En 1996, el carrocero francés Heuliez sorprende a todos los asistentes al Salón de París de ese año con un extraño prototipo mitad Clase G, mitad SLK. Fue bautizado como Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez y tan solo se creó un único ejemplar que, en la actualidad, se encuentra en el Reino Unido. Ahora que los fabricantes se atreven a indagar en nuevas posibilidades dentro del segmento SUV, no está de más recordar que hace más de dos décadas que Heuliez se atrevió a combinar dos conceptos de vehículo en principio incompatibles.

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Pero, ¿quién es Heuliez? Fundada en 1920 por Adolphe Heuliez, la compañía francesa comenzó como carrocero con una serie de proyectos y piezas personalizadas antes de que la empresa se pasara al sector de los autobuses. Sin embargo, Heuliez era, en gran medida, un fabricante especializado en producción y diseño para otras marcas, capaz de afrontar proyectos ambiciosos que iban desde el ensamblaje de vehículos de producción hasta el diseño y construcción de prototipos únicos.

 Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez 1996
DK Engineering

Conocido principalmente por su extensa asociación con Citroën, Heuliez también trabajó para otras marcas como Mercedes-Benz y Porsche. El carrocero francés tiene el honor de ser el responsable de la construcción del Renault 5 Turbo en su totalidad, un vehículo que tuvo que adaptarse a un incremento impresionante de potencia e incluso a la reubicación de su motor. Este ambicioso proyecto le abriría las puertas a Heuliez par producir los Peugeot 205 T16 de homologación. Con Peugeot trabajó durante más tiempo, llegando incluso a desarrollar el mecanismo del techo rígido plegable del 206 CC.

Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez (1996)

Volviendo al G-Wagen Intruder, Heuliez decide presentar en el Salón de París de 1996 un roadster todoterreno muy adelantado a su tiempo. El vehículo estaba basado en el chasis de un Mercedes G320, sobre el cual descansaba un motor de seis cilindros en línea y 3.2 litros asociado a una transmisión automática de cuatro velocidades y a un sistema de tracción total. También conservó los diferenciales del Mercedes Clase G (prueba) donante.

 Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez 1996
DK Engineering

Lo más destacable era la carrocería elegida para cubrir toda esta obra de ingeniería. El carrocero adoptó un concepto roadster con un techo de metal plegable totalmente eléctrico similar al del Mercedes SLK de primera generación, un modelo que había visto la luz por primera vez tan solo cuatro meses antes, en abril de 1996 coincidiendo con el Salón de Turín de ese año. Este mecanismo permitía al G-Wagen Intruder by Heuliez pasar de un coupé a un roadster todoterreno en solo 30 segundos.

Algo inusual en un prototipo, el Intruder fue sometido a una completa restauración por valor de 280.000 euros que incluyó una revisión mecánica completa, el techo de metal eléctrico, la carrocería personalizada y todo el conjunto completamente operativo.

Mitad Clase G, mitad SLK

 Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez 1996
DK Engineering

A nivel estético, el Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez de 1996 ofrecía un diseño claramente basado en los Mercedes-Benz de la época, con su característica parrilla delantera, sus faros redondeados y sus formas suaves y elegantes. Sin embargo, la zaga era totalmente personalizada, con delgados faros y un parachoques de reducido tamaño. También se incluyeron molduras para las taloneras y los pasos de rueda, una altura de carrocería acorde a la de un Mercedes Clase G y unas llantas con neumáticos todoterreno.

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El interior, por el contrario, era acorde a un prototipo. El cuadro de instrumentos se reubicó en la consola central, justo encima de los controles para el aire acondicionado y la palanca de cambios. El volante de cuatro radios, terminado en cuero azul, iba acorde a la columna de dirección, los asientos buquet con arneses de cuatro puntos, las molduras de las puertas y algunos detalles del salpicadero. Lo más llamativo era que incluía reposabrazos individuales a cada lado de los asientos delanteros y unos minúsculos asientos traseros impracticables para casi cualquier pasajero.

 Mercedes G-Wagen Intruder by Heuliez 1996
DK Engineering

A lo largo de su vida, el prototipo de Heuliez mitad Clase G, mitad SLK, se ha visto terminado en color plata, blanco y rojo. Sin embargo, recientemente se le devolvió su aspecto original en plata para tratar de conservar la originalidad de este raro y único concept car.

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