A lo largo de las décadas de 1980 y 1990 fueron creados coches muy especiales; auténticas máquinas rebosantes de potencia y de peligro. Una de ellas fueron los rallyes del extinto Grupo B, categoría en los que competían vehículos que hoy en día serían catalogadas como demenciales… y para el que fue construido el Ford Escort RS1700T.

En el año 1982, la marca americana Ford fabricó precisamente el Escort RS1700T, una variante del Escort destinada a competir, precisamente, en el Grupo B. Sin embargo, este modelo no llegó nunca a ver la luz ni a participar en dicho certamen.

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Así era el Ford Escort RS1700T

El diseño de este coche es diferente al del modelo de calle. Empezando por el morro, dispone de unos faros bifaro. Asimismo, incorporaba paragolpes mucho más deportivos y con unos faros antiniebla integrados. Mientras tanto, en el capó contaba con unas entradas de aire bastante prominentes, algo que también se daba en la parte delantera de las aletas posteriores, justo encima de las taloneras.

Ford Escort RS1700T

Las llantas también eran diferentes a las de cualquier Ford Escort coetáneo, e instalaba un spoiler trasero justo encima de la tapa del maletero. No obstante, este no era de grandes dimensiones, sino discreto. Llamaba más la atención el conjunto al completo que el alerón, al contrario de otros Ford Escort, como el RS Cosworth (prueba).

Por dentro, pura competición

En el interior, el Ford RS1700T no dejaba lugar a las florituras. Todo aquello que pudiese añadir el más mínimo ápice de peso inútil fue eliminado. Además, incorporaba un volante de competición y unos asientos con arneses, también de competición, firmados por Recaro.

Y con esta carta se acabó el Grupo B

Para esto nació el Ford Escort RS1700T

El objetivo del Ford Escort RS1700T, para lo que realmente fue fabricado, fue para triunfar en el exigente Grupo B de rallye. El desarrollo de este coche deportivo estaba encaminado hacia ello después de haberlo intentado durante los años anteriores con un Fiesta que no daba más de sí. Tanto que incluso fracasó con pilotos de la talla del finlandés Ari Vatanen a sus mandos.

Ford Escort RS1700T frontal

Fue por eso que desde la marca del óvalo azul se pusieron a trabajar con un Escort, del que acababa de nacer la tercera generación. Eso sí, con respecto al modelo de serie cambiaron muchas cosas, como por ejemplo el chasis.

Un motor muy potente

Para explicar su motor, o mejor dicho, motores, conviene destacar antes que el Escort RS1700T pesaba menos de 900 kg. Era una pluma. Y decimos motores porque llegó a montar dos propulsores diferentes. Uno de 1,8 litros más comedido y otro bloque 2,2 más potente, que llegaba a desarrollar unos brutales 420 CV. Además, este último no tenía turbo -era atmosférico-.

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Modificaciones técnicas, pruebas… y adiós

Una de los aspectos que más llamó la atención, además de un chasis específico para esta versión, fue el cambio de tracción a propulsión. El modelo de calle era de tracción delantera, mientras que el RS1700T era de propulsión. Las pruebas comenzaron en 1982 y los encargados de llevarlas a cabo fueron los pilotos Ari Vatanen y Pentti Arikkala. Pero al final este Escort nunca acabó compitiendo oficialmente.

Ford Escort RS1700T lateral

La razón principal fue que los directivos de Ford se empeñaron en que, para ser competitivos, debían equipar tracción a las cuatro ruedas. Eso es lo que hacía Audi, uno de sus máximos rivales, con la tecnología Quattro. Así que la oportunidad que iba a dársele al Ford RS1700T en la temporada de 1983 se quedó en agua de borrajas, y el proyecto de este deportivo fue cancelado… Pero nació el Ford RS200.

Fotos: BGM Sport

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