Cuando salió al mercado, en 1994, era el familiar más rápido del mundo y, al mismo tiempo, el primer coche de la marca de los cuatro aros en poder sobrepasar los 250 km/h. Hablamos, claro está, de la historia del Audi RS2 Avant. Desarrollado al alimón por Audi y Porsche, que formaron para la ocasión una joint-venture, este modelo se convirtió en todo un mito de los 90. En un modelo reverenciado por esa estética sin estridencias y esa practicidad que ocultaban unas ‘tripas’ salvajes, con una increíble potencia turboalimentada. Y eso, a pesar de que solo se produjeron 2.891 unidades en poco más de un año de vida.

Ahora, un cuarto de siglo después de que el último de ellos saliera de fábrica, el grupo Volkswagen ha decidido celebrar este momento culminante. Y lo ha hecho reuniendo al historiador de Audi, Ralf Friese, con el líder del proyecto RS2 en Porsche en aquel momento, Michael Hölscher.

Historia del Audi RS2 Avant parrilla

Para el encuentro, en el circuito de Solitude, cerca de Stuttgart, el primero condujo un RS2 en color ‘Tropic Green’ desde Ingolstadt. Mientras, el Museo Porsche puso un 911 (964) en tono ‘Viola Metallic’ a disposición del segundo. ¿Que por qué ese coche? Todo está pensado: algunos componentes de esa generación, así como de la 993, se reutilizaron en el Audi. Por ejemplo, indican desde Porsche, los intermitentes o los antinieblas.

Más fuertes juntos

La razón para que ambas empresas colaboraran (pues aún no formaban parte del mismo grupo) estaba en la necesidad. Por una parte, la de Audi de competir con el BMW M3, que por aquel entonces no tenía competencia. Por la otra, Porsche no atravesaba aún momentos muy boyantes, por lo que esta etapa de su historia se conoce por los frecuentes proyectos para otras compañías del motor.

Historia del Audi RS2 Avant motor

“Unos años antes, habíamos creado el 500 E con Mercedes-Benz, y eso nos había dado fama de buenos proveedores de servicios de desarrollo, con resultados rápidos y de alta calidad”, recuerda Hölscher, quien pasó nada menos que 32 años en Porsche y fue responsable también de aquel otro mito junto a Mercedes. Y, sin duda, su equipo cumplió una vez más con aquella reputación. Audi presentó su proyecto de un ‘station wagon’ vitaminado en el Salón del Automóvil de Frankfurt, a finales de 1993, y para marzo de 1994 ya se lanzó el RS2 Avant (prueba). Y eso que el presupuesto era bastante ajustado, recuerdan ahora los protagonistas de la hazaña.

Audi proporcionó casi exclusivamente la carrocería, el chasis del 80 Avant y los componentes añadidos, mientras que Porsche se hizo cargo del resto. Ambos cooperaron, eso sí, en la logística. Con un propulsor de 2.2 litros y cinco cilindros en línea que entregaba 315 CV, este familiar deportivo fue controvertido en su momento por el uso de un turbocompresor muy ‘clásico’, digamos. Es decir, se optó, a posta, por no dulcificar para nada el ‘lag’.

“Entonces, eso ponía más presión sobre el conductor. E incluso ahora sigue haciéndolo. A muchos nos les gusta la aceleración tan súbita que tiene cuando entra, pero a los amantes del RS2 Avant siempre les ha encantado”, afirma Hölscher, quien habla incluso de “un puñetazo en la espalda” para describir la sensación. Y añade: “La respuesta de este motor siempre ha sido excepcional, sobre todo a bajas revoluciones”.

Por cierto, el ingeniero de Porsche aprovechó su encuentro con su ‘criatura’ para recordar todos los componentes que se le habían instalado en Zuffenhausen: desde las llantas de aleación de 17 pulgadas tomadas del 911 Cup car hasta los retrovisores exteriores, pasando por los característicos frenos de alto rendimiento o las letras RS del nuevo logo.  También los paragolpes traseros y delanteros, e incluso las manillas de las puertas. “Alrededor de un 20% del coche proviene de Porsche”, dice Hölscher. Así que tampoco se equivoca demasiado la mucha gente aun hoy lo llama ‘Audi Porsche RS2’.

Historia del Audi RS2 Avant lateral

Con lo que sí contaba era con el famoso sistema Quattro de tracción a las cuatro ruedas de Ingolstadt. “Este fue el primer Audi sin limitar electrónicamente, y el velocímetro llega hasta los 300 km/h, a pesar de que su velocidad máxima en principio es de 262 km/h”, explica por su parte Friese, el historiador, que lleva trabajando en Audi Tradition 14 años.

Capaz de pasar de 0 a 100 km/h en unos increíbles 5,4 segundos y con un par motor de 410 Nm, no resulta extraño que la historia del Audi RS2 Avant sea de las más recordadas del mundo del motor en los años 90. Ni tampoco que, cuando sale un ejemplar a subasta, alcance cifras superiores a los 50.000 euros.

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