Los alemanes saben hacer buenos coches, eso es innegable. Pueden gustarte más, o pueden gustarte menos, pero cuentan con una manera de hacer las cosas que satisface a mucho público. Quizá por eso hemos decidido reunir en esta lista a varios de los mejores gran turismo alemanes de todos los tiempos. Puede que eches de menos alguno, pero ninguno sobra.
BMW Serie 8

El primero de los mejores gran turismo alemanes de esta lista es el (prueba) BMW 850 CSi, de código interno E31. Seguro que te acuerdas de él, con una silueta de lo más sensual y unos faros escamoteables que se convirtieron casi en religión hace unas pocas décadas atrás.
La primera generación del Serie 8 fue un coupé de perfectas proporciones que era, a la vez, elegante y deportivo. Se ganó los corazones de casi todos los entusiastas de la marca con su motor V12 de 5,0 litros. Su interior era todo comodidad, con unos asientos espectaculares forrados en un cuero de gran calidad.
Mercedes SL 600

Si hablamos del R129 nos estamos refiriendo al (prueba) Mercedes SL, aunque en el caso de poder elegir nos quedamos con la variante SL 600. Se encargó de sustituir al R107 en el año 1989, con respecto al cual cambió radicalmente su diseño. Tanto por dentro como por fuera.
Venía con un propulsor V12 de 6,0 litros que rozaba los 400 CV de potencia, y se podía escoger entre una caja de cambios manual o automática, ambas con cinco relaciones. Fue concebido inicialmente como un descapotable, pero más tarde fue lanzada una versión coupé. El perfecto equilibrio entre prestaciones y lujo.
BMW 2800 CS

Cuando se habla de los BMW más icónicos de todos los tiempos, es imposible no mencionar al BMW 2800 CS, también conocido como BMW E9. Una atractiva berlina coupé de dos puertas que fue construido para representar la variante más lujosa del brutal 3.0 CSL, mucho más deportivo.
Desde el primer momento se convirtió en el gran turismo tope de gama de la firma alemana, lo que hoy se conoce como premium. En mayúsculas. Su bloque de 3,0 litros y seis cilindros en línea entregaba unos 200 CV de potencia en un frasco tan elegante como cómodo.
BMW M8 Competition Coupé

El (prueba) BMW M8 Competition Coupé es la opción de alto rendimiento del actual Serie 8. Un coche que realmente impone al verlo en persona, y que está disponible tanto con carrocería de dos puertas como de cuatro. No obstante, cualquiera de los dos prioriza el lujo sobre todo lo demás.
Sí, el M8 es una bestia de 625 CV de potencia, pero su máxima es ofrecer todo el confort posible a sus ocupantes. Asientos de Alcantara, pomo del cambio de marchas terminado en cristal... Eso sí, hay que reconocer que su motor V8 biturbo emite música celestial por los escapes.
Audi RS5

El nuevo (prueba) Audi RS5 también es otro modelo que puedes comprar en dos 'sabores' diferentes: bien con dos o bien con cuatro puertas. La filosofía es similar a la del Audi RS7, pero en un envase algo más compacto. Su motor, un bloque V6 de gasolina con aproximadamente 450 CV, impresiona.
El interior es espectacular, pues incluye un sistema de infoentretenimiento con una pantalla muy cuidada por gráficos y rapidez, así como con el ya clásico Virtual Cockpit de la firma de Ingolstadt. El techo panorámico aporta mucha luminosidad, y tanto el aislamiento como la calidad de materiales hace que la experiencia sea sublime en cada trayecto.
Porsche 911

La historia del Porsche 911 nos habla de un vehículo que roza la perfección. El gran turismo definitivo. Un coche que también tiene un lado deportivo bastante marcado, pero con el que se puede hacer vida diaria sin ningún tipo de problema por comodidad, e incluso por eficiencia (hablando de eficiencia al nivel de un modelo de sus características).
Hay multitud de versiones para elegir, siendo el estándar uno de los coupés más cómodos, y también fiables, que el dinero puede comprar. Ya desde la variante de entrada a gama cuenta con casi 400 CV de potencia a través de su bloque de seis cilindros. Y su interior está construido a la perfección.
Mercedes-AMG GT 63 S

El último en este ranking de los mejores gran turismo alemanes es el (prueba) Mercedes-AMG GT 63 S de cuatro puertas. Mitad superdeportivo, mitad berlina de lujo. Un modelo que desde el primer vistazo ya transmite un gran nivel de agresividad por su atrevido diseño.
Y no es para menos, pues esta versión instala bajo el capó un motor V8 biturbo de gasolina con 4,0 litros de cilindrada que sobrepasa holgadamente los 600 CV de potencia. Y si las prestaciones quitan el hipo, también lo hace el nivel de refinamiento de su habitáculo. Para colmo, es espacioso.









