Era el año 1971. Todavía quedaban un par de años para que estallase la crisis del petróleo que acabaría hundiendo a la industria del automóvil. Así que los fabricantes se animaban a hacer vehículos extravagantes y potentes. Uno de los tótems del diseño, Giorgetto Giugiaro, creó una de las obras más revolucionarias e influyentes de la historia, el Maserati Boomerang, presentado en el Salón de Turín hace ahora 50 años.

Maserati Ghibli: 55 años del primer Maserati con nombre de viento

Basta con mirarlo de reojo para darse cuenta de que se trataba de una obra única. El Boomeran marcó un antes y un después en el diseño de los automóviles, con esa forma de cuña que se puso de moda en los setenta y luego siguieron fabricantes como Lamborghini, con el Countach. El BMW M1 (prueba) o el Lotus Esprit son otros ejemplos. He aquí la influencia del espectacular prototipo italiano.

Maserati Boomerang: 50 años del tridente más revolucionario

Maserati Boomerang

 

El diseño del Boomerang demostraba el gran esfuerzo que habían hecho los ingenieros para conseguir una gran aerodinámica. Tenía una distancia al suelo muy pequeña, acompañada de líneas rectas y angulosas y una silueta muy afilada.

El prototipo parecía haber salido de alguna película de ciencia ficción. Estaba equipado con un motor V8 de 4.7 litros que producía 310 CV, unido a una caja de cambios manual de cinco relaciones que enviaba toda la potencia a las ruedas traseras. Alcanzaba una velocidad punta de 300 km/h, una cifra importante para los estándares de la época, en los que no era muy habitual llegar a esa velocidad.

Un habitáculo de ciencia ficción

Maserati Boomerang

Pero, si llamativo era el exterior, aún más lo era el interior, caracterizado por la abundante superficie acristalada en el techo y en las puertas, que permitían mostrar sin pudor el habitáculo y, sobre todo, su revolucionario salpicadero circular integrado en el volante. El aspecto era, sin duda, el de una nave espacial.

David Beckham estrena un nuevo superdeportivo, el Maserati MC20

Por todas estas razones, el Maserati Boomerang está considerado actualmente como uno de los coches más destacados del siglo XX, al menos en cuando a su diseño, ya que no fue llevado a producción. Aunque la maca italiana comercializó un modelo basado en este concept, el Maserati Bora, pero con un aspecto mucho más tradicional.

Giorgetto Giugiaro prolongó este anguloso y provocador estilo años más tarde en el Lotus Esprit y el Volkswagen Golf MK1. El coche fue vendido en 2015 en el Château de Chantilly al precio de 3,3 millones de euros, en una subasta dirigida por la casa Bonhams.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.