¿Qué se siente al conducir uno de los SUV más rápidos del mundo? Esa es una de las preguntas que hemos podido contestar en esta prueba del Aston Martin DBX707. La firma británica ha lanzado una versión más extrema de su todocamino y lo ha hecho con el objetivo de situarse entre los más prestacionales del mercado. Ahora bien, ¿han conseguido un buen resultado?

Para comprobarlo, me he desplazado a Cerdeña, donde me espera una impresionante unidad en color azul. De entrada, es evidente que este no es un Aston Martin DBX normal. Esta versión se caracteriza por novedades desarrolladas desde la base y eso se nota a simple vista. Pero claro, debe ser así, ya que tengo ante mí un SUV con 707 CV de potencia y 900 Nm de par motor.

prueba del Aston Martin DBX707

Los trabajos realizados por la firma británica afectan a multitud de áreas y han comenzado con el chasis, que ahora está más reforzado que el de la versión convencional. Asimismo, hay un nuevo sistema de control eARC, que se ha desarrollado para controlar el balanceo de la carrocería del DBX707 y aumentar la rigidez en el paso por curva.

En este último aspecto también juega un papel importante la suspensión, que ahora es un 55% más rígida. Esto, presumiblemente, hará que el coche tenga un tacto más deportivo, pero eso lo comprobaré al situarme tras el volante.

Eso sí, antes de hacerlo, conviene echar un vistazo al exterior. Hay muchos detalles y el que más destaca es la parrilla, que gana una mayor presencia. Es uno de los puntos clave del diseño del todocamino de la prueba, el Aston Martin DBX707 y es un 27% más grande que la del normal, ya que tiene como objetivo aumentar la refrigeración.

De hecho, esto ha sido algo que se ha tenido muy en cuenta. Por ello, por delante también hay unas nuevas entradas de aire laterales en el paragolpes. ¿Su misión? Enfriar los nuevos frenos carbocerámicos de este SUV situados tras las llantas de 23”, que tienen unas medidas de 420 mm delante y 390 mm detrás.

Además de esto, hay varios elementos aerodinámicos en el exterior, como un splitter delantero, nuevos faldones y una extensión sobre el alerón trasero. Eso sí, aquí lo que capta mi atención es el difusor y las cuatro salidas del escape de acero inoxidable. Por cierto, este elemento también tiene una forma de enfriarse, con dos nuevas salidas de aire en el paragolpes.

Con este repaso, me adentro en el interior del DBX707 y reconozco que aquí los cambios son sutiles. Lo principal son unas nuevas tapicerías y una consola central que ahora incluye un nuevo selector con una superficie táctil para alternar entre los modos de conducción: ‘GT’, ‘Terrain’ -una especie de modo ‘off-road’-, ‘Sport’ y ‘Sport+’.

prueba del Aston Martin DBX707

Al volante, suavidad y emoción a partes iguales

Aun así, ¿por qué cambiar algo que de por sí funciona bien? Por ello, arranco el motor y me dispongo a recorrer las carreteras de Cerdeña, que permanecen vacías de turistas en estos meses. Inicio la marcha en el modo ‘GT’ y lo primero que me sorprende es la suavidad. Esperaba notar un coche más duro y no es así, en absoluto.

Con una conducción tranquila, es cierto que sigues notando la potencia que tiene este modelo, pero su tacto no dista demasiado del de otros SUV premium más convencionales. Lo único que me recuerda que estoy a los mandos del DBX más deportivo es la suspensión más rígida, algo que se nota especialmente en algunos resaltos. Puede ser algo incómodo, pero no es un drama.

interior del Aston Martin DBX707

Eso sí, todo cambia cuando activo el modo de conducción más extremo, el ‘Sport+’. Al hacerlo, el sonido del motor V8 se adentra más en el habitáculo y cambio la transmisión de nueve velocidades al modo manual para poder manejar el coche en todo su esplendor.

Si había reinado la suavidad, ahora es todo lo contrario. La respuesta es claramente más inmediata y brusca, de manera que puedo sentir la potencia del motor con un suave toque al pedal del acelerador. Este no es un SUV como otro cualquiera y todo el trabajo realizado sobre él se ha orientado a dejarlo claro.

frenos carbocerámicos del Aston Martin DBX707Piso el acelerador y el motor resuena con fuerza, empujando especialmente a partir de las 3.500 rpm y hasta unas 7.000 rpm. Me pego al asiento al instante y la rapidez de la dirección me permite tomar las curvas con total precisión. Aunque estoy a bordo de un coche que pesa 2.245 kg, la sensación es la de uno mucho más liviano.

Para lograr este comportamiento se han incluido muchas novedades. Por ejemplo, hay un nuevo diferencial electrónico de deslizamiento limitado, que puede manejar más par sin mermar su durabilidad. Por otra parte, el motor del Aston Martin DBX707 sigue siendo un V8 biturbo de 4 litros de AMG, pero ahora tiene unos turbos más grandes y un nuevo mapa motor que exprime sus cualidades.

Con esto, el SUV británico es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos (misma cifra que un todopoderoso Lamborghini Huracán EVO RWD -prueba-) y su velocidad máxima es de 310 km/h. Es sorprendente, ya que son cifras más propias de un superdeportivo (aquí tienes las pruebas de los mejores del mundo, actuales y antiguos) y las sensaciones al volante pueden ser también parecidas a algo así. Eso sí, este no deja de ser un todocamino y eso se nota a la hora de frenar.

prueba del Aston Martin DBX707

Los frenos carbocerámicos son capaces de parar el coche sin problemas cuando están a buena temperatura -no tanto cuando están fríos, pero son eficaces-, pero entonces es inevitable sentir todo el peso desplazándose hacia delante. Es en ese momento cuando recuerdo el tipo de coche que estoy conduciendo. Y es que sí, es 40,5 kg más ligero que un DBX normal, pero sigue siendo un coche de más de dos toneladas.

Aun así, por lo general me siento feliz al probar el Aston Martin DBX707. Sí, quizás otro tipo de frenos podrían funcionar mejor en un rango más amplio de situaciones, el GPS puede mejorar -falló en muchas ocasiones durante el trayecto- y puede que aspectos como el consumo no sean ideales en el día a día -14,2 litros según el ciclo WLTP, pero es fácil superarlo-, pero es un gran SUV deportivo.

Sergio Ríos probando el Aston Martin DBX707

Circulando por zonas de curvas, el coche responde a la perfección y los rápidos cambios de marcha -gracias al nuevo ‘embrague húmedo’ montado en esta versión- me permiten comprobar con una sonrisa y sin esfuerzo las cualidades del coche. Al fin y al cabo, de eso se trata todo y ese aspecto se ha cumplido con creces.

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Por lo tanto, volvamos a las preguntas iniciales. ¿Qué se siente al conducirlo? Muchas emociones, aunque no sea algo desmesurado. ¿Ha logrado Aston Martin un buen resultado al concebir este coche? Por supuesto que sí.

prueba del Aston Martin DBX707

Ficha técnica Aston Martin DBX707
Motor Cilindrada 3.982 cc
Cilindros 8 en V
Potencia máxima 707 CV / 6.000 rpm
Par máximo 900 Nm / 2.600 – 4.500 rpm
Alimentación Tipo Inyección directa. Turbo
Transmisión Caja de cambios Automático, 9 marchas
Tracción Total
Suspensión Delantera Paralelogramo deformable
Resorte neumático
Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable
Resorte neumático
Barra estabilizadora
Frenos Delanteros Discos carbocerámicos
420 mm
Traseros Discos carbocerámicos
390 mm
Dimensiones Longitud 5.039 mm
Anchura 1.998 mm
Altura 1.680 mm
Distancia entre ejes 3.060 mm
Maletero Volumen 491 litros
Peso Peso 2.320 kg
Prestaciones Velocidad máxima 310 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 3,3 segundos
Consumo
(WLTP)
Combinado 14,2 l/100 km
Velocidad baja 22,0 l/100 km
Velocidad media 13,9 l/100 km
Velocidad alta 12,0 l/100 km
Velocidad muy alta 13,3 l/100 km
Emisiones Emisiones de CO2 323 g/km Euro 6
Precio Precio oficial n.d.

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