En octubre de 2001, mientras el mundo permanecía en vilo tras los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York que dieron paso a un nuevo orden mundial, Mercedes-Benz se presentó en el Tokyo Motor Show con un espectacular prototipo para demostrar sus últimos adelantos tecnológicos. Fue el Mercedes-Benz F 400 Carving: el coche cuyas ruedas se inclinaban en las curvas.

La historia de cómo acabó el Mercedes 300 SEL 6.8 AMG de 1970 probando piezas de aviones de combate

Han pasado más de 20 años y este prototipo, que se exhibe actualmente en el museo de la marca alemana, sigue sorprendiendo por sus innovaciones. La más importante era que sus ruedas podían inclinarse hasta 20 grados en las curvas para aumentar la superficie de contacto con el asfalto y, así, mejorar la estabilidad y la adherencia.

Mercedes-Benz F 400 Carving: el coche cuyas ruedas se inclinaban en las curvas

Mercedes-Benz F 400 Carving

 

Mercedes es una marca que siempre está a la vanguardia de la técnica y la tecnología. No es algo que vayamos a descubrir ahora. A principios del siglo XXI, los ingenieros alemanes idearon un interesante sistema para aumentar la seguridad en las curvas: dependiendo de la situación de conducción, las ruedas exteriores se inclinaban hasta 20 grados al pasar por una curva, corrigiendo el balanceo del vehículo y aumentando la superficie de contacto de los neumáticos con el suelo.

Mercedes-Benz 300 ‘Messwagen’ (1960): un Adenauer por delante y un laboratorio de medición por detrás

Para conseguirlo, combinaron la electrónica con sistemas mecánicos. Contaba con sensores para medir la velocidad, la aceleración y el ángulo de dirección y toda la información recogida era enviada a los actuadores hidráulicos de las ruedas exteriores, mientras los neumáticos de las ruedas interiores en la curva mantenían su posición original.

Neumáticos específicos para el Mercedes-Benz F 400 Carving

Mercedes-Benz F 400 Carving

Esto se hizo acompañado de unos neumáticos desarrollados específicamente que transmitían fuerzas laterales hasta un 30% mayores que una suspensión y neumáticos estándar, lo cual, supone una ventaja considerable para la seguridad activa, ya que cuanto mayores sean las fuerzas laterales de los neumáticos, mejor será el contacto en carretera de los neumáticos y la estabilidad en las curvas del vehículo.

Los neumáticos envolvían unas llantas de 17 pulgadas en su cara interna y 19 pulgadas en la parte externa, de esta forma, garantizaba que el coche circulara en las curvas con la mayor área de contacto posible con el asfalto. Además, en caso de frenada de emergencia, las cuatro ruedas podían inclinarse para que solo la zona exterior de la banda de rodadura tuviera contacto con el suelo. Así, recortaba la distancia de frenado.

Nuevas tecnologías de suspensión activa

Mercedes-Benz F 400 Carving

Con el F 400 Carving, los ingenieros también adquirieron experiencia en el uso de nuevos tipos de tecnología de suspensión en seguridad activa. Además de la mayor estabilidad de conducción en las curvas, el ajuste activo del ángulo de caída ofrecía una clara ventaja en la seguridad de conducción en situaciones de emergencia.

Por ejemplo, en caso de riesgo de derrape, si las fuerzas laterales eran más altas, la electrónica intervenía sobre el sistema hidráulico para inclinar una o más ruedas en el grado necesario para estabilizar el coche.

Innovaciones también en las ayudas electrónicas

Mercedes-Benz F 400 Carving

El Mercedes-Benz F 400 Carving incluía otras innovaciones interesantes que hoy son más habituales, pero hace 20 años eran completamente inusuales. Contaba con un sistema de dirección, frenado y suspensión controlados de manera electrónica, adelantando los chasis del futuro. Por primera vez, los ingenieros de Stuttgart utilizaron una suspensión hidroneumática activa en la última generación del sistema Active Body Control, que adaptaba la amortiguación y la suspensión a las condiciones de conducción.

Por otra parte, el prototipo presentaba una nueva tecnología de iluminación, con luces de xenón mediante cables de fibra óptica. En los pasos por curva, se activaban unos faros adicionales ubicados en los laterales. Para alimentar todos los componentes eléctricos del coche, tenía un sistema eléctrico de 42 voltios. La carrocería estaba fabricada en plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) y el chasis era de acero, aluminio y CFRP. También montaba discos de freno carbocerámicos.

Mercedes-Benz ESF 05: 50 años del primer coche de pruebas de seguridad de Mercedes

En 2001, el F 400 Carving nos enseñó algunos avances tecnológicos que se instalaron más tarde en muchos coches, ya sea directamente o con modificaciones, lo cual, demuestra que el desarrollo de la automoción nunca se detiene, sino que busca contantemente mejorar el funcionamiento y rendimiento de los automóviles.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.