Se llama P39 40SE y es un Porsche 911 Turbo S con 912 CV que ha desarrollado el Grupo RML, una compañía de ingeniería de automoción británica, con un objetivo muy claro, tal y como ha dicho el CEO de la empresa, Michael Mallock: completar una vuelta a Nürburgring en 6:45 minutos, lo que sería bajar el tiempo del Porsche 992 GT3 RS (prueba) en cuatro segundos.
El P39 40SE deriva de un Porsche 911 Turbo S (prueba) al que RML ha añadido un kit de carrocería especial, inspirado en la actual generación de hiperdeportivos de Le Mans. Este kit, además de aportar una estética agresiva y espectacular, también mejora la aerodinámica, al generar una carga de 923 kg a 285 km/h, frente a los 204 kg del Turbo S estándar. Incluso a 241 km/h, produce una carga aerodinámica de 662 kg, superior a los 617 kg del 911 GT3 RS.
El kit de conversión cuesta 495.000 libras, casi 600.000 euros al cambio actual sin incluir impuestos y, por supuesto, sin contar con el coche. Sólo se van a fabricar diez unidades y las primeras ya están en fase de producción en las instalaciones de la compañía en Reino Unido.
P39 40SE, un Porsche 911 Turbo S con una estética de Le Mans
El paquete estético del P39 40SE se compone de unos pasos de rueda ensanchados, una trasera alargada, componentes aerodinámicos activos con DRS y unas llantas forjadas de 20 pulgadas delante y 21 detrás. Las únicas piezas que parecen heredar del 911 son los faros, los retrovisores, el interior y los tiradores de las puertas. El conjunto es 170 milímetros más largo y 90 milímetros más ancho. Además, las vías se han ensanchado 100 milímetros y la distancia entre ejes se ha estirado 15 milímetros.
El interior incorpora nuevos asientos deportivos con arneses de seguridad de cuatro puntos y se ha eliminado la banqueta trasera para instalar una jaula antivuelco. El conductor puede elegir entre varios modos de conducción. Además del Track, también cuenta con el modo Tour, que aumenta la altura del coche mediante actuadores hidráulicos y suaviza los amortiguadores para ganar algo de confort cuando se circule por carretera.
Solo la pintura Urban Bamboo de este Porsche 911 Turbo S vale más que un Porsche Taycan nuevo
En cuanto al motor, la compañía británica ha realizado una serie de mejoras en el bloque de seis cilindros bóxer biturbo de 3.7 litros, como una nueva centralita, turbos e intercoolers ajustados, nuevos colectores y catalizadores y un sistema de escape Inconel optimizado. El resultado es una potencia de 912 CV y 1.000 Nm de par, es decir, 262 CV y 200 Nm de más que el 911 Turbo S.









