DSG se presenta por tanto como una de las versiones más equilibradas de la gama. Porque aunque no llega a ser tan deportivo como su hermano mayor, ofrece un comportamiento dinámico ágil y unas prestaciones más que suficientes para cualquier circunstancia (110 CV para 1.284 kg en orden de marcha).

Especialmente si tienes en cuenta que de serie viene con una transmisión de doble embrague DSG con siete relaciones. Una caja que realiza unos cambios muy rápidos y que sin duda contribuye tanto a mejorar las prestaciones como a reducir el consumo de carburante. La pega es que llega a ofrecer la suavidad de funcionamiento de una unidad con convertidor de par, pero se queda muy cerca.

Volkswagen Polo R-Line delantera

Todo esto se combina con un interior mucho más espacioso de lo que posiblemente pienses. A fin de cuentas, con la llegada de la última generación, el Polo creció considerablemente para mejorar la habitabilidad y la capacidad de carga. De hecho, como resultado de esto sus plazas traseras son de las más amplias de su categoría y su maletero, de los más capaces gracias a sus 351 litros.

Con esta combinación de habitabilidad y prestaciones adecuadas, este Polo se atreve incluso con largos viajes sin que los ocupantes se fatiguen en exceso. Y todo ello con unos consumos de carburante ajustados, pues es fácil moverse en cifras inferiores a los 6 litros cada 100 kilómetros.

Un amplio equipamiento de serie

Por fuera, el Polo R-Line se diferencia del Life en aspectos como los paragolpes delanteros y traseros o la parrilla, que presentan una imagen un punto más deportiva. También cuenta con un alerón ubicado sobre el portón del maletero, con unas llantas de aleación ‘Valencia’ de 16” en gris o con unas taloneras rematadas en negro.

Si abrimos la puerta y subimos a bordo, descubriremos más diferencias. Como por ejemplo, los asientos de diseño deportivo con tapizado específico, el volante deportivo de cuero, el guarnecido del techo en negro, las molduras decorativas en gris mate o los pedales de aluminio. También presenta unas protecciones en los umbrales de las puertas con la leyenda “R-Line”.

Volkswagen Polo R-Line interior

El equipamiento del Volkswagen Polo R-Line también es más amplio que el del Polo Life. Lleva de serie elementos como cuadro de instrumentos digital grande Digital Cockpit Pro de 10” (en lugar del de 8”), un sistema multimedia más completo y con una pantalla más grande, el climatizador automático de dos zonas, control de crucero adaptativo, sensores de aparcamiento, asistente de mantenimiento en carril…

Prueba del Volkswagen Polo R-Line 1.0 TSI 110 CV DSG

El motor que impulsa a este Polo R-Line es el archiconocido bloque de tres cilindros en línea y 999 centímetros cúbicos del grupo Volkswagen. Una unidad que cuenta con un turbocompresor y que desarrolla una potencia máxima de 110 CV a 5.500 revoluciones por minuto y un par motor de 200 Nm entre 2.000 y 3.000 vueltas.

Volkswagen Polo R-Line cuadro mandos

Es un propulsor elástico, es decir, que tiene fuerza en un rango muy amplio de vueltas. Esto se traduce en una respuesta correcta en casi todas las circunstancias. Y digo casi porque el cambio automático parece obsesionado con meter siempre la relación más larga posible, lo que puede enturbiar un poco la respuesta en determinadas situaciones.

Lo bueno es que esta caja de cambios DSG es muy rápida tanto a la hora de subir como de bajar de marcha, lo que permite que el motor nos muestre todo su potencial tan pronto como pisemos un poco más el acelerador. Además, gracias a los diferentes modos de conducción disponibles (en opción), puedes lograr que su comportamiento sea más adecuado a lo que busques en cada momento.

Volkswagen Polo R-Line movimiento

Se perciben ciertas vibraciones (las propias de todos los motores de tres cilindros) a la hora de arrancar o parar, pero quitando eso, es una mecánica muy agradable de utilizar. Y gracias a su reducida cilindrada, entre otras medidas, logra unos consumos de combustible contenidos para las prestaciones que ofrece.

A velocidades sostenidas en vías interurbanas es relativamente fácil mantenerse por debajo de los 5 l/100km, un dato que se incrementa sensiblemente a ritmo de autopista y autovía. Donde juega con desventaja frente a otros modelos de la competencia, como el Toyota Yaris Electric Hybrid (prueba), es en ciudad.  Y esto se debe principalmente al hecho de que carezca de cualquier tipo de hibridación y que solo cuente con soluciones como el Start/Stop.

prueba del Volkswagen Polo R-Line 1.0 TSI 110 CV DSG

Las suspensiones de serie ofrecen una gran capacidad para filtrar las irregularidades de la calzada. Opcionalmente hay disponibles una suspensión deportiva (que añade el selector de modos de conducción y el bloqueo electrónico del diferencial XDS) con la que se logra mayor control de carrocería en apoyos fuertes o cambios de dirección. Esta última es un poco más firme que la estándar, pero no me ha parecido incómoda.

Me gusta mucho detalles aparentemente simples, como poder regular la temperatura del climatizador sin tener que tocar la pantalla táctil (como sucede en su hermano mayor); disponer de botones físicos en el volante en lugar de táctiles, que son más fáciles de usar y es difícil que los pulses por error; o contar con un freno de estacionamiento manual, de los de toda la vida.

Volkswagen Polo R-Line plazas trasera

También la habitabilidad. Detrás hay espacio suficiente para que dos adultos viajen holgadamente y no tendrás problemas para instalar sistemas de retención infantil. Y el maletero, que cuenta con un piso regulable en dos alturas, no solo tiene formas muy regulares, es que además es amplio para el tamaño y segmento del coche.

Después de pasar una semana conduciendo el Volkswagen Polo R-Line, tengo muy claro cuáles son sus virtudes y qué aspectos tienen margen de mejora. Entre los aspectos que más me han gustado está ese equilibrio del que hace gala con un comportamiento ágil pero confortable, su amplio interior, la facilidad de uso que ofrece o las prestaciones que logra con esta motorización. Pero como casi todo en esta vida, no es perfecto: hay plásticos duros en algunas zonas, carece de hibridación y tiene un precio de venta elevado en comparación con casi todos sus rivales.

prueba del Volkswagen Polo R-Line 1.0 TSI 110 CV DSG

A destacar A mejorar
Habitabilidad Cambio brusco en
alguna circunstancia
Equilibrio general Precio
Maletero
Ficha técnica Volkswagen Polo R-Line 1.0 TSI 110 CV DSG
Motor Cilindrada 999 cc
Cilindros 3 en línea
Potencia máxima combinada 110 CV / 5.500 rpm
Par máximo combinado 200 Nm / 2.000 – 3.000 rpm
Alimentación Tipo Inyección indirecta, turbo, intercooler
Transmisión Caja de Cambios Automática DSG, 7 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera McPherson
Resorte helicoidal
Barra estabilizadora
Trasera Rueda tirada con elemento torsional
Resorte helicoidal
Frenos Delanteros Discos ventilados
Traseros Discos
Dimensiones Longitud 4.074 mm
Anchura 1.751 mm
Altura 1.451 mm
Distancia entre ejes 2.552 mm
Maletero Volumen 351 litros
Peso Peso 1.284 kg
Prestaciones Velocidad máxima 195 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,4 seg
Consumo Combinado 5,6 l/100 km
Velocidad baja 7,4 l/100 km
Velocidad media 5,5 l/100 km
Velocidad alta 4,9 l/100 km
Velocidad muy alta 5,7 l/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 128 gr/km Euro 6 Etiqueta C
Precio Precio oficial Desde 27.165 euros

 

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