Pocos coches representan mejor el concepto de “todo en uno” que el Audi RS 4 Avant que pruebo aquí. Porque pasa más o menos desapercibido ante los ojos de los menos entendidos y sin embargo, es capaz de seguir el ritmo a muchos deportivos de primer nivel. Es un automóvil creado con una lista de ingredientes de lo más singular, que da como resultado un producto sumamente especial. Un vehículo que además consigue algo que cada vez es menos habitual en una industria cada vez más electrificada: emocionar al conductor.

PRUEBA: Audi RS2 Avant

Gracias a esta profesión, he tenido la oportunidad de probar el RS 4 Avant en todas sus generaciones y evoluciones. Y tengo que reconocer que este último es el más efectivo y rápido de la saga de familiares de altas prestaciones que comenzó con el Audi RS2 Avant (prueba) a mediados de los 90. Lo hace todo muy bien y aunque quizá haya perdido algo de personalidad tras renunciar al motor V8 que equiparon sus predecesores en favor de un V6 más eficiente, sigue siendo increíblemente divertido y versátil.

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Es divertido porque tiene un comportamiento dinámico ágil, con una gran capacidad para cambiar de dirección con facilidad. Y es versátil porque gracias a su carrocería familiar y al hecho de que comparte sus características básicas con cualquier A4 Avant, es ideal para llevar niños detrás, a los perros en el maletero y unas bicicletas en sobre el techo. Pero lo mejor es el hecho de que cuando desees dar rienda suelta a tu pie derecho, tienes un vehículo que es capaz de seguir el ritmo a deportivos de renombre y lo que es más importante, de hacerte disfrutar de cada desplazamiento.

¿Qué tiene de nuevo este Audi RS 4 Avant?

Desde que pusimos a prueba el Audi RS 4 Avant de la presente generación por primera vez allá por 2018, Audi ha introducido una serie de cambios. Así que antes de continuar con la prueba de este espectacular modelo, permíteme que te cuente qué novedades incorpora y para ello empiezo hablando de su exterior.

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Ahí destaca la nueva parrilla ‘Singleframe’, más ancha y plana que antes y con una estructura tridimensional de nido de abeja rematada en negro brillante. También varían los faros de ledes, que adicionalmente pueden ser matrix LED con un acabado oscuro, justo como los que presentan la unidad que aparece en las fotografías. Otro cambio, que también luce este ejemplar, es el color Azul Turbo sólido para la carrocería, que es uno de los dos nuevos tonos disponibles (junto con el Rojo Tango metalizado).

Lo que no varía es el aspecto musculoso del coche, que mantiene unos pasos de rueda ensanchados para poder acoger unas vías 30 mm más anchas. El RS 4 Avant pasa más o menos inadvertido para cualquiera para el que los coches no sean más que un mero medio de transporte. Sin embargo, para los que nos gustan los aparatos de cuatro ruedas es un verdadero caramelo gracias a sus múltiples detalles deportivos. Como las numerosas y generosas entradas de aire, los apéndices aerodinámicos, las enormes llantas de 20 pulgadas o los gigantescos frenos, que opcionalmente pueden ser cerámicos con discos con un diámetro de 400 mm (delante, como en la unidad de las instantáneas).

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En el habitáculo, los cambios se centran en sistema multimedia, que estrena una pantalla táctil de 10,1 pulgadas y abandona los tradicionales mandos físicos con ruleta circular. Esta nueva pantalla proporciona feedback acústico y asume las funciones del anterior MMI de la consola central, que desaparece dejando espacio para un hueco portaobjetos. Este sistema ofrece menús específicos RS (con información sobre las temperaturas de la transmisión, por ejemplo), al igual que el Head-Up Display opcional o el cuadro de mandos digital.

Un motor 2.9 V6 biturbo con 450 CV

En donde no hay novedades es en el apartado mecánico, pues el Audi RS 4 Avant que pruebo mantiene el poderoso motor 2.9 V6 biturbo. Ofrece una potencia máxima de 450 CV entre 5.700 y 6.700 vueltas. Y un contundente par motor de 600 Nm de manera constante entre 1.900 y 5.000 rpm. Unos datos de entrega de potencia y par que, como podrás imaginar, hacen que este propulsor ofrezca siempre una respuesta contundente independientemente de la velocidad a la que circules o de la relación que lleves engranada.

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Y ya que hablo de las marchas, decirte que este V6 está ligado de serie a una caja de cambios automática con convertidor de par y ocho velocidades. Esta, a su vez, trabaja junto con el sistema de tracción quattro que en condiciones normales envía más par al tren trasero (40% delante y 60% detrás). Cuenta con un diferencial central que además es capaz de variar ese porcentaje en función de las condiciones de la calzada, pudiendo enviar hasta un 70% del par al eje delantero y hasta un 85% al posterior. Y a esto hay que añadir un control de estabilidad que es capaz de frenar selectivamente cada rueda para ayudar a girar e incrementar todavía más el agarre.

Pero este sistema de tracción es todavía mejor cuando, como en la unidad del Audi RS 4 Avant 2020 que pruebo, montas el diferencial trasero deportivo opcional. Este es capaz de variar de forma mecánica el reparto de par entre las ruedas posteriores, para mejorar la tracción, aumentar la estabilidad o incrementar la agilidad dinámica. Un elemento que es totalmente recomendable pues consigue atenuar la tendencia al subviraje del coche e incluso permite que la trasera se descoloque ligeramente para ayudar a redondear el giro si el conductor así lo desea.

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Otro elemento que es opcional y me parece interesante es la suspensión deportiva RS sport plus con DRC (Dynamic Ride Control). Ofrece un excelente equilibrio entre confort de marcha cuando así lo deseas y deportividad cuando lo que quieres es disfrutar conduciendo. Todo gracias a unos amortiguadores ajustables a través del sistema Audi Drive Select que contrarrestan los balanceos y cabeceos de la carrocería gracias a que están conectados entre sí en diagonal y a la presencia de un sistema de válvulas para controlar todo.

Y para terminar la lista de elementos opcionales que recomiendo tengo que hablar del sistema de escape deportivo RS. Porque con las nuevas y más restrictivas normativas anticontaminación que hay en Europa, los coches hacen cada vez menos ruido. Esto, en un vehículo normal y corriente no importa mucho, pero si hablamos de un automóvil como el RS 4 Avant que nos ocupa, la cosa cambia. Gracias a este sistema opcional, que puedes identificar visualmente gracias a los embellecedores negros de los escapes, mejora la sonoridad del motor de forma que se oiga más y mejor que el de serie. Eso sí, incluso así está muy lejos de sonar tan bien como lo hacía la generación previa.

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Una máquina perfecta para viajar a alta velocidad

Comienzo la prueba dinámica del Audi RS 4 Avant con un recorrido urbano e interurbano. Un escenario en el que este radical coche familiar no tiene nada que envidiar al de cualquier A4 Avant convencional. En esta situación se mueve igual de bien que sus hermanos más mundanos. Trata con mimo a los pasajeros incluso aunque tenga unos asientos de talante deportivo. Y al mismo tiempo, ofrece un habitáculo que proporciona una gran sensación de calidad gracias a los materiales empleados y buenos ajustes.

En el modo confort y circulando a un ritmo tranquilo, no se percibe el sonido del motor desde el interior. La combinación entre este bloque, que produce su par máximo desde solo 1.900 vueltas, y la caja de cambios automática con convertidor de par se traduce en una respuesta increíblemente suave. A no ser, claro está, que pises con energía el pedal del acelerador, en cuyo caso el motor saca a relucir su lado más salvaje empujando el conjunto a velocidades inconfesables en un suspiro.

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Practicando una conducción sosegada no es complicado obtener un gasto de combustible similar al dato oficial de 9,8 l/100km. En este aspecto, al igual que en la contundente respuesta del motor, sí percibo una clara mejoría con respecto al motor 4.2 V8 atmosférico de la generación anterior (prueba del Audi RS 4 Avant 2012). En ese era literalmente imposible obtener medias de consumo inferiores a las dos cifras, algo que con este no pasa.

Ahora bien, cuando das rienda suelta a tu pie derecho no esperes un consumo bajo o inferior al del V8; en esa situación gasta lo mismo o incluso más. Lo bueno es que tiene una entrega de par mucho más utilizable, pues la cifra absoluta no solo es mucho más elevada (600 Nm frente a 430 Nm) es que además está disponible en más pronto y en una franja de revoluciones mucho más amplia. En la práctica esto se traduce en mejores prestaciones a cualquier régimen y velocidad, especialmente si valoramos el hecho de que además pesa menos que su antecesor.

Conclusión de la prueba del Audi RS 4 Avant

audi-rs-4-avant-delantera-curvaEl Audi RS 4 Avant es junto con su hermano mayor, el Audi RS 6 Avant (prueba), uno de los mejores coches que puedes comprar si lo que quieres es viajar a ritmo elevado con toda la familia a bordo. La ventaja del RS 4 frente al RS 6 radica, además de en su menor precio, en que es bastante menos pesado (1.820 kg para el primero frente a los 2.150 kg del segundo, es decir, 330 kg a favor del RS 4) y por ende más ágil. En la práctica ambos son casi igual de veloces, por lo que a no ser que necesites el extra de espacio que proporciona el RS 6, yo optaría por su hermano pequeño.

A destacar A mejorar
Prestaciones Precio elevado
Comportamiento dinámico Equipamiento opcional extenso y caro
Habitabilidad y maletero Sonido del motor (en comparación con su antecesor)
Ficha técnica Audi RS 4 Avant
Motor Cilindrada 2.894 cc
Cilindros 6 en V
Potencia máxima 450 CV / 5.700 – 6.700 rpm
Par máximo 600 Nm / 1.900 – 5.000 rpm
Transmisión Caja de cambios Automático, convertidor de par, 8 velocidades
Tracción Total
Suspensión Delantera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.782 mm
Anchura 1.866 mm
Altura 1.438 mm
Distancia entre ejes 2.826 mm
Alimentación Tipo de alimentación Inyección directa. Turbocompresor e intercooler.
Peso Peso 1.820 kg (en orden de marcha)
Prestaciones Velocidad máxima 250 km/h
Aceleración 0-100 km/h 4,1 seg
Consumos WTLP Combinado 9,8 l/100
Velocidad baja 14,2 l/100
Velocidad media 10,1 l/100
Velocidad alta 8,3 l/100
Velocidad muy alta 9,2 l/100
Emisiones Emisión CO2 222 g/km Euro 6 Etiqueta C
Precio Precio oficial Desde 101.990 euros
Valoración
Diseño
10
Acabados
10
Habitabilidad
9
Maletero
9
Motor
8
Consumo
8
Confort de marcha
9
Comportamiento
9
Equipamiento
8
Precio
7
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Nacho de Haro
¿Un coche? Grande, pequeño, deportivo, práctico, de tracción, de propulsión, gasolina, diésel, eléctrico... Me gustan todos, así que 'ponme' el que quieras.

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