El Bugatti Centodieci se anunció y en cuestión de horas vendió las 10 unidades de su tirada limitada, cada a una a un precio de 8 millones de euros. Los ejemplares no se entregarán hasta el próximo año, pero la marca hace un repaso de lo que supuso la creación de este hiperdeportivo, que homenaje al mítico EB 110 de 1998.

Bugatti Centodieci, un homenaje al legendario EB110

El peso y la importancia del modelo de los 90 eran muy grandes, algo con lo que Bugatti tuvo que lidiar desde el comienzo del proceso, como señala Achim Anscheidt, Director de Diseño de la firma: “El desafío para nosotros fue no quedar atrapados en el diseño del legendario EB 110 y evitar centrarnos únicamente en un enfoque retro. Nuestro objetivo era crear una interpretación moderna de la forma y la tecnología de aquella época, pero al mismo tiempo, no queríamos perder el encanto y el carácter del EB 110. Después de todo, el superdeportivo sigue siendo fascinante hoy, con su diseño y tecnología distintivos”.

Bugatti Centodieci

Todo comienza con los ingenieros, que tienen que cálculos para la carrocería, la aerodinámica, el motor y la transmisión: simulan el flujo del aire para evaluar el comportamiento de todos los componentes.

De manera paralela, los diseñadores trabajan en colaboración con los desarrolladores para dar forma a la carrocería, creando superficies cuya curvatura permita que la luz incida en ellas de manera homogénea. Todo este proceso lleva alrededor de un año, hasta que se crea el primer prototipo.

Bugatti Centodieci

André Kullig, director técnico de proyectos relacionados con ‘one-offs’ y series limitadas, explica: “Cada vehículo de nuevo desarrollo plantea un desafío inmenso, ya que estamos creando una serie muy pequeña que al mismo tiempo tiene que cumplir e incluso superar todos los estándares de calidad y seguridad de una serie grande […] El desarrollo en serie de un proyecto one-off es un desafío especialmente emocionante, algo que también es cierto en el caso del Centodieci, que es un proyecto muy orientado al diseño”.

Además, señala que “con el nuevo diseño de la carrocería, hay cambios en muchas áreas que tuvimos que simular utilizando programas informáticos especiales. Basándonos en los datos, pudimos establecer una configuración básica como punto de partida para el desarrollo de la serie y el primer prototipo”.

Bugatti Centodieci

Tras todo esto, Bugatti por fin ha podido poner a funcionar el primer chasis funcional en el dinamómetro que la compañía tiene en el Molsheim Atelier, para verificar su funcionamiento y comprobar si puede pasar a la siguiente fase de desarrollo: construir su exterior. “Con un hiperdeportivo de alto rendimiento como el Centodieci, es cuestión de filtrar las sutilezas en función de los requisitos modificados de un exterior completamente nuevo, algo que requiere un trabajo de desarrollo muy concentrado e intenso”, apunta Kullig.

Como es lógico, un modelo de este tipo presenta desafíos técnicos de diversa índole, siendo uno de los importantes la gestión térmica de un motor de 8 litros que desarrolla 1.600 CV de potencia. Para lidiar con ello, el Bugatti Centodieci tiene una amplia toma de aire y modifica el flujo del mismo, las aletas lo guían alrededor de las cinco inserciones circulares, dispuestas en forma de rombo, y aseguran que llegue suficiente al propulsor de 16 cilindros.

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