PRUEBA: Jeep Compass 2017

En un mercado en el que cada vez hay más SUV, un vehículo como el Jeep Compass 2017 que he probado podría pasar más o menos desapercibido, pero nada más lejos de la realidad. Porque estoy ante un todocamino que no solo queda bien posicionado frente a sus principales rivales en términos de habitabilidad, eficiencia o equipamiento; es que además se desmarca de ellos con unas capacidades 4×4 verdaderamente sorprendentes y con una personalidad de la que pocos pueden presumir.

El Compass 2017 de la prueba representa a la segunda generación del todocamino de Jeep, un modelo totalmente nuevo que queda posicionado en la gama del fabricante estadounidense entre el Jeep Renegade (prueba) y el más grande, costoso y lujoso Jeep Grand Cherokee. Comparte plataforma con el modelo más pequeño de la marca, pero ofrece 14 cm de longitud adicionales, lo que se traduce en un habitáculo considerablemente más capaz y versátil. Y como compite en el segmento de los SUV compactos, rivaliza directamente con automóviles tan exitosos como el Nissan Qashqai (prueba) o el Peugeot 3008.

Visualmente, el nuevo Jeep Compass es un modelo que tiene personalidad. Es un SUV, sí, pero también es un Jeep, con todo lo que eso conlleva: cuenta con la característica parrilla delantera con siete entradas de aire, una amplia altura libre al suelo, un aspecto robusto gracias a las formas de su carrocería (como los pasos de rueda cuadrados)… Cuando lo ves, no hay ninguna duda de qué es lo que tienes ante ti y de hecho, parece una evolución de su hermano mayor, el Jeep Grand Cherokee, pero a una escala un poco más pequeña y con un diseño más fresco y actual.

Al compartir plataforma con el Renegade, la oferta mecánica del Jeep Compass 2017 es realmente similar a la de su hermano pequeño: hay dos bloques de gasolina MultiAir con 1.4 litros de cilindrada y 140 o 170 CV de potencia y otros tres propulsores diésel MultiJet con 120, 140 o 170 CV de potencia. Los menos potentes tanto en diésel como gasolina van asociados a una caja manual de seis velocidades, mientras que los más poderosos solo pueden ir ligados a un cambio automático de nueve velocidades. Si quieres elegir, la motorización diésel de 140 CV se puede combinar indistintamente con ambas transmisiones.

Estos conjuntos de motorizaciones y cambios se pueden ligar a su vez a tres sistemas de tracción diferentes: a un esquema de tracción delantera simple, con la que logra la mayor eficiencia energética; a un sistema de tracción a las cuatro ruedas con bloqueo del reparto de par entre ambos ejes; y a un segundo sistema de tracción a las cuatro ruedas que incluye una función que emula el funcionamiento de una reductora y que te permitirá enfrentarte a pendientes pronunciadas sin forzar el sistema de propulsión. Sobre el esquema 4×4 básico, que cuenta con cuatro modos de conducción (Auto, Snow, Sand y Mud), el de la reductora añade un quinto modo, llamado Rock, ideal para superar obstáculos sobre firme con buen agarre.

Hay cuatro acabados disponibles, que se distribuyen de la siguiente manera del más asequible al más costoso: Sport, Longitude, Limited y Trailhawk. A estas cuatro terminaciones hay que sumar una quinta, que se corresponde con la edición especial de lanzamiento del modelo, que como suele ser habitual, recibe el nombre de Jeep Compass Opening Edition y ofrece una amplia dotación de serie.

En el habitáculo, nos encontramos con un salpicadero de líneas modernas y con una construcción sólida, con materiales agradables al tacto. En el centro, dominando el conjunto, está la pantalla del sistema multimedia Uconnect, que es táctil y en función del acabado, puede tener unas dimensiones de 12,7 cm (5”), 17,8 cm (7”) o 21,3 cm (8,4”). Cada una de ellas se corresponde con un sistema diferente, siendo las dos más grandes las que incluyen las nuevas funciones Apple CarPlay y Android Auto. A esta hay que sumar una segunda pantalla, esta vez de LED y situada en el cuadro de instrumentos, que puede ser de 8,9 cm (3,5″) o 17,8 cm (7″). Como viene siendo habitual en los modelos de Jeep, el nuevo Compass también cuenta con multitud de ‘easter eggs’ (detalles curiosos que las marcas esconden por los coches), pero te hablaremos de ellos en otro artículo.

Yo he podido probar el Jeep Compass 2017 Limited y el Compass Trailhawk con motor diésel de 140 CV y 170 CV y cambio automático sobre carreteras secundarias y campo, así como en ciudad y vías rápidas. Dinámicamente, es un modelo que transmite confianza desde que te sientas tras su volante. Y no lo digo por sus múltiples asistentes y elementos de seguridad, que también, es por una combinación de un puesto de conducción elevado con buena visibilidad y por la acertada respuesta del sistema de propulsión o de la dirección. Ésta última, como suele ser habitual en los SUV, no transmite mucha información de lo que está pasando con los neumáticos delanteros pero, sin embargo, es precisa lo que facilita el poder cambiar de trayectoria con suma facilidad.

En esto también tienen que ver las suspensiones, que cuentan con amortiguadores FSD (de frecuencia selectiva) capaces de filtrar las irregularidades de la superficie por la que circulas con gran efectividad y, al mismo tiempo, de sujetar la carrocería cuando te enfrentas a zonas más ratoneras. No es el lugar ideal para un todocamino como el Compass 2017 de la prueba, pero no te sentirás incómodo en ningún caso. Los motores que he llevado, ambos diesel, me han parecido silenciosos y que ofrecen una entrega de potencia lineal y contundente, especialmente en el caso del más poderoso de todos.

La caja de cambios automática de 9 velocidades hace que giren muy bajos de vueltas cuando circulas a ritmos tranquilos y esto se nota a la fuerza en el gasto de carburante. Es de tipo tradicional, de convertidor de par, pero tiene un funcionamiento rápido y suave que en lo que he conducido el Jeep Compass 2017 no me ha defraudado. Me ha gustad mucho, por poner un ejemplo concreto, que por sí sola mantenga una marcha más corta durante descensos pronunciados. Claro que por otro lado, ese elevado número de velocidades con las que cuenta está transmisión te parecerán demasiadas cuando decidas manejar la caja secuencialmente desde la propia palanca de cambios (no hay posibilidad de llevar levas tras el aro del volante).

En líneas generales poco o nada tiene que envidiar a sus competidores: dinámicamente es ágil, resulta cómodo en todas las situaciones, tiene un funcionamiento silencioso, un amplio equipamiento,  especialmente en las variantes más costosas. Además, no tengo ninguna duda de que es el SUV compacto más capaz en campo, pues durante la prueba pudimos atacar una serie de pistas rotas que superó con suma facilidad y estoy seguro de que no habría pasado lo mismo con alguno de sus rivales. Esto es más evidente todavía en la versión Trailhawk, que al añadir la reductora y un quinto modo de conducción específico, hace fácil lo difícil. Estará disponible en nuestro mercado desde el próximo mes de julio con unas tarifas que parten de los 25.500 euros.

Ficha técnica Jeep Compass Limited 2.0 MultiJet 170 CV 4×4 Active Drive Auto
Motor Cilindrada 1.956 cc
Cilindros 4 en línea
Potencia Máxima 170 CV /3.750 rpm
Par Máximo 350 Nm /1.750 rpm
Transmisión Caja de Cambios Automático, 9 velocidades
Tracción Total
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.394 mm
Anchura 1.819 mm
Altura 1.647 mm
Distancia entre Ejes 2.636 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa por conducto común. Turbo de geometría variable. Intercooler.
Peso Peso 1.615 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 196 km/h
Aceleración 0-100 km/h 10,1 seg
Consumos Urbano 6,6 l/100 km
Extraurbano 5,1 l/100 km
Combinado 5,7 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 148 g/km (Euro 6)
Precio Precio Oficial 39.200 euros

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