Nadie pensaría en un coche deportivo o prestacional al oír el nombre Daihatsu, una marca japonesa que siempre se ha centrado en la producción de utilitarios y kei cars. Sin embargo, de vez en cuando también ha incursionado en segmentos deportivos y el Daihatsu YRV Turbo 130 es una prueba de ello.
Este pequeño deportivo con aspecto de monovolumen se fabricó entre el 2000 y el 2005, años en los que este tipo de carrocerías gozaban de cierta popularidad (recuerda el Mercedes Clase A original) La siglas derivan de ‘Young Recreational Vehicle’, vehíuclo recreativo joven, y en ese momento era parte de la gama de Daihatsu en el Reino Unido, junto con modelos como el Sirion, el Charade y el roadster kei Copen. Lo normal habría sido que la compañía eligiera cualquiera de estos para hacer una versión deportiva. Sin embargo, eligió el YRV.
Daihatsu YRV Turbo 130, un motor potente con un mal cambio

Presentado en el Salón del Automóvil de Fráncfort en 2001, el Daihatsu YRV Turbo 130 salió a la venta en Gran Bretaña en 2003. Como sugiere el nombre, montaba un motor de cuatro cilindros y 1.3 litros de origen Toyota, turbo, que desarrollaba 130 CV de potencia y 169 Nm de par, cifras lejos de ser espectaculares, pero colocaban a esta especie de monovolumen enano por delante de otros utilitarios deportivos, como el Mini Cooper, el MG ZR 120 o el Citroën C2 VTS.
Sin embargo, el coche tenía un hándicap importante: la caja de cambios. Incomprensiblemente, Daihatsu asoció el potente motor a una anticuada transmisión automática de cuatro velocidades, que permitía cambiar de marcha mediante unos botones en el volante, como la Tiptronic de Porsche en aquellos años. Pero la mayoría de los rivales ofrecían un cambio manual de cinco velocidades, más apropiado para un coche de este tipo. Aun así, el Daihatsu YRV Turbo 130 aceleraba de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos y alcanzaba una punta de 180 km/h.
Apenas se vendieron 200 unidades

Por su parte, en el plano estético, pues ya lo ves. El YRV Turbo 130 montaba un kit de carrocería voluminoso, con un prominente paragolpes delantero que alberga unas luces antiniebla enormes, una toma de aire en el capó, un alerón trasero y la insignia Turbo 130 en una franja inferior en los laterales con cierto sabor a años 80. Atrás tenía unos pilotos con diseño triangular y trasparentes.
Lo mejor del coche era su precio. Salió al mercado británico en 2003 por 10.995 libras, unos 12.700 euros al cambio actual y el equivalente a unos 23.000 euros hoy. Además, era un vehículo bastante práctico, con un interior amplio gracias a sus formas cúbicas. Sin embargo, Daihatsu apenas importó unas 200 unidades y, según howmanyleft.com, a fecha de 2025 sólo quedan 21 YRV Turbo 130 circulando en Reino Unido.














